La melatonina, conocida sobre todo por su papel en la regulación del sueño, podría convertirse también en una aliada frente a la obesidad y la diabetes tipo 2. Un grupo de científicos de la Universidad de Granada y la Universidad de Lyon ha descubierto que esta hormona es capaz de reparar la comunicación entre estructuras celulares esenciales para mantener un metabolismo saludable.

El hallazgo, publicado en la revista científica Cell Communication and Signaling, abre una nueva vía de investigación frente a la diabesidad, la enfermedad que combina obesidad y diabetes tipo 2 y que se ha convertido en una de las grandes amenazas sanitarias del siglo XXI.
La melatonina hace mucho más que regular el sueño
Hasta ahora, la melatonina era conocida principalmente por sus efectos antioxidantes y por regular los ciclos de sueño. Sin embargo, esta investigación demuestra que también puede actuar directamente sobre la arquitectura interna de las células.
Los científicos comprobaron que la melatonina restaura los “puentes” que conectan dos estructuras celulares fundamentales: las mitocondrias, encargadas de producir energía, y el retículo endoplasmático, responsable de fabricar y transportar proteínas y grasas esenciales.
Cuando estas conexiones se deterioran, las células funcionan peor, aumenta el estrés oxidativo y el organismo pierde eficiencia energética, algo muy relacionado con la obesidad y la diabetes tipo 2.
Reparar la comunicación celular mejora el metabolismo
El estudio mostró que la melatonina consigue recuperar esa comunicación celular dañada en modelos animales con obesidad y diabetes.
Además, los investigadores observaron mejoras importantes en distintos procesos relacionados con la salud metabólica. Entre ellas, una reducción del daño oxidativo, un mejor equilibrio del calcio dentro de las células y una mejora de la función mitocondrial, clave para producir energía de forma eficiente.
El catedrático de Farmacología de la UGR Ahmad Agil, que ha liderado el trabajo, explica que «estos resultados permiten comprender mejor cómo la melatonina actúa a nivel subcelular, no sólo como antioxidante, sino también como moduladora de la arquitectura celular y de la comunicación entre orgánulos, lo que abre nuevas posibilidades terapéuticas».
Un nuevo camino contra la diabesidad
La investigación se realizó en músculo esquelético, uno de los tejidos más importantes para regular el azúcar en sangre y el consumo energético del organismo.
Los autores creen que este descubrimiento puede ayudar a desarrollar futuras estrategias terapéuticas para combatir enfermedades metabólicas asociadas al exceso de grasa corporal interna.
Aun así, los investigadores recuerdan que todavía serán necesarios ensayos clínicos en humanos antes de confirmar si estos efectos pueden trasladarse a tratamientos médicos.
«Comprender y revertir el deterioro de la comunicación organular en la diabesidad representa una nueva frontera en medicina metabólica», concluye el doctor Agil.













