Las futbolistas de banda soportan hasta tres veces más carga física que las defensas centrales

Las jugadoras de banda y las delanteras son las futbolistas que soportan una mayor carga física durante la competición. Un estudio revela que estas deportistas pueden registrar esfuerzos de alta intensidad hasta tres veces superiores a los de las defensas centrales.

Investigadores de la Universidad de Málaga (UMA), en colaboración con IBIMA Plataforma Bionand, la Universidad de Granada y la Universidad Internacional de La Rioja, han monitorizado durante 13 semanas competitivas a 18 jugadoras profesionales de un equipo de la Segunda División española.

El objetivo del estudio fue analizar cómo varía la carga física externa durante la semana competitiva y comprobar la influencia de factores como la posición en el campo, el nivel del rival, el resultado o si el partido se disputa en casa o fuera.

Para ello, las futbolistas utilizaron dispositivos de geolocalización por satélite (GPS) de alta precisión, capaces de medir distancia recorrida, velocidad, aceleraciones y esfuerzos de alta intensidad.

La posición en el campo determina el desgaste físico

El análisis de miles de registros confirma que la demarcación es un factor decisivo en las exigencias físicas del fútbol femenino.

Los datos muestran diferencias muy marcadas en variables como la distancia explosiva o la carrera a alta velocidad, entendida como acciones realizadas por encima de 18 kilómetros por hora.

Los resultados, publicados en la revista Journal of Strength and Conditioning Research, indican que las jugadoras de banda —extremas e interiores— y las delanteras son quienes acumulan mayor volumen de carrera a alta velocidad durante el microciclo, es decir, la semana de entrenamiento entre dos partidos.

Durante los días de competición, las futbolistas de banda llegaron a registrar valores de alta intensidad hasta tres veces superiores a los de las defensas centrales.

Por el contrario, las centrales presentaron generalmente los valores más bajos en indicadores como distancia explosiva o elevada carga metabólica.

«Los resultados confirman que las jugadoras con roles más ofensivos están expuestas a mayores demandas de alta intensidad, tanto en competición como en entrenamiento», explica Omar Sánchez Abselam, investigador de la UMA y responsable del estudio.

El investigador añade que «comprender estas diferencias posicionales es fundamental para individualizar los programas de preparación física y, al mismo tiempo, para diseñar estrategias preventivas específicas para cada perfil de jugadora».

El rival también modifica la carga semanal

Además de la posición, el estudio analizó la influencia del contexto competitivo y detectó un resultado llamativo.

La carga física semanal es significativamente mayor cuando el equipo se enfrenta a rivales de menor nivel o peor clasificados.

Este sobreesfuerzo se traduce en incrementos de entre un 15 % y un 20 % en la distancia total recorrida y en acciones de alta intensidad respecto a partidos contra equipos de la parte alta de la clasificación.

Los autores plantean que esta situación podría responder a una estrategia deliberada del cuerpo técnico.

Según explican, «esta mayor demanda condicional en el microciclo se puede atribuir a una estrategia intencionada del cuerpo técnico que, en previsión de una teórica menor exigencia impuesta por un rival inferior, aproveche para elevar la carga semanal».

La importancia de la puesta a punto antes del partido

La investigación también confirma que la exigencia física cambia drásticamente según la proximidad del encuentro.

El día del partido representa la máxima demanda para las futbolistas y concentra más del 50 % de toda la distancia recorrida a alta velocidad durante la semana.

En cambio, la jornada previa al encuentro es la menos exigente del microciclo y apenas supone un 14 % de la carga máxima semanal.

Esta reducción evidencia la importancia de la puesta a punto previa a la competición, estrategia orientada a reducir fatiga y garantizar que las jugadoras lleguen al partido en condiciones óptimas.

Aplicaciones prácticas para entrenadores y preparadores físicos

Los investigadores destacan que estos resultados aportan información útil para mejorar el rendimiento y reducir el riesgo de lesiones en fútbol femenino de élite.

Según concluyen, los programas de entrenamiento deberían diseñarse de forma individualizada, teniendo en cuenta la posición de juego y otros factores contextuales como calendario competitivo, localización del partido o nivel del rival.

Estas conclusiones ofrecen una herramienta práctica para preparadores físicos y cuerpos técnicos interesados en optimizar la planificación semanal y la gestión de cargas.