El Centro de Investigación para el Bienestar y la Inclusión Social (CIBIS) de la Universidad de Almería (UAL) ha encontrado un nuevo apoyo a su Huerto Inclusivo CIBIS-UAL. Este espacio, utilizado por más de 150 personas al año, acaba de recibir una subvención de 15.000 euros por parte de Fundación Caja Rural Granada. Esta aportación ha sido formalizada a través de un convenio firmado por ambas partes, representadas por el rector, José J. Céspedes, y el presidente de Fundación Caja Rural Granada, Antonio León.

El Huerto Inclusivo CIBIS-UAL cumple con el objetivo fundamental de fomentar la inclusión social y la salud mental mediante la horticultura terapéutica. Durante su primer año de funcionamiento ha ayudado a personas con discapacidad, mayores en residencias en riesgo de deterioro cognitivo, pacientes con daño cerebral y personas en riesgo de exclusión social. Otro de los aspectos positivos es que los estudiantes de la UAL han mostrado mucho interés y participan como colaboradores.
Este espacio para el bienestar depende del Vicerrectorado de Política Científica, aunque en su gestión también participan los de Sostenibilidad, Salud y Deportes, más Igualdad, Inclusión y Compromiso Social y también Transformación Digital e Infraestructuras. A todos ellos se suma ahora Fundación Caja Rural Granada, como también a colectivos y asociaciones como FAAM, FAISEM, La Clase Chica, la Residencia de Mayores de El Zapillo, el Centro de Día de la Universidad de Almería y A Toda Vela.

Huerto Inclusivo CIBIS-UAL
El Huerto Inclusivo se encuentra a la espalda del Edificio de Ciencias de la Salud. En él se cultivan acelgas, cebollas, habas, patatas, lechugas y otras variedades vegetales. La empresa Jaral SA se encarga de la formación respecto a los manejos de los cultivos, así como del suministro de insumos.
Desde su creación, este espacio fue concebido como un proyecto socioeducativo y científico. Se ha valorado por parte de Fundación Caja Rural Granada que se enmarca en el ámbito de las innovadoras terapias ecológicas para cumplir con varios objetivos de relevancia. Estos son la mejora de la salud mental en colectivos con necesidades especiales, la rehabilitación neuropsicológica de pacientes con daño cerebral o deterioro cognitivo leve, así como también el impulso de acciones inclusivas destinadas a la reducción del estigma hacia colectivos con necesidades especiales y el apoyo a la formación de colectivos con discapacidad.
El Huerto Inclusivo es un proyecto ‘multidimensional’, con investigación y formación, en el que se trata también la salud mental en colectivos que ya de por sí tienen retos vitales, según sus discapacidades o necesidades especiales. Respecto a las terapias utilizadas, muy innovadoras, se entrelazan las tecnológicas con las ‘ecológicas’, puesto que se basan en la ciencia y aportan a su vez soluciones a través de la herramienta del cultivo. Entre las actividades desarrolladas, y más allá del propio huerto, se ha procurado hacer jornadas de convivencia en distintos municipios. De este modo, los ayuntamientos de Felix, Canjáyar o Padules están en la sintonía de ceder terrenos para plantar.













