El arbitraje internacional ofrece a las empresas una vía rápida para resolver determinados conflictos comerciales, aunque no siempre resulta una alternativa económica. La complejidad técnica de algunos litigios y el coste de los peritajes pueden elevar considerablemente la factura final, según ha explicado el catedrático de Derecho Internacional Privado de la UNED, Miguel Gómez Jene, durante una jornada celebrada en la Universidad de Almería.

Gómez Jene ha participado en la Jornada sobre Arbitraje Internacional organizada por las áreas de Derecho Internacional Privado y de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la UAL, celebrada en la Facultad de Ciencias Jurídicas. El encuentro ha reunido a especialistas del ámbito académico y profesional para analizar el papel de este mecanismo en el comercio internacional y acercar sus posibilidades y dificultades al alumnado.
La rapidez es una de las principales ventajas del arbitraje
El arbitraje comercial internacional permite que las partes de un conflicto sometan su resolución a uno o varios árbitros independientes, en lugar de recurrir directamente a los tribunales estatales. El procedimiento destaca por su flexibilidad, especialización y, en determinados casos, rapidez.
Precisamente la velocidad es uno de los elementos que Gómez Jene considera especialmente relevantes para las empresas. Durante su intervención, centrada en el arbitraje comercial internacional desde una perspectiva europea, ha explicado que entre sus principales ventajas están “la rapidez, economía de costes, también la virtualidad del laudo”.
El catedrático ha destacado además que, una vez dictado, el laudo puede circular dentro de la Unión Europea de una manera sencilla, lo que supone una ventaja para los operadores económicos frente a procedimientos en los que es necesario esperar a sucesivas instancias judiciales antes de obtener una resolución firme susceptible de reconocimiento.
“Entonces, en el largo plazo yo creo que es una forma de resolver conflictos, también para el operador económico de aquí, de esta ciudad, muy idóneo”, ha señalado.
Sin embargo, la rapidez no significa necesariamente que el procedimiento vaya a ser barato.
Un peritaje técnico puede encarecer el procedimiento
Gómez Jene ha advertido de que el coste del arbitraje depende de las características de cada controversia. Cuando el conflicto requiere conocimientos técnicos especializados, los informes periciales pueden convertirse en uno de los principales elementos de gasto.
“Si la materia es técnicamente delicada, el peritaje puede ser muy caro. Entonces, en el medio plazo es una alternativa que puede resultar cara”, ha explicado.
A ello se suman otros factores relacionados con la propia configuración del procedimiento. “Es una opción que depende del número de árbitros, depende de la cuantía de controversia, depende de lo que se esté litigando”, ha detallado.
Por eso, el arbitraje no constituye una solución idéntica para todos los conflictos empresariales. Su conveniencia depende de las características del litigio y de los costes que pueda generar cada procedimiento.

El arbitraje como alternativa para las empresas españolas
Pese a estas limitaciones, Gómez Jene considera que el arbitraje constituye una alternativa que los operadores económicos deben conocer. Su utilidad, ha señalado, depende del objeto del conflicto, pero puede ofrecer una respuesta especialmente atractiva cuando la rapidez resulta un factor relevante.
“Dependiendo un poco del objeto, esta vía jurídica puede ser más o menos recomendable. Pero en términos generales, yo creo que para el operador económico de aquí es una opción válida. Es muy rápida y eso, tal y como está la jurisdicción hoy en España, es un factor muy positivo”, ha afirmado.
Su intervención también ha tenido una dimensión formativa dirigida a los estudiantes de Derecho. El mensaje, en este caso, es que el arbitraje constituye un ámbito profesional que puede complementar la litigación tradicional.
“Quiero que sepa que existe, que es una realidad que España es activa en ese terreno y que es una opción que el día de mañana, cuando sean abogados, se tienen que plantear si se quieren dedicar a la litigación ante los tribunales o si quieren combinar esa actividad con arbitraje. Yo creo que es posible”, ha explicado.
El caso Prestige, un ejemplo de las dificultades del Derecho Internacional Privado
La jornada también ha permitido analizar un caso especialmente complejo desde el punto de vista jurídico: el Prestige. El abogado y barrister Josep Gálvez Pascual, que ejerce en Londres y está colegiado en Madrid y Barcelona, ha centrado su intervención en las cuestiones de Derecho Internacional Privado relacionadas con este caso.
Gálvez ha explicado que el objetivo era que los estudiantes comprendieran las dificultades que pueden aparecer cuando un conflicto trasciende las fronteras y afecta a diferentes ordenamientos jurídicos.
“Venimos a hablar básicamente sobre el caso Prestige, sobre las cuestiones del derecho internacional privado que afectaron a este caso y las cuestiones jurídicas que de alguna manera fueron importantes para su resolución”, ha señalado.
Su intención, ha añadido, es que el alumnado se quede con la importancia de anticipar los distintos escenarios jurídicos antes de asumir un caso internacional.
“Yo quisiera que los estudiantes se quedaran con las dificultades que conlleva el derecho internacional privado, las cuestiones que de alguna manera siempre pueden incidir y que deben tenerse en cuenta antes de asumir un caso, de prever posibles escenarios y, sobre todo, que tengan una visión global de las dificultades de este tipo de asuntos internacionales”, ha explicado.
Especialistas internacionales acercan el arbitraje a la Universidad de Almería
La Jornada sobre Arbitraje Internacional ha contado también con la participación de Dorina C. Suciu Gavriloaie, profesora ayudante doctora de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la UAL.
La actividad ha sido coordinada por Isabel Lorente Martínez, profesora titular de Derecho Internacional Privado, quien ha destacado la oportunidad de reunir en Almería a especialistas vinculados al arbitraje internacional y al comercio transfronterizo.
“Grandes figuras del arbitraje internacional. Hoy vienen a comentar, a hablar de casos muy importantes que han tenido un gran impacto en el ámbito del comercio internacional. Estamos honrados y muy complacidos de que, por supuesto, el decanato de Derecho nos haya dado la oportunidad de organizar esta magnífica jornada y deseando estamos, de aprender y de comparar otras realidades con las que nosotros mismos transmitimos”, ha señalado.
La jornada, celebrada en el Aula I del Edificio de Ciencias Jurídicas, ha concluido con un debate entre ponentes y asistentes sobre el papel del arbitraje en el comercio internacional y en los conflictos entre distintas jurisdicciones.













