La UMA analiza si la IA generativa nos quita las ganas de pensar

¿Usar con frecuencia herramientas como ChatGPT, Gemini o Claude puede hacer que deleguemos parte de nuestro pensamiento? Esa es la pregunta que pretende responder un grupo de estudiantes de la Universidad de Málaga (UMA), que ha puesto en marcha un estudio para analizar si el uso cotidiano de la inteligencia artificial generativa está favoreciendo una posible dependencia cognitiva.

La investigación combinará el análisis del uso de estas herramientas con variables sociales y emocionales para comprender cómo están cambiando nuestros hábitos de aprendizaje y toma de decisiones.

Un observatorio para analizar el impacto de la inteligencia artificial en la forma de pensar

La inteligencia artificial generativa ha transformado la manera de trabajar, estudiar y acceder a la información. Herramientas como ChatGPT, Gemini o Claude permiten redactar textos, programar, resumir documentos, realizar análisis estadísticos o personalizar experiencias de aprendizaje en cuestión de segundos. Sin embargo, junto a estas ventajas también surge una pregunta cada vez más presente entre investigadores y educadores: ¿qué ocurre cuando la IA empieza a pensar por nosotros?

Sobre esta cuestión trabaja un grupo de estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Málaga, impulsores del Club de la IA de la UMA, que ha puesto en marcha un Observatorio de Inteligencia Artificial para estudiar el uso que la sociedad hace de estas tecnologías y detectar posibles signos de dependencia cognitiva.

Su punto de partida resume el objetivo de la investigación: «Si utilizamos la IA para que piense por nosotros, ¿dejaremos de pensar?»

Una encuesta para medir la dependencia cognitiva de la IA

Para responder a esta cuestión, el grupo ha diseñado un estudio sociológico basado en una encuesta abierta dirigida tanto a la comunidad universitaria como a cualquier persona interesada en participar.

Los investigadores pretenden conocer cómo utilizan las personas la inteligencia artificial, con qué frecuencia recurren a ella, para qué tareas la emplean y hasta qué punto perciben que estas herramientas están modificando su forma de aprender, resolver problemas o tomar decisiones.

Los resultados del estudio se compartirán públicamente cuando concluya la investigación y también se remitirán a los distintos decanatos y direcciones de centros de la Universidad de Málaga, con el objetivo de que puedan servir de apoyo en el diseño de futuras estrategias relacionadas con el uso de la IA en el ámbito universitario.

Más allá del ámbito educativo

La portavoz de la iniciativa, Lucía Sáncer, estudiante del grado en Ingeniería del Software, explica que el cuestionario va mucho más allá del uso académico de la inteligencia artificial.

Según señala, además de recopilar información sobre la utilización de herramientas como ChatGPT, Gemini o Claude, la encuesta incorpora variables sociales y emocionales para elaborar una radiografía sobre la relación que la ciudadanía mantiene con la inteligencia artificial.

La investigación ya está en marcha y se desarrollará durante los próximos meses. Una vez finalizada, tanto los datos como las conclusiones estarán disponibles de forma abierta a través del propio Observatorio.

Investigar y concienciar sobre un uso responsable de la inteligencia artificial

El proyecto persigue una doble finalidad. Por un lado, pretende aportar evidencia científica sobre la frecuencia e intensidad del uso de la inteligencia artificial, analizar el impacto que perciben los usuarios y detectar posibles indicios de dependencia cognitiva, un concepto que cada vez despierta más interés entre especialistas en psicología, educación y ciencias cognitivas.

Por otro, busca fomentar una reflexión sobre la manera en la que estas herramientas están modificando nuestros hábitos intelectuales y promover un uso responsable, crítico y consciente de la inteligencia artificial.

Estudiantes de Informática impulsan el Club de la IA de la UMA

Además de Lucía Sáncer, el Club de la IA de la Universidad de Málaga está integrado por Celia Sánchez, Francisco de la Torre, Francisco Rosales, Karim Hamdouchi y Víctor Gómez, estudiantes de los grados en Ingeniería Informática e Ingeniería del Software.

El grupo desarrolla esta investigación bajo la dirección del catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Málaga, Francisco Vico, investigador reconocido por sus trabajos sobre inteligencia artificial aplicada a ámbitos como la neurociencia, la medicina y la creatividad computacional.

Entre sus proyectos más destacados figura Melomics, una iniciativa pionera que demostró el potencial de la inteligencia artificial para la composición algorítmica de música. De esta investigación nació Iamus, un sistema capaz de crear composiciones musicales originales sin intervención humana, considerado uno de los primeros ejemplos internacionales de creación artística mediante inteligencia artificial.