La IA impulsa la mejora genética de cultivos para afrontar el cambio climático

La inteligencia artificial (IA), la genómica y las nuevas técnicas de edición genética están transformando la mejora vegetal y abriendo nuevas posibilidades para desarrollar cultivos más productivos, resistentes y adaptados al cambio climático.

Esta ha sido una de las principales conclusiones del curso de verano de la Universidad de Almería (UAL) Almería, referente en mejora genética aplicada a sistemas productivos, que reúne a investigadores de referencia nacional en biotecnología aplicada a la agricultura.

Dirigido un año más por Juan Capel y Francisco Portero, el curso ha evolucionado en esta edición hacia un formato más práctico, combinando las sesiones en la sede del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Almería con visitas a empresas e instituciones punteras como Enza Zaden, en El Ejido, y el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA), en La Mojonera.

La inteligencia artificial ya es una herramienta clave para analizar datos genómicos

Uno de los ponentes ha sido José María Jiménez, investigador del Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas (CBGP), centro mixto de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y el INIA-CSIC, cuya investigación se centra en las bases genéticas de la evolución vegetal y la domesticación de cultivos.

Durante su intervención, dedicada a la genómica, la edición genética y la mejora vegetal, explicó que la investigación trabaja hoy con cantidades masivas de información genética, por lo que la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta imprescindible. Según indicó, estas tecnologías permiten explorar datos que hasta hace pocos años eran prácticamente imposibles de analizar, motivo por el que defendió que la IA debe incorporarse sin reservas a la investigación agraria y afirmó que «hay que abrazarla».

El investigador señaló que actualmente utilizan estas herramientas de forma habitual para analizar datos genómicos y acelerar la identificación de genes de interés para la agricultura.

La secuenciación masiva abre nuevas posibilidades para mejorar los cultivos

Jiménez destacó también el enorme avance que ha supuesto la secuenciación masiva del ADN, cuyo coste se ha reducido considerablemente en los últimos años. Gracias a ello, los investigadores pueden estudiar toda la diversidad genética existente en cultivos tradicionales y especies silvestres para descubrir qué genes son responsables de características agronómicas especialmente valiosas.

Conocer esa diversidad permite aprovechar mucho mejor variedades tradicionales de las que, en muchos casos, todavía se desconoce el origen genético de cualidades como su resistencia, productividad o adaptación a determinadas condiciones ambientales. Del mismo modo, la investigación también explora los parientes silvestres de los cultivos para incorporar nuevos caracteres de interés a las variedades ya domesticadas.

Cultivos más resistentes frente al cambio climático

El objetivo de estas investigaciones es desarrollar cultivos capaces de responder a algunos de los grandes retos de la agricultura actual, entre ellos el crecimiento de la población mundial y los efectos del cambio climático.

José María Jiménez explicó que buena parte del trabajo científico busca aumentar la productividad agrícola y obtener variedades más resistentes al calor, la sequía o nuevas enfermedades. A su juicio, todavía existe un amplio margen de mejora y las nuevas herramientas de genómica e inteligencia artificial permiten avanzar mucho más rápido que hace apenas unos años.

Respecto al cambio climático, consideró que la investigación agrícola debe centrarse especialmente en la adaptación de los cultivos a las nuevas condiciones ambientales, sin perder de vista la necesidad de reducir sus causas mediante un esfuerzo colectivo mucho más amplio.

Almería, un referente nacional en innovación agrícola

El investigador puso además en valor el ecosistema de innovación existente en la provincia de Almería, destacando la colaboración entre la Universidad de Almería, los centros de investigación y las empresas del sector agrícola.

En su opinión, Almería se ha consolidado como uno de los principales referentes españoles tanto en producción agrícola como en investigación aplicada, gracias al desarrollo de nuevas variedades, técnicas de mejora genética e innovación en los sistemas de cultivo. Por ello, reconoció que participar en este curso de verano supone siempre una oportunidad para intercambiar conocimientos con investigadores, profesorado y profesionales del sector en un entorno de alto nivel científico.

Un curso para conocer el futuro de la mejora vegetal

Además de José María Jiménez, el programa ha contado con la participación de Rafael Lozano, que abordó el papel de los mutantes y los genes en la mejora vegetal; Rafael Fernández, investigador del IHSM La Mayora (CSIC-Universidad de Málaga), y los propios directores del curso, Juan Capel y Francisco Portero, que analizaron los avances de la biotecnología aplicada a la mejora genética.

El encuentro vuelve a situar a la Universidad de Almería como uno de los espacios de referencia para debatir sobre el futuro de la agricultura, en un momento en el que la combinación de biotecnología, genómica, edición genética, inteligencia artificial y agricultura de precisión está llamada a transformar el desarrollo de cultivos más sostenibles, eficientes y adaptados a los desafíos climáticos de las próximas décadas