La Universidad de Murcia (UMU) ha puesto en marcha una nueva línea de investigación que utilizará organoides, pequeños modelos tridimensionales obtenidos a partir de células madre que reproducen gran parte de la estructura y el funcionamiento de un órgano, para descubrir enfermedades mediante el análisis de la saliva. El objetivo es identificar en la saliva nuevos biomarcadores de salud y enfermedad y, al mismo tiempo, reducir el uso de animales vivos en la investigación biomédica y veterinaria.

El proyecto está siendo desarrollado por el Laboratorio Interdisciplinar de Análisis Clínicos (Interlab-UMU), dirigido por José Joaquín Cerón y Silvia Martínez Subiela.
Mini órganos para estudiar enfermedades sin utilizar animales vivos
Los organoides son estructuras cultivadas a partir de células madre capaces de reproducir buena parte de la organización y funcionalidad de un órgano real. Gracias a ellos, los investigadores pueden recrear procesos patológicos en el laboratorio y estudiar cómo evolucionan las enfermedades en un entorno muy similar al del organismo.
En este proyecto, los científicos pretenden aplicar esta tecnología al estudio de la glándula salival, utilizando la saliva como fuente de información para localizar biomarcadores que permitan detectar enfermedades de forma más sencilla y menos invasiva que mediante otros fluidos, como la sangre.
El empleo de estos modelos también permitirá avanzar hacia una investigación más sostenible, ya que reduce la necesidad de utilizar animales vivos durante las primeras fases de los estudios y ofrece un ecosistema celular mucho más representativo que los cultivos convencionales.
La saliva, una herramienta con gran potencial para el diagnóstico
La investigación parte de la ventaja que ofrece la saliva como muestra biológica. Su obtención resulta sencilla, rápida y apenas genera estrés, lo que la convierte en una alternativa especialmente interesante para la medicina veterinaria.
El objetivo es utilizar futuros organoides de glándula salival para analizar cómo distintas enfermedades modifican la composición de la saliva e identificar biomarcadores que faciliten tanto el diagnóstico como el seguimiento de diferentes patologías.
Un modelo con aplicaciones veterinarias y en medicina humana
El grupo Interlab-UMU utiliza el cerdo como modelo experimental debido a su doble interés científico. Además de permitir profundizar en las enfermedades propias de la especie porcina, este animal constituye uno de los principales modelos traslacionales empleados en investigación biomédica por sus similitudes fisiológicas con el ser humano.
Los conocimientos obtenidos podrían contribuir tanto al desarrollo de nuevas herramientas para la medicina veterinaria como a futuras aplicaciones en medicina humana.
El siguiente paso será obtener una línea estable de organoides
El proyecto se encuentra ahora en una fase de desarrollo cuyo objetivo es conseguir una línea estable de organoides a partir del crecimiento de células madre.
«El siguiente paso de este proyecto es permitir que el organoide se desarrolle a partir del crecimiento de células madre y, de esta manera, disponer de una línea de organoides estable para simular diferentes procesos patológicos y observar su comportamiento. Este proyecto se centra en la glándula salival porcina, aunque se puede extender a cualquier otro órgano y especie», explica Alberto Muñoz Prieto, investigador Ramón y Cajal y doctor por la Universidad de Murcia.

Una tecnología con un amplio recorrido que abre nuevas posibilidades
Los organoides se emplean desde hace años en investigación biomédica, especialmente en estudios relacionados con el cáncer, y también han comenzado a extenderse al ámbito veterinario. Sin embargo, su aplicación al desarrollo de organoides de glándula salival porcina constituye una nueva línea de trabajo con un importante potencial para el estudio de enfermedades y la identificación de biomarcadores en saliva.
Para poner en marcha esta investigación, Alberto Muñoz Prieto realizó recientemente una estancia con especialistas de la Universidad de Georgia (Estados Unidos), uno de los grupos de referencia en el desarrollo de organoides para especies veterinarias.
«He tenido la oportunidad de colaborar recientemente con investigadores de la Universidad de Georgia, en Estados Unidos, expertos en el desarrollo de organoides en numerosas especies veterinarias. Poseen un amplio conocimiento sobre esta tecnología, tienen la infraestructura y conocen la técnica, lo que me permitió adquirir una valiosa formación para poder implementarla ahora aquí, en la Universidad de Murcia», señala el investigador.














