Entrevista de Roberto Pérez Gutiérrez a Jo Farb Hernández. Académica de la Universidad Estatal de San José en California Jo Farb Hernández. Directora emérita del archivo más importante del mundo sobre estos monumentales lugares. Autora de los libros «Espacios Singulares I» y «Espacios Singulares II», entre otros.
Hernández ha publicado más de 50 libros y catálogos de exposiciones, así como casi 100 artículos en revistas y enciclopedias de seis países. Ha comisariado 237 exposiciones en Estados Unidos, Japón, Suiza y España, y ha recibido más de 30 honores y premios, incluyendo una Beca Fulbright Senior Scholar in Residence para realizar una investigación extensa en España para el proyecto editorial «Espacios Singulares».
Su libro, Espacios singulares: de lo excéntrico a lo extraordinario en los entornos artísticos españoles (Singular Spaces: From the Eccentric to the Extraordinary in Spanish Art Environments, 2013), ha sido descrito como el “volumen individual más impresionante jamás publicado en el campo del arte autodidacta”. Ahora acaba de publicar la segunda publicación de Espacios Singulares, dedicada exclusivamente a este mismo tema. Libro del que habla en esta entrevista.
Espacios como Las torres y el laberinto de Josep Pujuila (Gerona), los Dinosaurios de Blas García (Tarragona), el Capricho Arquitectónico de Francisco González Gragera (Badajoz), los edificios de Roberto Pérez Gutiérrez (Granada), las esculturas de la Casa de Diós de Julio Basanta (Zaragoza), las esculturas de José García Martín (Lanzarote), el “Museo” de José María Garrido (Cádiz)… son algunos de los casos que han recibido ayuda para su regularización legal.

¿Como surgió la idea es escribir el libro «Espacios Singulares»?
He estudiado este género de arte durante más de 50 años. De hecho, fue el tema de mi tesis de máster en la universidad. Y aunque fui estudiando y escribiendo sobre otros campos de arte durante mi vida profesional de comisaria de arte y directora de las galerías y museos sin fines lucrativos, siempre me interesaba este aspecto de la creatividad humana, por no ser ligado al mercado de arte, y porque surge de los intereses personales y únicos de cada artista, y por ser la expresión de estos intereses.
¿Qué le atrajo de España? ¿Qué le atrajo de la creación de los artistas españoles?
Empecé mis estudios y mis documentaciones sobre este tema en los Estados Unidos en el año 1973, y siempre, con cada viaje a cualquier sitio, mantengo abierto los ojos. Cuando fuimos para una temporada a vivir en España en el 1999 – para que nuestra hija pudiera aprender español (y un poco catalán) – empecé un proyecto sobre los artistas que estaban en un continuo entre más tradicional y más idiosincrásico; el último capítulo (más idiosincrásico, claro) era sobre Josep Pujiula, un constructor de un “espacio singular” muy, muy impresionante.
Pero cuando fui para hacer búsquedas en las bibliotecas y en los archivos para dar contexto a sus obras, no existía nada sobre este tipo de arte/arquitectura en España. Entonces tuve que referirme a mis estudios anteriores en otros países. Entonces después de acabar aquel proyecto y libro (Forms of Tradition in Contemporary Spain, 2005, University of Mississippi Press) pude enfocar mis esfuerzos sobre un estudio específicamente sobre los creadores de espacios singulares (este es término mío) en España. Pero al principio no tenía ninguna idea que iba a encontrar tantos artistas autodidactas quien fueron cambiando sus espacios personales – sus casas, sus fincas, sus jardines. Eso sí fue una gran (y buena) sorpresa.
¿Cómo localizabas a los artistas?
Cuando empecé mis búsquedas “de campo” en España no existía ningún inventario ni compilación de estos sitios. Tuve que ir descubriendo casi todos debido a varias anécdotas casuales y a las sugerencias de amigos y colegas que estaban conscientes de mis investigaciones. Siete años después de empezar mis estudios sobre Pujiula y los demás, se publicó el libro de J.A. Rodríguez. Hemos charlado después su publicación en el 2006, y él estaba asombrado que una estudiosa independiente de los Estados Unidos se interesaría en los entornos españoles. Pero él murió demasiado temprano, y no pudimos trabajar juntos, como hemos discutidos.

Supongo que durante estos años para documentarte sobre el libro le habrán sucedido muchas anécdotas para localizarlos y entrevistarlos.
Un par de años después de publicar mi primer libro sobre este asunto (Singular Spaces: From the Eccentric to the Extraordinary in Spanish Art Environments, 2013) he tenido la oportunidad de dirigir un programa para los estudiantes californianos que vinieron a España para aprender y mejorar su nivel de español. Me aproveché de mi año en Madrid y Granada de dar muchos discursos y charlas alrededor del país sobre este tema. Y en cada uno, pregunté al público si ellos conocían algunos entornos que no fueron tratados en mi libro. Y cada vez, pero cada vez, alguien levantó su mano y me dijo, «pues sí, en el pueblo de mi abuelo, o, sí, conozco un sitio al otro lado del río de mi casa, o, sí, cuando estuve de vacaciones en (llene el espacio vacío), he visto algo raro…». Entonces empecé de nuevo con el segundo volumen, Singular Spaces II, que no fue previsto antes.
Documentar todos las obras que aparecen en tus libros conlleva mucho tiempo, muchos quilómetros, y mucho dinero. ¿Como ha podido financiar todos estos viajes?
Solicité varias becas y subvenciones pero… ¡nada!, a pesar del éxito de mi primer libro sobre este asunto (y que soy una autora reconocida como uno de los expertos sobre este campo al nivel internacional). Así es que todo ese gasto salió de mi propio bolsillo.
Pudo mucho más mi conciencia sobre la necesidad de documentar y dar más visibilidad a las obras de estos artistas que el esfuerzo económico que tuve que hacer para llevar a cabo este proyecto. Por ello decidí seguir adelante con mi proyecto sin otra financiación que la de mis propios recursos.

¿Te ha ayudado algún organismo público, asociación, universidad, empresa, ciudadanos mediante mecenazgo…?
No hubiera podido llegar al nivel de profundidad al que llegué sin la ayuda de innumerables particulares e instituciones. En los Agradecimientos del libro hay una lista de estas entidades que se extiende a lo largo de cuatro páginas. La mayoría de ellos me ayudaron por darme acceso a información y/o imágenes que yo necesitaba. Además, cinco fundaciones en los Estados Unidos y una en México donaron dinero para realizar la publicación impresa. Fui yo quien pidió estas subvenciones.
No obstante tengo hay que anotar que nunca he recibido ni un céntimo de dinero público de ninguna administración española para llevar a cabo este proyecto a lo largo de los 23 años de mis búsquedas aquí.

¿Has realizado algún trabajo similar con autores norteamericanos o europeos (me consta que si)?
Hay más y más búsquedas sobre los espacios singulares, pero la verdad es que la mayoría, hasta este punto, ha sido demasiado ligero y sin un base académica. Sobre todo en el primer tomo (SSI) he tomado mucho tiempo – en muchas palabras! – para digerir todos mis estudios en los campos de la historia de arte, las artes visuales, la antropología, el folclore, la etnografía, la religión popular, la historia del país, la cultura popular, la arquitectura, etc., etc. por dar contexto a esta manera autodidacta de crear sin formaciones en arte, arquitectura, ni ingeniero, y siendo totalmente divorciada del mundo y mercado de Arte.
Es indisputable que estos entornos son muy fotogénicos, pero hay que hacer más que pasar una hora, sacar unas fotos, y está. En cambio, temo que he molestado a varios de los artistas por volver repetidamente a ell@s con más y más preguntas. (No de verdad, pero sí estaban sorprendidos por la amplitud y profundidad de mis investigaciones, durante años.)
Me consta que en estos años también te has empleado a fondo para intentar salvar algunas obras como La Casa de Dios de Julio Basanta en Épila (Zaragoza), la finca de las piedras encantadas…
Dado a mi estrategia de documentación y de investigación paso mucho tiempo con los artistas, y por eso creo que debo apoyarlos si hay algún problema con lo cual puedo ayudar. Y porque he estudiado estos tipos de construcciones durante más de 50 años, tengo una familiaridad tanto con el proceso de intentar de salvar los sitios como con las amenazas de los gobiernos para demolerlos.
Aunque soy una interesada independiente en todos estos casos, puedo informar a los gobiernos sobre otros espacios singulares donde han decidido de intentar de aprovechar de ellos en vez de mandar su destrucción. He apoyado la defensa de muchos sitios en los Estados Unidos –algunos para décadas ya! – igual que en otros países y, por supuesto, aquí en España. Las Torres y el Laberinto de Josep Pujiula (Gerona), los Dinosaurios de Blas García (Tarragona), el Capricho Arquitectónico de Francisco González Gragera (Badajoz), los Edificios de Roberto Pérez Gutiérrez (Granada), las esculturas de la Casa de Dios de Julio Basanta (Zaragoza), las esculturas de José García Martín (Lanzarote), el “Museo” de José María Garrido (Cádiz)…por desgracia, la lista no es corta. Y aunque hemos perdido algunos sitios a pesar de mis esfuerzos y los de la gente local, hemos tenido éxito con otros y los pudimos salvar.
Algún comentario sobre las actuaciones de ayuntamientos y organismos sobre los autores (Josep, Man, yo mismo…)
Cuando veo algunas de las decisiones que han tomado varios ayuntamientos, dando permiso para los rascacielos que ocultan el mar, para los centros comerciales que chupan terrenos agrícolas, para las urbanizaciones sin ninguna gota de buen gusto, etc., no puedo creer que ellos gastan sus esfuerzos en luchar contra las creaciones de artistas autodidactas que están trabajando en sus propias propiedades y que no lastiman a nadie.
Y por eso mi documentación y mis publicaciones son tan importantes, porque abren los ojos de lo que el arte puede ser, quien lo puede hacer, y a donde se lo puede ver. Y como que voy intentando de difundir mis estudios, quizás veremos más agradecimiento de las creatividades humanas idiosincrásicas en el futuro.

Semblanza de Roberto Pérez Gutiérrez sobre Jo Farb Hernández
Conocí a Jo sobre 2017 con ocasión de una serie de problemas administrativos de mi «espacio singular» con el Ayuntamiento de Granada, algo relativamente frecuente con los autores alternativos y la administración. Su aparición fue como bálsamo en una herida y su implicación en mi problema, una luz de esperanza.
En aquel entonces me pareció una persona extraordinaria en todos los aspectos: generosa, comprometida, sabia, exhaustiva en sus investigaciones, inteligente y ademas guapa.
Sus trabajos y sus logros en el campo académico que ella describe con una modestia, en mi opinión excesiva, despertaron mi curiosidad por la persona.
Jo nació en Chicago (Illinois). Su abuela materna era rusa y su madre profesora de música. Su padre procede de Letonia y quice años después de llegar a Estados Unidos -sin hablar inglés al llegar- logró ser director de arte y diseño y tener una gran producción artística que fue donada al Instituto de Arte de Chicago.
Se graduó con doble licenciatura en ciencias políticas y frances. Su interés en el folclore, bailes y trajes de los Balcanes la hicieron residir un tiempo en Bulgaria y en Macedonia (Yugoslavia en aquellos tiempos). A su vuelta conoció a Sam Hernandez y juntos descubrieron el mundo de los artistas singulares y realizó su Tesis de Máster sobre espacios singulares americanos. Se casaron en 1976 y tiene una hija y dos nietos. El fallecimiento de Sam hace pocos años ha supuesto un golpe muy duro para ella.
En 1983 fue contactada por Seymour Rosen (fundador de SPACES, el archivo importante que documenta los espacios singulares alrededor del mundo). Ella empezó de trabajar con él en 1993, y cuando él falleció en 2006, Jo queda al mando de como directora.
13 años después se jubiló de la universidad y de SPACES, traspasando todos los archivos de documentación a la Fundación Kohler.
Una persona con una vida plena y un legado internacionalmente reconocido, que ilustrara a futuras generaciones de investigadores y estudiosos de arte independiente.
Gracias y toda mi admiración para tí, querida amiga.













