Las herramientas electrónicas para una gestión de la pesca más sostenible

La presión pesquera lleva años mostrando sus consecuencias, en forma de caladeros menos productivos. Ante esta situación, la tecnología se ha convertido en una aliada de primer orden, con la aplicación de soluciones que ayuden a una gestión de la pesca eficiente, sostenible y basada en datos científicos.

Un equipo del Instituto Española de Oceanografía (IEO-CSIC), en colaboración con el Instituto de Investigaciones Marinas, han analizado las posibilidades de una tecnología para la monitorización electrónica de la pesca, cuyos resultados han sido publicados en la revista Frontiers in Marine Science.

Qué herramienta electrónica contribuye a una gestión de las pesca más sostenible

El equipo científico ha comprobado que la monitorización electrónica tiene un gran potencial de uso para aumentar la cobertura de muestreo como herramienta adicional o complementaria a los observadores humanos en los barcos de pesca. Asimismo, ha detectado las necesidades técnicas de estos sistemas en las pesquerías para potenciar su eficacia. Se ha determinado el papel de factores clave como el número y localización de las cámaras en el caso de la pesca con redes de cerco o redes de enmalle, o el sistema de iluminación en las pesquerías en horas nocturnas y el uso de herramientas de inteligencia artificial para el análisis de los vídeos. 

La investigación del equipo “Pesca Sostenible y Medidas Técnicas (PESCASOST)” del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO, realizada en el marco del proyecto TIPES, se ha centrado en pesquerías clave para el sector en el caladero nacional Cantábrico-noroeste. En el trabajo se evalúa la utilidad de la monitorización electrónica analizando cuatro pesquerías muy diferentes y de gran importancia socioeconómica en Galicia: dos modalidades de pesca de arrastre de fondo, dirigidas a especies demersales y caballa, pesca artesanal con redes enmalle, dirigida a peces y crustáceos demersales, y pesca con redes cerco, dirigida a sardina. 

Qué información nueva aportan esta tecnología aplicada a la pesca

Los datos obtenidos por videocámaras permiten obtener la composición faunística de la captura y la cantidad en número de ejemplares y biomasa estimada por especie, tal y como realizaría un observador embarcado a bordo del pesquero. Los observadores científicos embarcados a bordo de pesqueros obtienen además de la captura retenida a bordo, datos sobre los descartes pesqueros y otros parámetros biológicos.

“La cobertura de los programas de observadores es muy reducida debido a costes económicos y a la dificultad de llevar personal extra a bordo debido a la capacidad de los barcos pesqueros. El uso de nuevas tecnologías supone una oportunidad para complementar la recogida de datos de uso científico que permitirán una mejor gestión pesquera e incluso la obtención de información en tiempo real”, señala Mateo Barreiro, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO y primer autor del estudio.

Cómo se ha estudiado el potencial de la tecnología para la monitorización de la pesca

Para valorar la utilización de la monitorización electrónica en estos supuestos, se diseñó un análisis comparativo basado en dos fuentes de datos: datos obtenidos por observadores científicos humanos y datos obtenidos a través de un sistema de monitorización electrónica con cámaras digitales. Ambos métodos se utilizaron de forma simultánea durante las operaciones de pesca para identificar la eficacia, potencialidad y limitaciones en cada tipo de pesca. 

Los resultados mostraron que el sistema de cámaras es capaz de registrar hasta el 80% del total de especies capturadas en la pesca de arrastre, el 64% en la pesca de cerco y una cobertura total (99%) en la pesca de enmalle frente al observador humano. Se detectaron diferencias en la detección dependiendo de las especies pesqueras. Se observó un 83% de concordancia en la detección de ejemplares de gallos (Lepidorhombus spp) en la pesca de arrastre de fondo demersal y un 55% de ejemplares para la caballa (Scomber scombrus) en la pesca de arrastre de fondo, dirigida a esta especie. Por otra parte, en la pesquería con redes de enmalle las tasas de detección fueron altas con el 90% de concordancia en número de ejemplares para los lenguados (Solea solea, Solea senegalensis, Pegusa lascaris). En el caso del cerco, se evaluó el peso total estimado, logrando un 75% de concordancia para la sardina (Sardina pilchardus), respeto al observador humano. 

Además de las capturas comerciales, el sistema electrónico demostró capacidad para realizar estudios de impacto de la pesca, ya que pudo registrar especies capturadas de forma accidental (como mamíferos marinos y aves marinas) y especies indicadoras de Ecosistemas Marinos Vulnerables.

“La conservación de los recursos marinos depende de la disponibilidad de datos que permitan evaluar las poblaciones de peces, el estado del medio y el impacto de la actividad pesquera en los ecosistemas marinos y las poblaciones de las especies explotadas”, señala Barreiro. En este sentido, continúa, “en los últimos años, la monitorización electrónica ha surgido como una herramienta para proporcionar datos sobre la actividad pesquera y las capturas e impulsar la investigación pesquera como base para la gestión pesquera sostenible”.