Los pastores del siglo XXI: del garrote y el zurrón a las aplicaciones digitales y la IA

Un equipo de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León explora las posibilidades de los nuevos dispositivos tecnológicos para el control del bienestar y la salud de cabras y ovejas de ganadería extensiva. La tecnología facilita el pastoreo, mejora la producción y garantiza la seguridad alimentaria.

La seguridad alimentaria es un concepto que también implica también la ganadería extensiva de ovejas y cabras. Estos animales, criados en pastizales y zonas de escaso valor agrícola, aportan carne, leche y quesos de gran calidad. Además, sostienen economías rurales y contribuyen al mantenimiento de ecosistemas frágiles.

Este modelo productivo enfrenta retos como la baja productividad, condiciones climáticas extremas y una creciente exigencia en materia de bienestar animal y sostenibilidad ambiental.

Tecnologías para un pastoreo 2.0

El grupo de investigación IMAPOR, de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León, ha revisado las tecnologías que permiten hacer frente a los desafíos de la agricultura extensiva o semiextensiva, en el marco de una investigación internacional, que ha contado con científicos de Portugal, Grecia, Chipre y Uruguay.

Desde la ganadería de precisión hasta la genómica, pasando por drones, sensores de temperatura o programas de selección genética, el arsenal tecnológico disponible es cada vez mayor. Pero ¿cómo se aplican estas innovaciones en el día a día de un rebaño extensivo?

A qué problemas se enfrenta la ganadería extensiva

A menudo se piensa que criar animales en libertad es sinónimo de bienestar. Sin embargo, ovejas y cabras en pastoreo enfrentan problemas de nutrición en épocas de escasez, altas tasas de mortalidad neonatal, parásitos internos resistentes y enfermedades metabólicas como la toxemia de gestación. A todo ello se suman los efectos del cambio climático: olas de calor, sequías prolongadas o inviernos más extremos. En este escenario, evaluar y garantizar el bienestar animal resulta complejo.

Los protocolos desarrollados para sistemas intensivos no siempre se adaptan a las condiciones de campo. Por ejemplo, la cojera puede pasar desapercibida hasta que es grave, o la ingesta de calostro de un cordero puede no ser supervisada a tiempo. Aquí es donde la tecnología ofrece soluciones innovadoras.

Ganadería de precisión

La ganadería de precisión se basa en sensores, dispositivos de geolocalización y herramientas digitales capaces de monitorizar en tiempo real el comportamiento y la salud de los animales. Collares con GPS y acelerómetros permiten saber si un animal está pastando, rumiando o caminando, y detectar cambios que alerten de enfermedades, partos inminentes o depredadores cercanos. Sistemas de pesaje automático en corrales de paso facilitan controlar el estado nutricional sin necesidad de manipular constantemente a los animales.

Etiquetas electrónicas obligatorias en la Unión Europea desde 2004 permiten identificar a cada individuo y asociar sus datos de salud, peso y productividad. Estos sistemas, además de mejorar el bienestar, pueden ayudar a reducir costes, optimizar el manejo del pastoreo y aportar datos útiles para políticas agrícolas sostenibles.

Control automático de enfermedades y estrés

José Ramiro González Montaña.

Aunque la mayor revolución viene de la mano de los sistemas para el control de enfermedades, opina el director del grupo IMAPOR, José Ramiro González Montaña. La biología molecular ha abierto nuevas puertas. El uso de genómica, transcriptómica, proteómica y metabolómica permite identificar genes y biomarcadores asociados a resistencia al estrés o a enfermedades.

Un ejemplo claro es la pérdida estacional de peso, un problema crítico en regiones tropicales y mediterráneas durante la estación seca. Gracias a estas tecnologías, se han identificado razas de ovejas y cabras más resistentes, capaces de mantener su condición corporal y producción en épocas de escasez.

El estrés térmico es otro gran desafío. Cuando las temperaturas suben, los animales reducen el pastoreo y aumentan su frecuencia respiratoria, lo que repercute en producción y salud. Las nuevas tecnologías permiten monitorizar este fenómeno con sensores intrarruminales o subcutáneos que registran la temperatura corporal, cámaras de termografía infrarroja que detectan cambios de flujo sanguíneo en la piel, drones y estaciones meteorológicas que correlacionan datos climáticos con el comportamiento del rebaño.

Una de las patologías más graves en ovejas y cabras preñadas es la toxemia de gestación, causada por un déficit energético durante las últimas semanas de gestación. Si no se detecta a tiempo, puede provocar la muerte de la madre y de las crías. Nuevos biomarcadores en sangre o determinadas proteínas inflamatorias permiten identificar la enfermedad en fases tempranas. Además, medidores portátiles de cetonas hacen posible realizar diagnósticos rápidos y económicos directamente en el campo. «Para ello se emplean unos dispositivos similares a los que utilizan las personas diabéticas, con los que se extrae una pequeña muestra de sangre».

Barreras para incorporar la tecnología para el control del ganado extensivo

La incorporación de estas tecnologías no está exenta de barreras. Los costes iniciales son elevados, se requiere formación especializada y en muchos casos existe cierta resistencia entre los ganaderos. Por lo general, las explotaciones semiextensivas, que operan en dehesas, son más receptivas a estos avances, explica el investigador del grupo IMAPOR.

Los beneficios a largo plazo son evidentes. Se alcanza una mayor sostenibilidad al optimizar el uso de recursos naturales, se mejora el bienestar animal, cada vez más valorado por los consumidores, y se incrementa la productividad y rentabilidad, garantizando la viabilidad económica de las explotaciones rurales.

La ciencia y la tecnología están redefiniendo la agricultura intensiva, que está dejando de ser una actividad tradicional, para dar paso a la tecnología que está cambiando el mundo y garantiza alimentos de calidad, bienestar animal y servicios para el medio ambiente.