Esta tecnología elimina micro y nanoplásticos del agua de forma eficiente y reutilizable

Los microplásticos se han convertido en una de las mayores preocupaciones ambientales de los últimos años. Estas partículas diminutas ya se han detectado en mares, ríos, aguas residuales, alimentos e incluso agua potable, lo que ha disparado la búsqueda de tecnologías capaces de retirarlas de forma eficaz.

Ahora, un equipo de investigadores ha desarrollado una nueva tecnología que permite eliminar de manera selectiva micro- y nanoplásticos presentes en distintos tipos de agua mediante un sistema reutilizable y con menor impacto ambiental.

La innovación, patentada por la Universidad de Murcia, propone una alternativa a los métodos convencionales de tratamiento, que suelen presentar limitaciones técnicas, altos costes energéticos o dependencia de compuestos químicos adicionales.

Por qué es tan difícil eliminar microplásticos del agua

El principal desafío radica en el tamaño de estas partículas.

Los micro- y nanoplásticos son tan pequeños que muchos sistemas tradicionales no logran capturarlos de forma eficiente. Incluso cuando se emplean tecnologías avanzadas, como ultrafiltración o centrifugación, el proceso puede resultar costoso y energéticamente intensivo.

A esto se suma otro problema: estas partículas pueden actuar como vehículos de otros contaminantes al acumular metales pesados y compuestos orgánicos potencialmente tóxicos. Su presencia supone así una doble amenaza, tanto por el plástico en sí como por las sustancias que puede transportar.

Así funciona la nueva tecnología para retirar nanoplásticos

La solución desarrollada utiliza líquidos iónicos termo-responsivos, materiales capaces de cambiar su comportamiento cuando varía la temperatura. Este mecanismo permite mezclar inicialmente el compuesto con el agua contaminada para interactuar con las partículas plásticas y, posteriormente, inducir una separación controlada.

Según explica la profesora Rocío Villa, el proceso genera finalmente tres fracciones diferenciadas: agua purificada, una fase sólida donde quedan concentrados los micro- y nanoplásticos, y el propio líquido iónico recuperado.

La posibilidad de recuperar este compuesto y reutilizarlo en nuevos ciclos convierte el sistema en una tecnología especialmente interesante desde el punto de vista económico y ambiental.

Una alternativa más sostenible para tratar aguas contaminadas

Una de las principales ventajas del procedimiento es su capacidad para capturar partículas nanométricas, especialmente difíciles de eliminar con otros métodos.

Además, reduce el consumo energético al evitar procesos más intensivos y elimina la necesidad de incorporar reactivos químicos convencionales, disminuyendo así la generación de residuos secundarios.

La reutilización del líquido iónico también encaja con modelos de economía circular, al permitir reaprovechar materiales y reducir costes operativos.

Aplicaciones en depuración, desalación y reciclaje

La tecnología puede aplicarse en múltiples contextos relacionados con el tratamiento de agua.

Entre sus posibles usos destacan plantas de depuración de aguas residuales, procesos de desalación, industria del reciclaje de plásticos y sectores como el textil o cosmético, donde la liberación de microfibras y partículas plásticas constituye un reto creciente.

También podría utilizarse para proteger infraestructuras sensibles, como membranas de ósmosis inversa, y como etapa avanzada en tratamientos orientados a eliminar contaminantes emergentes.

Validada en laboratorio y con vistas al escalado industrial

El sistema ya ha sido validado en entornos experimentales, donde ha demostrado alta eficiencia en la captura de micro- y nanoplásticos en distintas matrices acuosas.

Detrás del desarrollo están los grupos de Química Sostenible, liderado por Pedro Lozano, y Métodos Instrumentales Aplicados, dirigido por Pilar Viñas, ambos de la Facultad de Química de la Universidad de Murcia.

La institución trabaja ahora en la búsqueda de colaboraciones empresariales para impulsar el escalado industrial de esta tecnología y facilitar su futura implantación en sistemas reales de tratamiento de agua.