Este sábado, 12 de septiembre, se conmemora el Día Internacional de Acción contra la Migraña, una enfermedad neurológica que va mucho más allá de un simple dolor de cabeza. Sus episodios recurrentes de dolor intenso pueden llegar a ser incapacitantes y condicionan la vida de más de 1.200 millones de personas en todo el mundo.

En España, la situación tampoco ha mejorado de forma significativa en las últimas dos décadas. El último estudio epidemiológico nacional sobre la enfermedad, elaborado por miembros del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN), sitúa la prevalencia de la migraña en el 13,1% de la población adulta, lo que equivale a más de 5 millones de personas.
La cifra apenas se ha movido respecto a hace dos décadas, cuando la prevalencia estimada entre los adultos era del 12,6%. Y la enfermedad tampoco entiende de edades: la SEN estima que entre el 9% y el 10% de los niños y adolescentes de 0 a 18 años también padecen migraña.
La migraña afecta más a las mujeres y a los adultos jóvenes
El nuevo estudio epidemiológico confirma además una de las características más conocidas de la enfermedad: la migraña es mucho más frecuente entre las mujeres. Su prevalencia alcanza el 17,7% entre ellas, frente al 8,2% entre los hombres, de modo que afecta 2,2 veces más a las mujeres.
La enfermedad también presenta una mayor frecuencia entre los adultos jóvenes. El grupo de edad de 18 a 29 años registra una prevalencia del 17,2%, que desciende progresivamente a medida que aumenta la edad.
Pero detrás de estas cifras hay una realidad que va mucho más allá del número de personas afectadas. Casi la mitad de los pacientes, el 48,9%, presenta algún grado de discapacidad asociado a la migraña, mientras que uno de cada cinco sufre una discapacidad grave.
«La migraña es una enfermedad que continúa teniendo un enorme impacto en la vida de quienes la sufren. Los nuevos datos confirman que casi la mitad de los pacientes, un 48,9%, presenta algún grado de discapacidad asociado a su enfermedad, y que 1 de cada 5 sufre una discapacidad grave», explica el Dr. Roberto Belvís, Coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
«Además, la migraña se asocia a un peor estado de salud mental: casi 4 de cada 10 pacientes presentan síntomas depresivos de moderados a graves, y su calidad de vida, medida con escalas validadas, se sitúa muy por debajo de la de la población general», añade Belvís.
La migraña también tiene un elevado coste sanitario y laboral
El impacto de la migraña se refleja también en la utilización de los servicios sanitarios. En los últimos seis meses, el 68,4% de los pacientes ha visitado a su médico de atención primaria, mientras que un 14,2% ha acudido a un neurólogo. Además, el 45,6% ha pasado por urgencias y un 11,8% ha llegado a ser hospitalizado por esta causa.
La enfermedad también afecta de forma importante a quienes trabajan. Entre los pacientes con empleo, la migraña provoca una pérdida media de productividad del 35,8% y genera un coste anual estimado de 6.704 euros por paciente.
El 90% de ese coste corresponde a costes indirectos derivados del absentismo y, especialmente, del presentismo laboral: personas que acuden a su puesto de trabajo pese a que la enfermedad limita su capacidad para desarrollar su actividad con normalidad.
Solo el 9,5% recibe tratamiento preventivo pese a que casi uno de cada cuatro podría beneficiarse
Uno de los datos más preocupantes del nuevo estudio es el relacionado con el infratratamiento de la migraña. El 24,7% de las personas con migraña sufre más de cuatro días de dolor al mes y podría beneficiarse de tratamientos preventivos. Sin embargo, solo el 9,5% de los pacientes está recibiendo este tipo de tratamiento.
La brecha es todavía mayor cuando se analizan los anticuerpos monoclonales anti-CGRP, considerados actualmente entre las opciones preventivas más eficaces y seguras disponibles para la enfermedad. Su utilización apenas alcanza al 1,2% de las personas con migraña, según los datos facilitados por la SEN.
«Actualmente disponemos de tratamientos capaces de cambiar radicalmente la vida de los pacientes con migraña, y sin embargo la inmensa mayoría de quienes podrían beneficiarse de ellos no está accediendo a estos fármacos», señala el Dr. Roberto Belvís.
«Esto se debe, en parte, al infradiagnóstico que sigue arrastrando esta enfermedad, pero también a las barreras administrativas que limitan el acceso a los tratamientos más innovadores, incluso cuando la evidencia científica respalda claramente su uso», añade.
La SEN denuncia las restricciones para acceder a los fármacos anti-CGRP
La cuestión del acceso a los tratamientos preventivos se ha convertido en uno de los principales puntos de debate en torno a la atención de la migraña en España.
La SEN recuerda que en España están disponibles desde 2019 seis fármacos anti-CGRP, pero su prescripción está sometida a criterios de financiación más restrictivos que los establecidos por la Agencia Europea del Medicamento (EMA).
Mientras la EMA autoriza su utilización desde los cuatro días de migraña al mes, el Sistema Nacional de Salud exige que el paciente padezca al menos ocho días de migraña mensuales y que haya fracasado previamente con tres tratamientos preventivos diferentes.
La SEN, junto con la Asociación Española de Migraña y Cefaleas (AEMICE) y la Fundación Española de Cefaleas (FECEF), remitió hace unos meses una carta conjunta al Ministerio de Sanidad para solicitar la eliminación de estas restricciones. La petición, sin embargo, no será atendida a corto plazo.
La posición de estas organizaciones mantiene plena actualidad. El pasado 2 de septiembre de 2026, la SEN, AEMICE y FECEF volvieron a advertir de las dificultades existentes para acceder a los medicamentos anti-CGRP, a los que la propia SEN considera actualmente el tratamiento preventivo más eficaz y seguro para la migraña.
Más de 2 millones de españoles podrían tener migraña sin diagnosticar
El problema no termina en el acceso a los tratamientos. El infradiagnóstico continúa siendo uno de los grandes obstáculos para controlar la enfermedad.
«Pero de poco sirven los tratamientos si el paciente no cuenta con un diagnóstico correcto. Según los datos que manejamos en la SEN, más de un 40% de las personas que padecen migraña en España están aún sin diagnosticar, y a esto se suma que cerca de un 25% de los pacientes con migraña no ha consultado nunca su dolencia con un médico. Es decir, hay más de 2 millones de personas en España sin diagnosticar, y además, algunos estudios apuntan a que el retraso en el diagnóstico de la migraña es, en España, superior a los 6 años», comenta el Dr. Roberto Belvís.
Esta situación favorece que muchas personas intenten controlar por su cuenta los episodios de dolor. Según la SEN, alrededor del 50% de las personas con migraña se automedica con analgésicos sin receta ni supervisión médica.
Los datos del nuevo estudio muestran además que un 12,7% utiliza opioides, una práctica especialmente desaconsejada por el riesgo de provocar cefalea por abuso de medicación y favorecer la cronificación de la enfermedad.
La situación tampoco es igual para todos los pacientes. Las personas con menor nivel educativo, bajos ingresos u otras enfermedades crónicas asociadas presentan una mayor prevalencia de migraña, lo que pone de manifiesto la existencia de desigualdades que también deben tenerse en cuenta a la hora de abordar esta enfermedad.
Diagnosticar y tratar la migraña antes de que se convierta en una enfermedad incapacitante
Para la SEN, mejorar el diagnóstico es una de las claves para cambiar la situación de miles de pacientes. La organización insiste en la necesidad de un abordaje individualizado, un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado para cada persona.
«Ante un dolor de cabeza frecuente o incapacitante que condiciona la vida diaria, es fundamental acudir al neurólogo y no recurrir a la automedicación ni resignarse pensando que no hay nada que hacer», concluye el Dr. Roberto Belvís.
«La migraña no tiene cura, pero sí se puede tratar y controlar. Con un diagnóstico y un tratamiento adecuados, una gran mayoría de los pacientes puede mejorar de forma notable su calidad de vida. Contamos con un arsenal terapéutico cada vez más amplio y eficaz, y nuestra obligación como sociedad científica es seguir trabajando para que llegue a todos los pacientes que lo necesitan, sin barreras ni desigualdades», añade.
La evidencia disponible y la propia actualización de la SEN sobre la enfermedad apuntan así hacia una paradoja: la migraña afecta a millones de personas, genera una discapacidad considerable y tiene un impacto económico y social enorme, pero una parte importante de quienes la sufren sigue sin diagnóstico o sin acceso al tratamiento preventivo que podría mejorar su calidad de vida.












