La escala creada por dos universidades para saber si estás enganchado al móvil

El atractivo de las redes sociales, unido a la necesidad creada de estar al día de lo que hacen familiares y amigos mantienen frente a la pantalla durante horas a jóvenes y no tan jóvenes. El uso problemático del móvil afecta a muchas más personas de las que se piensa, pero cuándo puede decirse que se está enganchado al móvil. Una escala creada por la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Francisco de Vitoria permito saberlo de manera rápida y sencilla.

El equipo de investigación ha identificado cinco dimensiones clave del uso problemático del teléfono: la dependencia emocional, la alteración de las relaciones interpersonales, la comparación social, la necesidad de control digital y el deterioro de la concentración. Cada una de estas dimensiones se mide mediante una serie de ítems que permiten establecer diferentes niveles de riesgo en función del perfil del usuario.

Cuál es la escala para saber si se está enganchado al teléfono

La escala se ha denominado PSSNUS (Escala de Uso Problemático del Teléfono Inteligente y las Redes Sociales – Problematic Smartphone and Social Network Use Scale), y se trata de una herramienta de medición psicométrica en español que incorpora por primera vez los aspectos sociales del uso problemático del móvil y las redes sociales en jóvenes, más allá de los componentes individuales tradicionalmente evaluados.

Desde la Rey Juan Carlos, investigadores del ámbito de la psicología han participado la validación de la escala, aportando su experiencia en el análisis del comportamiento juvenil en entornos digitales. Según los responsables del estudio, el objetivo principal es ofrecer a profesionales de la salud mental, docentes y orientadores una herramienta eficaz que permita detectar patrones de uso nocivos y actuar antes de que se conviertan en un problema clínico.

Entre los datos obtenidos destaca una mayor tendencia a la comparación social y a la ansiedad digital en mujeres, así como un impacto negativo generalizado en la capacidad de concentración y en las relaciones cara a cara. Actualmente, los investigadores trabajan en la adaptación de la escala a contextos educativos y sanitarios, con el objetivo de integrarla en programas de prevención y en protocolos de intervención.