La UAL regresa de las Jornadas de Automática con dos premios científicos y dos podios para sus estudiantes

La Universidad de Almería ha convertido su participación en las XLVII Jornadas de Automática en una demostración del alcance de su investigación y de la formación que reciben sus futuros ingenieros. La delegación almeriense regresó de Córdoba con dos premios a trabajos científicos y docentes, un primer puesto y un segundo puesto en el Concurso de Ingeniería de Control, además de impulsar iniciativas para despertar vocaciones STEM y aumentar la presencia de las mujeres en este ámbito.

Dieciséis integrantes del grupo de investigación Automática, Robótica y Mecatrónica (ARM) participaron entre el 2 y el 4 de septiembre en uno de los principales encuentros nacionales de esta disciplina. Pero más allá de la presencia institucional, los resultados obtenidos muestran una conexión cada vez más estrecha entre investigación, enseñanza práctica y formación de estudiantes.

Laboratorios de control más accesibles para los estudiantes

Uno de los reconocimientos más destacados fue el Premio PRODEL 2026 al mejor trabajo de Educación en Automática, concedido a la propuesta «Democratizando los laboratorios de control: la iniciativa CE2Labs».

El proyecto CE2Labs parte de una cuestión muy concreta: hacer que las prácticas de ingeniería de control sean más accesibles para las universidades y sus estudiantes.

José Luis Guzmán recogió el premio a la mejor investigación.

Los laboratorios tradicionales pueden requerir equipamientos costosos y poco flexibles, lo que limita las posibilidades de que el alumnado experimente directamente con sistemas de control. CE2Labs plantea una alternativa basada en laboratorios más asequibles, flexibles, abiertos y reutilizables, con el objetivo de reducir esas barreras y facilitar que más estudiantes puedan aprender control mediante la práctica.

El trabajo premiado está firmado íntegramente por investigadores de la Universidad de Almería: José Luis Guzmán Sánchez, Juan Diego Gil, Fernando Cañadas-Aránega, Igor M. L. Pataro, Enrique Rodríguez Miranda, José González-Hernández, Manuel Muñoz-Rodríguez y Manuel Berenguel.

Una nueva forma de ajustar los sistemas de control

La investigación también tuvo su espacio entre los reconocimientos de las jornadas. Malena Caparroz recibió el premio al mejor trabajo de la sesión de Ingeniería de Control por una investigación que aborda un problema habitual en los sistemas automáticos: qué ocurre cuando un elemento encargado de ejecutar una orden del sistema, el llamado actuador, alcanza su límite físico.

Por ejemplo, un dispositivo puede recibir una orden para aumentar su actuación, pero llegar un momento en el que físicamente ya no pueda hacerlo más. Si el sistema de control no está preparado para esa situación, puede perder precisión e incluso funcionar de manera inadecuada.

Malena Caparroz recibió el premio al mejor trabajo de la sesión de Ingeniería de Control.

El trabajo desarrollado con la Universidad de Lund valida nuevas reglas de ajuste, diseñadas precisamente para mejorar el comportamiento del sistema cuando aparecen estas limitaciones. Los autores son Malena Caparroz, José Luis Guzmán Sánchez, Igor Pataro, Manuel Berenguel, Kristian Soltesz y Tore Hägglund.

Los estudiantes de la UAL también suben al podio

El éxito de la delegación almeriense no se quedó en la investigación. Los estudiantes de la Universidad de Almería ocuparon los dos primeros puestos en las modalidades de Máster y Grado del Concurso de Ingeniería de Control.

Juan Sánchez Estrella y Francisco Pérez Ibáñez, estudiantes del Máster en Ingeniería Industrial de la UAL, se proclamaron ganadores de la modalidad de Máster. En la categoría de Grado, Adrián Zamora y Francisco Ferrer, del Grado en Ingeniería Electrónica Industrial y Automática, consiguieron el segundo puesto.

Ambos equipos estuvieron tutorizados por José Luis Guzmán Sánchez, profesor del área de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Almería.

La competición plantea a los equipos universitarios un reto aplicado que deben resolver utilizando herramientas de modelado, automatización y control. Es decir, obliga a trasladar conocimientos aprendidos durante la carrera a un problema que se aproxima mucho más a las situaciones que un ingeniero puede encontrarse en el mundo profesional.

El resultado ofrece así una fotografía especialmente significativa: mientras los investigadores de la UAL presentan avances en ingeniería de control y educación, sus propios estudiantes demuestran sobre el terreno la capacidad adquirida durante su formación.

Juan Sánchez y Francisco Pérez también fueron galardonados.

Llevar la Automática a los jóvenes antes de llegar a la universidad

La participación de ARM en Córdoba también mostró otra dimensión del trabajo del grupo: conseguir que la ingeniería de control deje de ser una disciplina desconocida para muchos jóvenes antes incluso de que tengan que decidir qué estudiar.

María del Mar Castilla Nieto, Ángeles Hoyo Sánchez y Malena Caparroz participaron en la coordinación de un proyecto para acercar las disciplinas STEM a jóvenes de entre 12 y 16 años, con especial atención a la igualdad de género y a la inclusión de estudiantes en riesgo social. Durante noviembre está previsto desarrollar talleres coordinados en nueve instituciones españolas para mostrar a los jóvenes qué es la Automática y cómo influye en la sociedad.

La iniciativa intenta actuar sobre un momento decisivo: antes de que los estudiantes tengan que escoger su futuro académico, pueden descubrir que detrás de tecnologías cotidianas existen disciplinas como la ingeniería de control, la robótica o la automatización.

Más mujeres y nuevos referentes en ingeniería

La dimensión inclusiva estuvo también presente en la iniciativa «3 minutos, 1 voz: Mujeres en Automática», celebrada durante las jornadas de Córdoba.

La propuesta está dirigida a investigadoras que se encuentran en las primeras etapas de su carrera y les plantea el reto de explicar su investigación de una manera clara y atractiva en apenas tres minutos.

Equipo que lidera el proyecto Mujeres en Automática.

María del Mar Castilla Nieto, profesora titular de la Universidad de Almería y vocal del Comité Español de Automática, forma parte del equipo impulsor de este concurso. La iniciativa busca dar visibilidad a las investigadoras, conectar a jóvenes científicas y generar referentes femeninos dentro de una disciplina en la que todavía resulta necesario reforzar la presencia y visibilidad de las mujeres.

De esta manera, la participación de la UAL en las jornadas no se limitó a presentar investigaciones. El grupo ARM estuvo presente en prácticamente todo el recorrido que conecta la universidad con la sociedad: desde la generación de conocimiento hasta la formación de estudiantes y la divulgación entre los más jóvenes.

Investigación, formación e innovación docente van de la mano

Las XLVII Jornadas de Automática, organizadas por el Comité Español de Automática con el apoyo de la Universidad de Córdoba, reunieron a investigadores, docentes, estudiantes y profesionales de áreas como la ingeniería de control, la robótica, la bioingeniería, la visión por computador y la educación en Automática.

Para la Universidad de Almería, el balance deja algo más que una colección de premios. Los resultados muestran cómo una misma línea de trabajo puede recorrer diferentes etapas: investigar nuevas soluciones, mejorar la manera de enseñar ingeniería, formar a estudiantes capaces de resolver problemas reales y despertar nuevas vocaciones científicas y tecnológicas.

Los dos premios obtenidos por los investigadores, el triunfo en la modalidad de Máster y el segundo puesto en Grado sitúan a la UAL entre los protagonistas de esta edición de las Jornadas de Automática. Pero las iniciativas de divulgación, inclusión y visibilidad de las mujeres apuntan hacia un objetivo más amplio: hacer que la Automática tenga más investigadores, más estudiantes y una comunidad cada vez más diversa.