Hongos de plantas costeras: el dopaje natural para una agricultura sostenible y más resistente

La vegetación silvestre de la costa de Almería se caracteriza por una resistencia superlativa. Ha sabido desarrollar mecanismos para hacer frente a temperaturas extremas, la escasez de agua y suelos con elevadas concentraciones de sal, convirtiéndose en un modelo natural de adaptación para la agricultura actual.

Proyecto Apices de CIAMBITAL de la Universidad de Almería.

Ahora, un equipo del Departamento de Agronomía de la Universidad de Almería trabaja en trasladar la resistencia de estas plantas a cultivos como tomates y pimientos, y ha descubierto cómo lograrlo. Ha observado que un conjunto de hongos endófitos (propios de la planta) las protege frente a las agresiones climáticas y ha dado con la manera de extraerlos e inocularlos en cultivos agrícolas.

El uso de hongos beneficiosos y microorganismos forma parte de una corriente relativamente nueva que busca una alternativa natural a pesticidas y fertilizantes químicos, clave en el desarrollo de una agricultura sostenible.

Qué son los hongos endófitos y cómo ayudan a las plantas

Hongos endófitos usados en este experimento.

Estos microorganismos viven en el interior de las plantas silvestres. Lejos de causar daño, son responsables de mejorar el crecimiento vegetal, aumentar la tolerancia al estrés ambiental y producir metabolitos que protegen a las plantas frente a plagas y amenazas externas.

En un estudio publicado en la revista Journal of Plant Interactions, Victoria Huertas, Mila Santos, Alma Salas y Rabab Chelhaoui muestran el trabajo realizado para aislar hongos endófitos de ambientes áridos y salinos, su caracterización fisiológica y la evaluación de su potencial como bioestimulantes agrícolas.

Selección de hongos para mejorar cultivos en condiciones extremas

Victoria Huertas ha explicado a Nova Ciencia que las plantas ‘donantes’ de hongos fueron seleccionadas por prosperar en ambientes de alta salinidad, en suelos poco profundos y por soportar la falta de agua y otros factores estresantes.

Así, partieron con una colección de más de 400 hongos candidatos. Posteriormente, la cifra se redujo a 50 y actualmente el trabajo se centra en una decena, que reúnen las características adecuadas para ayudar a los cultivos y permitir la reducción de fertilizantes químicos. Todos ellos son hongos que habitan en las raíces de las plantas y pertenecen a las familias Trichoderma y hongos septados oscuros.

«Queremos que esos microorganismos que ayudan a las plantas que viven en condiciones adversas palíen estas condiciones de la agricultura actual, como la falta de agua, los suelos pobres o los suelos con alta salinidad», afirma Victoria Huertas.

Victoria Huertas.

Resultados prometedores en bioestimulantes y bioplaguicidas

Por el momento, el trabajo se limita a ensayos in vitro y en plantas de pequeño tamaño, pero los resultados auguran un futuro prometedor para estos bioestimulantes y bioplaguicidas naturales.

Victoria Huertas explica que «nuestros hongos tienen capacidad de producción de hormonas que facilitan el crecimiento de la planta, de fijar nitrógeno y de ayudar en la digestión; todos estos hongos radiculares son capaces de degradar los nutrientes en formas más sencillas, para que la planta los absorba más fácilmente».

Las plantas tratadas muestran mejoras visibles: aumentan su biomasa y el área foliar respecto a las no tratadas. Además, presentan una mayor resistencia frente a patógenos del suelo y microorganismos foliares, siendo especialmente eficaces contra el patógeno Fusarium, responsable de la fusariosis, una enfermedad vascular que provoca la podredumbre de las plantas.

Diferencia entre una planta tratada con hongos endófitos (a la izquierda) y una que no ha recibido los bioestimulantes.

Aplicación futura en la agricultura

Actualmente, la administración de estos hongos en laboratorio se realiza de forma ‘artesanal’, inoculándolos directamente desde el micelio. Sin embargo, cuando esta solución llegue a escala comercial, algo previsto en un par de años, se aplicará mediante el sistema de riego agrícola.

Una vez seleccionados los diez hongos más eficaces, el equipo continúa avanzando con el estudio del uso combinado de microorganismos, buscando una solución que aporte beneficios múltiples a los cultivos bajo invernadero en la provincia de Almería.

Hacia un modelo de agricultura más sostenible

Con el uso de hongos endófitos, Victoria Huertas y su equipo contribuyen al desarrollo de una agricultura más productiva, eficiente y sostenible, un modelo que permita reducir el uso de fertilizantes y pesticidas químicos sin comprometer el rendimiento de los cultivos.