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La talla del hambre: la estatura es un índice para medir el bienestar de una región

Un macroestudio coordinado desde la Universidad de Murcia relaciona la estatura de la población con sus niveles de bienestar y permite ver cómo en la Posguerra española se interrumpió un periodo de crecimiento de la talla iniciado a finales del siglo XIX. 

Pensemos en Alfredo Landa. Este actor encarnó al español crecido en la Posguerra que emigró del pueblo a las zonas industrializadas de nuestro país.

El crecimiento de la población español se interrumpió en la Posguerra

Un hombre que pasó necesidades, que apenas pudo ir a la escuela y que llevaba sobre sus hombros el peso de unos años marcados por la falta de alimentos y la crudeza de un país devastado por la Guerra Civil.

Fueron unos años muy duros, los años del hambre, en los que las cartillas de racionamiento se convirtieron en una de las pocas soluciones para llevarse algo a la boca en las familias de la época, cargadas de los hijos que no podían mantener y que se veían abocados a trabajar desde muy pequeños.

Hambre y baja estatura

Esta época tuvo consecuencias visibles en la población de este país, como un retroceso en la estatura de hasta tres centímetros. Y una interrupción en un periodo de crecimiento de la estatura de los españoles iniciado a finales del siglo XIX.

Y volvemos a los personajes de Alfredo Landa. Algunos míticos ya como ese Pepe que marchó a Alemania en busca de un futuro mejor, y que se encontró una sociedad muy diferente a la que dejó. Mucho más desarrollada y con una población mucho más alta.

Comparativa de estatura entre las diferentes comunidades autónomas.

Estatura, cuestión genética y ambiental

¿Cuestión de genética? En parte sí. Sin embargo, las condiciones de vida durante la etapa de crecimiento de estos españoles tuvieron mucho que ver en que la población española estuviera entre las más bajitas de toda Europa, con una talla media de 1,63 metros.

Una serie de 19 estudios coordinados por la Universidad de Murcia y en la que participan investigadores de una decena de universidades españolas han dibujado una evolución de la estatura de la población de este país que, al mismo tiempo, vale para conocer la relación entre el desarrollo económico y el desarrollo humano.

Economistas analizan aspectos de la salud

Este equipo ha sido coordinado por José Miguel Martínez-Carrión, investigador del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Murcia. Que se ha introducido en terrenos más propios de especialistas en ciencias de la salud, para evaluar la calidad de la nutrición y la salud de los españoles desde finales del siglo XVIII hasta los inicios del siglo actual.

Y para ello se ha valido de una base de datos tan rica como las medidas de los jóvenes que ingresaban en el servicio militar obligatorio.

Tras el análisis de esta impresionante base de datos, se han podido llegar a conclusiones demoledoras sobre los efectos que tienen las crisis económicas sobre la talla de la población.

La estatura muestra las desigualdades sociales

Entre 1937 y 1947 la estatura media de los españoles descendió entre un centímetro y un centímetro y medio, dependiendo del lugar de residencia; pero en algunas zonas la situación de pobreza persistió una década más y las consecuencias de ese verdadero desastre nutricional fueron evidentes, especialmente en zonas rurales”, afirma este investigador de la Universidad de Murcia.

Esta regresión en la estatura durante la Posguerra afectó a la población de manera desigual, según estos estudios, que han sido financiados por la Fundación Séneca y por el Ministerio de Ciencia e Innovación.

La población más pobre creció menos

Afectó mucho más a las capas más pobres de la población, mientras que las élites mantuvieron una progresión ininterrumpida de la estatura, ya que disponían de los recursos económicos suficientes como para cubrir todas las necesidades nutricionales y no estuvieron expuestos a trabajos penosos desde la infancia, en muchos casos, en condiciones de salud laboral que serían intolerables en la época actual.

Y es que, como explica Martínez-Carrión, en el crecimiento influye sobremanera una nutrición de calidad, pero no es lo único. También tienen mucho que ver las condiciones ambientales, el acceso a la salud y a la educación.

En el norte, más ricos y más altos

En su estudio han corroborado cómo la generación de la posguerra de regiones más ricas como Cataluña (167,68 cm), Baleares (167,40 cm) o el País Vasco (168,40 cm) medía hasta cuatro centímetros más que la de Andalucía (164,29 cm), Murcia (164,50 cm), Extremadura (164,97 cm), Castilla La Mancha (164,29 cm) y Galicia (164,61 cm), según los datos de reclutamiento recabados en los archivos municipales.

Y que las diferencias entre las regiones ricas y pobres se dan también entre los hombres nacidos en 1980, aunque se trata de desajustes que apenas superan el centímetro y que se corresponden con un periodo de mayor convergencia económica entre las diferentes comunidades autónomas de este país. Así ocurre la estatura media de los hombres andaluces nacidos en 1980 es de 174,78 cm y la de los vascos nacidos en ese mismo año es de 175,81 cm.

Estatura, un índice con información de mucho valor

Hasta ahora, los niveles de vida de la población se medían por la renta per cápita. Sin embargo, estos investigadores han demostrado que la estatura es también un valor muy importante a tener en cuenta, porque aporta información adicional muy interesante.

Por ejemplo, explica José Miguel Martínez-Carrión, tal y como ocurrió a mediados del siglo XIX, cuando se experimentó una subida en el nivel de renta, pero no en la estatura.

El motivo radica en que mucha población infantil se incorporó al mercado laboral, lo que se tradujo en un incremento del dinero que entraba en la casa. Sin embargo, esto no quiere decir que mejorara la calidad de vida, ya que las condiciones de salud de estos niños se vio deteriorada y tuvo su repercusión en la talla cuando con veinte años se incorporaron a filas.

¿Ha pasado factura la crisis de 2008?

José Martínez Carrión.

¿Y qué consecuencias ha tenido la crisis de 2008 en la estatura de las nuevas generaciones? Estos investigadores están convencidos de que la situación por la que atravesaron muchas familias de este país ha debido tener un efecto negativo sobre la talla de los niños nacidos en las familias más golpeadas por la crisis.

Sin embargo se trata de una inferencia, ya que no disponen de datos para corroborarlo y se basan en lo que la historia les ha enseñado.

Esta serie de investigaciones ha permitido comprobar cómo la estatura es un factor clave para medir el bienestar de una sociedad.

Sin embargo, los datos se agotan, ya que la información de sobre los jóvenes incorporados a filas se corta en 2001, cuando se suprimió el servicio militar obligatorio y dejaron de realizarse esas mediciones.

De ahí que hayan solicitado a los organismos oficiales encargados de hacer estudios sobre población que incorporen datos sobre altura y peso en sus trabajos.

Así, en los próximos años podrán tomar una imagen fiable de cómo ha evolucionado la talla y el bienestar de la población española e incorporar datos de mujeres.

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