La obesidad se estabiliza en España y otros países ricos

La obesidad podría estar dejando atrás su crecimiento acelerado en España y en buena parte de los países de altos ingresos. Así lo concluye un trabajo internacional en el que participan las universidades de Granada y Almería, publicado en la revista científica Nature, tras analizar más de cuatro décadas de datos globales entre 1980 y 2024.

El estudio ofrece una visión distinta a la narrativa dominante de los últimos años: aunque la obesidad sigue siendo uno de los grandes retos de salud pública, su avance se ha ralentizado o estabilizado en numerosos países desarrollados, e incluso podría estar comenzando a revertirse en algunos casos.

La Universidad de Granada aporta datos clave sobre obesidad infantil en España

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han participado en este análisis internacional aportando datos de población infantil española procedentes del proyecto PREFIT, una cohorte multicéntrica coordinada por el grupo PROFITH del Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud.

PREFIT recopiló información sobre condición física y obesidad infantil en niños y niñas de entre tres y cinco años en 10 regiones españolas. El proyecto se desarrolló dentro de la red EXERNET (Red de Investigación en Ejercicio y Salud) y contó con la participación de investigadores de diez universidades españolas, incluyendo Granada, Almería, Cádiz, Cuenca, Madrid, Castellón, Zaragoza, Vitoria, Mallorca y Gran Canaria.

Los resultados se conocen coincidiendo con la celebración del Congreso Europeo sobre la Obesidad (ECO 2026) en Estambul.

Francisco B. Ortega, profesor de la Facultad de Ciencias del Deporte y del centro de investigación iMUDS de la Universidad de Granada e investigador principal de PREFIT, explica que «es importante contribuir a este macroestudio con datos de España para comprender mejor las tendencias de obesidad en nuestro país y cómo se comparan con el resto de Europa y del mundo. De hecho, España ha estado entre los países con las tasas de obesidad más altas de Europa en los últimos años, pero los parámetros de este nuevo análisis denotan que el aumento de la obesidad se ha estancado tanto para ambos sexos como para diferentes edades. Para niñas y niños, la estabilización se ha producido en una prevalencia del 10% y 14%, más alta que en muchos otros países que también se han estancado en este grupo de edad. Para mujeres y hombres, la meseta se establece con una prevalencia moderada del 13% y 18%, y puede que haya empezado a disminuir».

El crecimiento de la obesidad se frena primero en niños y después en adultos

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la mejora se detecta antes en la población infantil y adolescente. Según los investigadores, en la mayoría de países occidentales de altos ingresos el aumento de la obesidad infantil se produjo antes del año 2000, pero posteriormente comenzó a ralentizarse, estabilizarse e incluso descender ligeramente.

Dinamarca fue el primer país en documentar esta desaceleración, alrededor de 1990. Después se sumaron otros países europeos como Islandia, Suiza, Bélgica y Alemania durante esa misma década.

A mediados de los años 2000, el patrón se extendió a gran parte de Europa y otros países desarrollados. En algunos territorios, las tasas entre escolares y adolescentes empezaron incluso a disminuir.

Sin embargo, esta estabilización se ha producido con diferencias muy marcadas. Mientras en países de Europa occidental o Japón el freno llegó con tasas inferiores al 10% de obesidad infantil, en Estados Unidos y Nueva Zelanda se estabilizó con cifras mucho más elevadas, entre el 19% y el 23%.

España mejora, pero mantiene niveles altos de sobrepeso y obesidad

Aunque la tendencia es positiva, los investigadores advierten de que el problema está lejos de resolverse.

Cristina Cadenas, coordinadora de la recogida de datos de PREFIT, destaca que «aunque las tendencias en obesidad han mejorado en España, el porcentaje total de personas que viven con sobrepeso u obesidad en diferentes grupos de edad sigue siendo muy alto, y por tanto es necesario seguir invirtiendo en estrategias de promoción de la actividad física y alimentación saludable para mitigar los múltiples efectos negativos que el exceso de peso tiene en los individuos y en la sociedad».

Los datos sitúan a España todavía entre los países europeos con mayor prevalencia de obesidad, pese al estancamiento detectado.

Un análisis de 232 millones de personas en 200 países

Para realizar este trabajo, el equipo científico analizó mediciones de peso y altura de más de 232 millones de personas mayores de cinco años, distribuidas en 200 países y territorios.

En total participaron más de 1.900 investigadores, que estudiaron la evolución del índice de masa corporal (IMC) desde 1980 hasta 2024.

La novedad metodológica del estudio es que no se limita a comparar prevalencias acumuladas, sino que mide la velocidad de cambio anual de la obesidad, permitiendo detectar con mayor precisión dónde las tasas se aceleran, se estabilizan o empiezan a revertirse.

Según los autores, este enfoque ofrece una imagen más útil para evaluar políticas públicas y cambios sociales.

El profesor Majid Ezzati, director académico de Imperial Global Ghana y responsable del análisis, señala: “Llevamos décadas analizando las tendencias de obesidad y hemos demostrado que, en general, ha aumentado, con más personas afectadas por sobrepeso y obesidad. Sin embargo, este último análisis sugiere que la tasa de crecimiento de la obesidad se está ralentizando y estabilizando, e incluso podría estar revirtiéndose en muchos países. Esto ofrece una imagen más optimista respecto a los avances y desafía la visión ampliamente aceptada de que estamos viviendo una epidemia global de obesidad, lo que puede ser una simplificación excesiva de la diversidad de la situación en distintos países. Centrándonos en la tasa de cambio, podemos comprender y comparar mejor el progreso de las naciones en la prevención y combate de la obesidad, no solo hacia dónde estamos ahora, sino hacia dónde nos dirigimos”.

Añade además: «Ahora necesitamos averiguar por qué algunos países están funcionando mucho mejor que otros y aplicar las lecciones para evitar que la obesidad aumente. En última instancia, este artículo muestra que la tendencia hacia la obesidad no es inevitable, y que es posible que los responsables políticos intervengan para detener e incluso revertir el aumento de la obesidad».

La obesidad sigue creciendo en países de ingresos bajos y medios

Pese al avance observado en Europa y otros países desarrollados, el estudio subraya una creciente brecha global.

La obesidad continúa aumentando, e incluso acelerándose, en numerosos países de ingresos bajos y medios, especialmente en África, Asia, América Latina, el Caribe y las islas del Pacífico.

Los expertos apuntan a factores como la disponibilidad y asequibilidad de alimentos saludables, las desigualdades socioeconómicas y el acceso desigual a políticas preventivas.

La doctora Jennifer Baker, presidenta electa de la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad y miembro del Hospital Universitario de Copenhague, advierte: «Ha habido un progreso real en la obesidad infantil en partes de Europa y en todo el mundo, pero no podemos volvernos complacientes. Los niveles siguen siendo demasiado altos y, a escala global, la situación es notablemente desigual, con aumentos continuos en algunos países».

Los nuevos fármacos aún no explican el cambio observado

El estudio también menciona la expansión reciente de medicamentos contra la obesidad como los agonistas GLP-1, entre ellos liraglutida y semaglutida.

No obstante, los autores consideran que estos tratamientos todavía no explican el cambio detectado, aunque podrían influir de forma importante en las tendencias futuras si mejora su accesibilidad.

El profesor Ezzati concluye: «En esta etapa, probablemente sea demasiado pronto para decir si los fármacos GLP-1 han tenido un impacto directo en poblaciones enteras, aunque sean beneficiosos para los pacientes que los usan. El objetivo debería estar en hacerlos más asequibles para todos los que los necesiten en todo el mundo».