La convivencia universitaria no se construye evitando los conflictos, sino aprendiendo a gestionarlos de forma constructiva mediante el diálogo, la mediación y la reparación del daño. Esta es una de las principales conclusiones de las Jornadas sobre Convivencia, Buenas Prácticas y Cultura de Paz en la Universidad, celebradas los días 29 y 30 de octubre en la Universidad de Jaén (UJA), en las que especialistas de distintas instituciones han defendido la necesidad de reforzar las herramientas de resolución pacífica de las discrepancias.

El encuentro, organizado por el Vicerrectorado de Igualdad, Diversidad y Responsabilidad Social y la Defensoría Universitaria de la UJA, ha reunido a expertos del ámbito académico e institucional para analizar cómo mejorar las relaciones dentro de la comunidad universitaria y promover modelos de convivencia basados en el respeto y la búsqueda de acuerdos.
La mediación debe ir más allá de las medidas disciplinarias
Una de las ideas centrales de las jornadas ha sido la necesidad de incorporar la mediación como una herramienta habitual para abordar los conflictos universitarios. La cultura de paz no implica que desaparezcan las discrepancias, sino que existan mecanismos para resolverlas de manera constructiva, sin recurrir exclusivamente a respuestas disciplinarias.
Esta fue una de las principales reflexiones de Leticia García Villaluenga, presidenta de honor de la Conferencia Universitaria Internacional para el Estudio de la Mediación y el Conflicto (CUEMYC) y profesora de la Universidad Complutense de Madrid. En su ponencia inaugural defendió la importancia de aprender a gestionar los conflictos y puso el foco en la escucha, el perdón y la reparación del daño.
García Villaluenga también subrayó la necesidad de impulsar la formación especializada en mediación y desarrollar mecanismos de resolución de conflictos que vayan más allá de las medidas disciplinarias, en consonancia con los planteamientos de la Ley 3/2022, de Convivencia Universitaria.
En esta misma línea, Antonio Manuel Lozano Martín, profesor de Sociología y director de la Unidad de Mediación de la Universidad de Granada, abordó los retos de la convivencia universitaria y el papel de la mediación para gestionar las discrepancias a través del diálogo y la búsqueda de soluciones consensuadas.
La cultura de paz necesita prevención, participación y formación
Las jornadas también pusieron de manifiesto que la gestión pacífica de los conflictos no debe limitarse a intervenir cuando ya se han producido. La prevención, la formación y la participación de los miembros de la comunidad universitaria son elementos necesarios para construir relaciones más respetuosas y evitar que las discrepancias deriven en enfrentamientos.
Esta perspectiva estuvo presente en la mesa redonda ‘Herramientas para una gestión pacífica de los conflictos: pensar, sentir, hacer la paz’, moderada por Eva María Fernández Serrano, técnica superior del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la UJA. En ella participaron Ana Magaña Jiménez, de la Universidad de Sevilla; Alena Kárpava, de la Universidad de Granada, y Pablo Gallego Galiano, del Aula de Debate de la Universidad de Jaén.
El debate permitió compartir experiencias y herramientas para afrontar los conflictos desde distintas perspectivas, con especial atención al diálogo, la prevención y la construcción de acuerdos.
La cultura de paz también es un reto para las instituciones públicas
Otra de las conclusiones abordadas durante el encuentro fue que la promoción de la convivencia no corresponde únicamente a las universidades. Las instituciones públicas también deben incorporar modelos de actuación basados en el respeto a los derechos, la participación y la gestión dialogada de las discrepancias.
Así lo planteó Marina Otero Reina, asesora responsable del área de Cultura de Paz, Justicia y Mediación del Defensor del Pueblo Andaluz, en su intervención ‘La cultura de paz en las instituciones públicas: un reto necesario y útil’. Su ponencia destacó la importancia de trasladar estos principios a la actividad cotidiana de las administraciones.
Educación y cooperación frente a la polarización social
La conferencia de clausura, impartida por Ana Barrero Tíscar, directora de la Fundación Cultura de Paz y presidenta de la Asociación Española de Investigación para la Paz (AIPAZ), amplió la reflexión al conjunto de la sociedad.
Bajo el título ‘La convivencia y la cultura de paz como alternativa sostenible en sociedades marcadas por el incremento de la crispación, las tensiones y los conflictos’, Barrero defendió el fortalecimiento de la cultura de paz como respuesta a la polarización social. Para ello, señaló la educación, el diálogo y la cooperación como pilares para construir sociedades más justas y cohesionadas.
Las jornadas fueron inauguradas por la vicerrectora de Igualdad, Diversidad y Responsabilidad Social de la UJA, Pilar Fernández Pantoja, y el Defensor Universitario, Salvador Cruz Artacho.













