Las calles de Granada incorporarán el asfalto inteligente desarrollado en la UGR

El Ayuntamiento de Granada y la Universidad de Granada (UGR) han firmado un Protocolo General de Actuación que abre la puerta a la implantación de UrbanMASAI, un pavimento inteligente y disruptivo que combina sostenibilidad, durabilidad, resiliencia e innovación tecnológica.

El acuerdo ha sido rubricado por Marifrán Carazo Villalonga, alcaldesa del Ayuntamiento de Granada, y por Pedro Mercado Pacheco, rector de la Universidad de Granada, quienes han destacado la trascendencia de este compromiso para estrechar relaciones, aunar esfuerzos y promover la aplicación práctica de la investigación en beneficio de la ciudad.

Asfalto inteligente diseñado en la Universidad de Granada

UrbanMASAI es resultado del trabajo del grupo de investigación LabIC.UGR, liderado por los profesores Mª Carmen Rubio Gámez y Fernando Moreno Navarro. Es un asfalto inteligente y ecológico, que representa una revolución a nivel urbano basada en cuatro ejes fundamentales: sostenibilidad, durabilidad, resiliencia e innovación tecnológica. Con la garantía de los desarrollos MASAI de siempre, este nuevo pavimento se fabrica a bajas temperaturas, lo que reduce consumos energéticos y emisiones, minimiza el uso de recursos naturales agotables y maximiza la valorización de residuos locales.

Además, sustituye parte del betún asfáltico por bioligantes procedentes de plantas, reduciendo aún más la huella de carbono; ha sido diseñado para minimizar tanto el ruido de rodadura como la escorrentía de agua; ofrece variantes en capas ultradelgadas que aumentan la durabilidad en zonas críticas como carriles bus, rotondas, pendientes o áreas de frenada; e incorpora tratamientos innovadores capaces de capturar la contaminación del tráfico y mitigar el efecto de isla de calor urbana.

El comportamiento de este pavimento de nueva generación contrasta con el del asfalto convencional, que cubre entre un 20% y un 60% de la superficie urbana. Su producción a altas temperaturas implica elevados consumos energéticos y emisiones contaminantes; su vida útil es reducida en el tráfico urbano característico, lo que incrementa costes económicos, ambientales y sociales; es poco eficaz para mitigar el ruido y la contaminación; y al ser impermeable favorece la escorrentía y las inundaciones. Debido a su color negro se agrava el fenómeno de la isla de calor urbana, con diferencias térmicas de entre 3 y 7 ºC respecto a zonas rurales, según datos del satélite Sentinel 3 de la Agencia Espacial Europea. La ONU advierte que este efecto podría elevar la temperatura media del planeta en entre 0,5 y 1 ºC hacia 2050, cuando un 70% de la población mundial viva en ciudades.

Estudio de la huella de carbono

El protocolo firmado detalla que la UGR aportará conocimiento científico y técnico, analizará la huella de carbono de las soluciones, desarrollará protocolos de implementación y organizará talleres formativos y jornadas divulgativas. Por su parte, el Ayuntamiento se compromete a incluir el uso de estas tecnologías en los pliegos de contratación, a colaborar en la definición de proyectos y a fomentar la participación de empresas y entidades tecnológicas.

Ambas instituciones impulsarán además proyectos de investigación conjuntos, buscarán financiación en convocatorias nacionales e internacionales, apoyarán la formación de personal científico y técnico y estudiarán la creación de una Cátedra Empresa. El protocolo tendrá una vigencia inicial de cuatro años, prorrogables por otros cuatro, y contempla la creación de Comisiones Mixtas de Seguimiento. No implica de inicio un compromiso económico directo, pero sí abre la puerta a captar recursos y desarrollar proyectos de gran impacto para la ciudad.

Con esta alianza, Granada se sitúa a la vanguardia de la innovación urbana y se convierte en referente internacional en el uso de tecnologías avanzadas para pavimentos sostenibles del futuro, integrando ciencia e innovación en la gestión de sus infraestructuras.