La ESA eligió el Desierto de Tabernas para probar el rover de la misión ExoMars por su parecido con Marte

Antes de viajar a Marte, el rover Rosalind Franklin tiene que aprender a moverse y trabajar en un terreno lo más parecido posible al del planeta rojo. Para preparar esta misión, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha elegido el desierto de Tabernas, en Almería, como uno de los escenarios para realizar sus pruebas operativas.

El paisaje almeriense ofrece un análogo terrestre de Marte que permite a los equipos científicos y técnicos simular algunas de las condiciones con las que se encontrarán cuando el rover llegue al planeta. El vehículo, fabricado por Airbus Defence and Space, está siendo preparado para viajar a Marte en 2028 como parte de la misión ExoMars.

La importancia de estas pruebas ha sido explicada en Almería durante una charla divulgativa organizada por la Universidad de Almería (UAL) en la Casa de las Mariposas, donde investigadores vinculados a la misión han contado cómo se prepara sobre el terreno una exploración de estas características.

¿Por qué la ESA ha elegido el desierto de Tabernas para preparar un rover de Marte?

La respuesta está en el parecido del paisaje. El desierto de Tabernas presenta características visuales que permiten utilizarlo como un análogo de la superficie marciana, algo especialmente útil para entrenar a los equipos que tendrán que operar el rover cuando se encuentre a millones de kilómetros de la Tierra.

La investigadora Susanne Schwenzer, profesora de Mineralogía Planetaria de The Open University y miembro de la misión Curiosity de la NASA, ha explicado durante el encuentro la importancia de disponer de un terreno terrestre en el que reproducir parte de las operaciones que posteriormente se realizarán en Marte.

“Nos estamos preparando para la misión ExoMars y capacitando a las personas para que aprendan a operar un rover en un entorno desértico. El desierto de Tabernas es, visualmente, un excelente análogo de Marte», ha señalado.

El objetivo no consiste únicamente en probar el funcionamiento del vehículo. El terreno permite también entrenar a los científicos en la toma de decisiones, estudiar por dónde puede desplazarse el rover y practicar la elaboración de las instrucciones que deberá ejecutar en Marte.

Así se entrena en Almería al equipo que manejará el rover Rosalind Franklin

Las pruebas realizadas en Tabernas reproducen una parte esencial del trabajo que los investigadores tendrán que desarrollar cuando Rosalind Franklin esté en Marte.

“Si venimos aquí con nuestro rover, podemos simular como si estuviera en Marte. La gente se sienta en el terreno, escribe los comandos para que el rover ejecute cada uno de ellos y comprende la geología y por dónde puede circular. Así, cuando el rover aterrice en Marte, estaremos en condiciones de saber cómo hacerlo», ha explicado Schwenzer.

La operación de un rover marciano exige combinar conocimiento geológico, planificación y control del vehículo. Cada desplazamiento debe estar cuidadosamente pensado y las características del terreno condicionan las decisiones que toman los equipos científicos.

Por eso, disponer de un entorno terrestre que permita ensayar estas operaciones resulta fundamental antes de afrontar la exploración de Marte.

Rosalind Franklin buscará huellas de vida en Marte

Las pruebas en el desierto de Tabernas están vinculadas a una misión cuyo objetivo científico va mucho más allá de estudiar el terreno marciano. Una de las grandes preguntas que aborda ExoMars es si Marte pudo albergar vida en algún momento de su historia.

Durante el encuentro celebrado en Almería, Susanne Schwenzer ha destacado precisamente la trascendencia de esta búsqueda y las preguntas que plantea para la ciencia.

“Se trata de la pregunta: ¿estamos solos o hay otra vida ahí fuera? ¿Hay o hubo vida en Marte y está conectada con nosotros? Son preguntas fundamentales que cambiarían por completo la forma en que nos pensamos a nosotros mismos».

La misión busca, por tanto, huellas biológicas que puedan aportar información sobre la posible existencia de vida pasada o presente en Marte. Para alcanzar ese objetivo será necesario que el rover pueda desplazarse por el terreno, analizar su entorno y seleccionar adecuadamente los lugares de interés.

El entrenamiento previo en escenarios terrestres como Tabernas permite preparar a los equipos para afrontar esas decisiones antes de que el vehículo se encuentre en el planeta rojo.

De Tabernas a Marte: una década de experiencia con Curiosity

La preparación de Rosalind Franklin cuenta además con la experiencia acumulada durante años de exploración marciana. Susanne Schwenzer forma parte de la misión Curiosity de la NASA, lo que le ha permitido trabajar durante más de una década en operaciones relacionadas con la exploración del planeta rojo.

Esa experiencia le ha dejado una enseñanza que considera especialmente importante para la nueva etapa de exploración. “Creo que lo más importante cuando exploras un planeta como Marte es mantenerte abierto a las sorpresas y nunca asumir que lo sabes todo».

La frase resume uno de los grandes retos de la exploración planetaria: los investigadores tienen que tomar decisiones sobre un mundo que conocen principalmente a través de datos obtenidos a distancia y de las observaciones de los vehículos que ya han llegado hasta él.

Almería, un escenario terrestre para la exploración espacial

La elección del desierto de Tabernas convierte a la provincia de Almería en un escenario de preparación para una de las grandes misiones europeas de exploración planetaria.

La charla celebrada en la Casa de las Mariposas, organizada por la Universidad de Almería, permitió conocer de primera mano el trabajo que hay detrás de las operaciones de un rover marciano y el papel que desempeñan los científicos y técnicos antes de que el vehículo abandone la Tierra.

Junto a Susanne Schwenzer participaron Vicent Shaeffer, de Airbus-Spain, el físico Fernando Rull y el catedrático de Geodinámica Externa de la Universidad de Almería José María Calaforra.

El encuentro permitió acercar al público al trabajo que se desarrolla sobre el terreno y explicar por qué un paisaje de Almería puede convertirse, durante unas jornadas de pruebas, en un laboratorio terrestre para preparar la llegada de un rover a Marte.

La razón es tan sencilla como extraordinaria: para aprender a explorar Marte, los científicos necesitan primero encontrar en la Tierra lugares que se parezcan al planeta rojo. Y uno de esos lugares está en el desierto de Tabernas.