Los sensores abren un nuevo escenario para un riego de precisión en el olivar

Los sensores aplicados al olivar están abriendo nuevas posibilidades para gestionar de forma más eficiente el agua. Estas herramientas permiten obtener información directamente de la explotación sobre las condiciones del suelo y las necesidades del olivo, de manera que el agricultor puede ajustar el riego a las condiciones reales de cada parcela.

Las posibilidades que ofrece esta tecnología han sido uno de los principales asuntos abordados en el seminario ‘Agricultura sostenible de precisión en el olivar. Fertirrigación’, organizado por el Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva (INUO) de la Universidad de Jaén (UJA) en el marco del proyecto Oliveoilmednet.

La jornada, impartida por Antonio Díaz Aguilar, de la empresa Agroconsulting, se centró en las nuevas herramientas y tecnologías disponibles para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de la gestión del olivar.

Cómo ayudan los sensores a gestionar mejor el olivar

Uno de los principales usos de los sensores en el olivar es obtener información precisa sobre las condiciones del suelo y las necesidades del cultivo. Los sistemas de monitorización permiten controlar diferentes parámetros y generar datos que ayudan a tomar decisiones adaptadas a lo que está ocurriendo realmente en cada parcela.

Esta información supone un cambio respecto a una gestión basada únicamente en estimaciones generales. Con los datos obtenidos directamente de la explotación es posible conocer mejor las condiciones en las que se encuentra el cultivo y ajustar determinadas actuaciones a sus necesidades.

La agricultura de precisión en el olivar se apoya precisamente en esta capacidad para recopilar y utilizar información de forma localizada, de manera que las decisiones sobre el manejo del cultivo puedan adaptarse a las características concretas de cada explotación.

Sensores para ahorrar agua en el olivar

El manejo del agua es uno de los ámbitos en los que esta tecnología puede tener una aplicación especialmente relevante. Los sistemas de sensores y monitorización permiten avanzar hacia un riego más eficiente del olivar, ajustando tanto el momento como la cantidad de agua aportada en función de las necesidades hídricas del cultivo.

El objetivo es evitar aportes innecesarios y aprovechar mejor el agua disponible. Para ello, disponer de información sobre las condiciones del suelo y el estado del cultivo permite tomar decisiones de riego más ajustadas que las basadas exclusivamente en criterios generales.

Esta gestión basada en datos puede contribuir a mejorar el aprovechamiento del agua y favorecer una gestión más sostenible de las explotaciones olivareras, especialmente en un cultivo en el que la disponibilidad de este recurso condiciona de forma importante las estrategias de manejo.

Del sensor al riego inteligente del olivar

La utilidad de los sensores no está únicamente en recopilar información. Su valor está también en convertir esos datos en decisiones de manejo.

Cuando la información obtenida mediante sistemas de monitorización se integra con el sistema de riego, el agricultor puede plantear estrategias más precisas para determinar cuándo regar y qué cantidad de agua aportar. De este modo, la tecnología permite avanzar hacia modelos de riego inteligente del olivar, en los que las necesidades reales del cultivo tienen un mayor peso en la planificación.

Durante el seminario organizado por el INUO se destacó precisamente el potencial de integrar las distintas herramientas tecnológicas disponibles para que la gestión del olivar esté cada vez más respaldada por datos obtenidos directamente de la explotación.

Sensores y fertirrigación: utilizar los datos para ajustar los nutrientes

La tecnología de sensores también puede integrarse con la fertirrigación del olivar, una técnica que permite aplicar nutrientes a través del sistema de riego.

El seminario ha abordado las posibilidades de combinar la información proporcionada por los sistemas de monitorización con el riego para plantear estrategias de fertilización más precisas. El objetivo es adaptar la aportación de nutrientes a las necesidades del cultivo y mejorar la eficiencia en el uso de los fertilizantes.

Esta combinación de sensores, sistemas de riego y aplicación de nutrientes permite avanzar hacia una gestión más integrada de los recursos. En lugar de considerar por separado el agua y la fertilización, la agricultura de precisión plantea utilizar los datos disponibles para ajustar conjuntamente las decisiones de manejo.

La agricultura de precisión busca una gestión del olivar basada en datos

La incorporación de sensores forma parte de una transformación más amplia en la manera de gestionar las explotaciones agrícolas. La agricultura de precisión en el olivar busca que las decisiones se apoyen cada vez más en información obtenida directamente del cultivo y del suelo.

Esta estrategia permite disponer de datos sobre las condiciones concretas de cada explotación y utilizarlos para optimizar recursos. El resultado que se persigue es una mayor eficiencia productiva acompañada de una reducción de consumos y de una gestión más sostenible.

El seminario, celebrado en la Antigua Escuela de Magisterio, ha puesto así el foco en una de las principales vías de incorporación de tecnología al sector olivarero: utilizar sensores y sistemas de monitorización para conocer mejor qué necesita el cultivo y actuar en consecuencia.

El encuentro se ha desarrollado en el marco del proyecto Oliveoilmednet, con la participación del Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva de la Universidad de Jaén, y ha servido para mostrar cómo la digitalización puede integrarse en ámbitos como el riego y la fertilización del olivar.