Identifican las variedades de avena más saludables para desarrollar cultivos más nutritivos y resistentes

Un equipo del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) ha identificado variedades de avena con un elevado contenido en proteínas, fibra y compuestos antioxidantes que podrán servir como base para desarrollar semillas más saludables, productivas y adaptadas a una agricultura sostenible. El hallazgo, publicado en la revista científica Antioxidants, abre nuevas posibilidades para mejorar uno de los cereales con mayor interés nutricional y reforzar su adaptación al cambio climático.

La investigación, desarrollada junto al Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Córdoba y el Instituto Agronómico Nacional de Túnez, analizó 126 variedades de avena procedentes de 18 países mediterráneos, todas cultivadas en Córdoba bajo las mismas condiciones experimentales para identificar aquellas con mayor potencial para la alimentación y los programas de mejora genética.

Solo una de cada cinco variedades reúne las mejores cualidades nutricionales

El estudio revela que alrededor del 20 % de las variedades analizadas concentra buena parte de los compuestos más valiosos desde el punto de vista nutricional, lo que permitirá desarrollar nuevas semillas capaces de combinar calidad alimentaria, sostenibilidad y rentabilidad agrícola.

Los investigadores evaluaron componentes con efectos beneficiosos para la salud, entre ellos los betaglucanos, una fibra asociada a la reducción del colesterol y al control de la glucosa en sangre; los arabinoxilanos, relacionados con el equilibrio de la microbiota intestinal; y antioxidantes naturales como los polifenoles y las avenantramidas, compuestos exclusivos de la avena con propiedades antiinflamatorias y cardioprotectoras.

Más proteínas, fibra y antioxidantes en una misma semilla

El trabajo demuestra que existen importantes diferencias entre especies y variedades de avena. Algunas alcanzaron hasta un 18,5 % de proteínas, mientras que otras destacaron por su elevado contenido en fibra y antioxidantes.

Además, el equipo comprobó que varios de estos compuestos beneficiosos aparecen asociados de forma natural, un resultado que facilitará el desarrollo de programas de mejora genética para obtener variedades con perfiles nutricionales más completos.

La investigación también pone en valor las variedades tradicionales mediterráneas, que conservan una amplia diversidad genética acumulada durante generaciones y constituyen una valiosa fuente de características para afrontar los retos de la agricultura del futuro.

Según explica a Fundación Descubre la investigadora del IAS-CSIC Gracia Montilla, coautora del estudio, el objetivo no es seleccionar una única variedad perfecta, sino combinar mediante mejora genética los mejores atributos de distintas variedades para responder a las necesidades de consumidores, agricultores e industria alimentaria.

Una aliada para una agricultura más sostenible

Además de sus cualidades nutricionales, la avena destaca por ser un cultivo resistente y adaptable, capaz de desarrollarse en condiciones menos favorables que otros cereales. Estas características la convierten en una alternativa de gran interés para avanzar hacia sistemas agrícolas más sostenibles y mejor preparados frente a los efectos del cambio climático.

Este trabajo constituye una primera fase que permitirá incorporar los resultados a futuros programas de mejora genética, incluyendo también características como el rendimiento, la resistencia a enfermedades y la adaptación a diferentes condiciones ambientales.

La investigación ha sido financiada por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía a través del proyecto Qualifica, con apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).