¿Había ovnis en la Edad Media? Un historiador explica qué vieron realmente nuestros antepasados

La humanidad lleva siglos contemplando objetos voladores no identificados. Sin embargo, eso no significa que nuestros antepasados vieran naves extraterrestres. Según el historiador José Luis Corral, muchas de las misteriosas luces descritas en las crónicas medievales eran, en realidad, meteoritos y otros fenómenos naturales que las sociedades de la época no podían explicar con los conocimientos científicos disponibles.

Representación medieval de lo que hoy se llamaría OVNI.

El catedrático participó en el curso de verano Historia y novela histórica, organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en la Sede de La Rábida, donde reflexionó sobre la forma en que los seres humanos han construido explicaciones para lo desconocido a lo largo de la historia.

Los ovnis existían… como objetos no identificados

Corral recordó que las siglas OVNI significan simplemente objeto volante no identificado, un concepto que no implica necesariamente la presencia de seres extraterrestres. «La historia de la humanidad está llena de avistamientos de ovnis», afirmó el historiador, precisando que muchas de esas observaciones fueron interpretadas como acontecimientos sobrenaturales porque quienes las presenciaban carecían de herramientas científicas para comprenderlas.

En la Antigüedad y durante la Edad Media, luces extrañas, bolas de fuego o fenómenos atmosféricos inesperados se asociaban automáticamente con lo divino, lo oculto o lo sobrenatural.

Las crónicas medievales describían meteoritos como señales del cielo

El investigador de la Universidad de Zaragoza explicó que numerosos textos antiguos hablan de «esferas celestes» o «escudos de fuego», expresiones que hoy pueden reinterpretarse desde la historia y la ciencia.

«Estas crónicas describen acontecimientos naturales, fundamentalmente caídas de meteoritos. Como en la Edad Media se desconocía qué eran, no podían identificar esas señales o bólidos que surgían del cielo», señaló.

En una sociedad profundamente religiosa, estos fenómenos se interpretaban como advertencias divinas o anuncios del fin de los tiempos. Las autoridades religiosas y políticas los integraban dentro del relato bíblico, relacionándolos con episodios como las lluvias de estrellas descritas en el Apocalipsis, evitando así que provocaran un mayor desconcierto entre la población.

El día en que una misteriosa luz cegó al ejército de Carlomagno

Entre los episodios más llamativos conservados por las fuentes medievales, José Luis Corral destacó un acontecimiento ocurrido alrededor del año 800. «Una luz enorme apareció en el cielo, cegó a todo su ejército y provocó que el propio emperador cayera de su caballo».

Para el historiador, este tipo de relatos muestran cómo los cronistas describían fenómenos reales utilizando el lenguaje y las creencias propias de su tiempo, dando lugar a narraciones que hoy pueden parecer extraordinarias.

José Luis Corral.

¿Por qué seguimos creyendo en los extraterrestres?

Corral considera que el ser humano mantiene intacta su necesidad de encontrar explicaciones para aquello que desconoce, aunque los referentes culturales hayan cambiado radicalmente.

Si durante siglos los fenómenos celestes se atribuyeron a la intervención divina, hoy muchas personas proyectan esas mismas incógnitas sobre la posibilidad de que existan civilizaciones extraterrestres. «Nunca ha habido señales de ellos en la Tierra y dudo que las haya debido a la extensión del universo», afirmó.

Historia frente a mito

El historiador defendió la importancia de la formación universitaria para aprender a distinguir entre los hechos documentados y las interpretaciones legendarias.

«Un historiador debe intentar separar el mito y la leyenda del hecho histórico, aunque a veces están tan mezclados que es casi imposible; lo importante es que los alumnos aprendan a distinguir estos elementos», concluyó durante el curso Historia y novela histórica, celebrado en la Universidad Internacional de Andalucía.

La actividad forma parte de los Cursos de Verano de la UNIA, que reúnen a especialistas para analizar la relación entre la investigación histórica y la literatura a través de temas como el Santo Grial, el manuscrito Voynich, el Códice Calixtino, la Ruta de la Seda, el mundo medieval o figuras como Caterina Sforza.