Nueva estrategia antiviral frente al coronavirus abre nuevas vías contra virus emergentes

Una nueva estrategia antiviral frente al SARS-CoV-2 plantea una vía alternativa para combatir este coronavirus y otros virus emergentes mediante una terapia dual que ataca simultáneamente distintos mecanismos esenciales para su supervivencia. La combinación fuerza la inestabilidad genética del virus, dificulta su capacidad de adaptación y reduce de forma drástica su potencial infectivo.

Ana Grande muestra los resultados obtenidos con su estrategia para combatir los coronavirus y otros virus emergentes.
Ana Grande muestra los resultados obtenidos con su estrategia para combatir los coronavirus y otros virus emergentes.

Este enfoque combina péptidos diseñados para bloquear funciones clave del virus con un compuesto capaz de incrementar errores durante su replicación, provocando un efecto sinérgico que empuja al coronavirus hacia una situación de inviabilidad biológica.

Detrás de esta investigación se encuentra un equipo de la Universidad de Málaga, cuyos resultados han sido publicados en la revista científica Antimicrobial Agents and Chemotherapy y forman parte de la tesis doctoral de Sergio Ortega Del Campo, defendida recientemente en el Programa de Doctorado de Biología Molecular y Celular de la UMA.

El trabajo no solo aporta una posible alternativa terapéutica frente a la COVID-19, sino que abre nuevas oportunidades para desarrollar antivirales de amplio espectro capaces de actuar frente a futuras amenazas víricas y nuevas variantes de coronavirus resistentes.

Una doble acción para desestabilizar el coronavirus

La investigación se basa en dos mecanismos complementarios que, por separado, ya reducen la capacidad infecciosa del virus, pero que juntos logran una eficacia significativamente superior.

Por un lado, los investigadores han diseñado pequeños péptidos, fragmentos de proteínas capaces de bloquear proteínas clave del coronavirus implicadas tanto en la replicación de su material genético como en la evasión del sistema inmunitario.

Por otro, el equipo ha utilizado 5-fluorouracilo, un compuesto que introduce errores durante la copia del genoma viral y favorece la acumulación progresiva de mutaciones.

La catedrática del Departamento de Biología Celular, Genética y Fisiología de la Universidad de Málaga, Ana Grande, explica que “de manera independiente, ambos mecanismos reducen la capacidad del virus para infectar. Sin embargo, cuando se combinan, producen un efecto sinérgico mucho más potente: mientras los péptidos dificultan la replicación, el compuesto incrementa la acumulación de mutaciones hasta llevar al virus a una situación de ‘catástrofe de error’ en la que pierde prácticamente toda su capacidad infectiva”.

La combinación genera así una doble presión: el virus replica peor y, al mismo tiempo, acumula errores genéticos hasta perder viabilidad.

Una posible alternativa frente al SARS-CoV-2 y futuros coronavirus

Según Ana Grande, el estudio demuestra que esta estrategia no solo reduce la cantidad de virus presente, sino que altera profundamente su diversidad genética, “desestabilizando la población viral y favoreciendo su desaparición”.

El hallazgo resulta especialmente relevante porque las proteínas virales sobre las que actúan los péptidos están altamente conservadas entre distintos coronavirus. “Además, como las proteínas virales a las que se dirigen los péptidos están altamente conservadas en distintos coronavirus, esta estrategia podría tener aplicaciones más amplias en el desarrollo de antivirales de amplio espectro”, asegura la investigadora.

Esta característica convierte la propuesta en una posible base para futuras terapias frente a virus emergentes, más allá del SARS-CoV-2.

Del diseño computacional a la validación experimental

El estudio es resultado de un trabajo multidisciplinar coordinado por la Universidad de Málaga. En el proyecto también han participado investigadores de IBIMA Plataforma BIONAND, el Hospital Universitario Virgen de la Victoria, el IDIBE-Universidad Miguel Hernández, el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM), la Universidad Autónoma de Madrid y la Fundación Jiménez Díaz.

La colaboración ha permitido desarrollar esta aproximación desde el diseño computacional de moléculas hasta su validación experimental en laboratorio.

Investigación preclínica con patente solicitada

Aunque el estudio se ha realizado en laboratorio y se ha validado en cultivos celulares, sus responsables continúan avanzando en esta línea de I+D. El equipo ya ha solicitado una patente para proteger esta aproximación terapéutica y facilitar su futura transferencia tecnológica y desarrollo clínico.