El grupo ASIA de la UJA recibe fondos para aplicar la IA a la detección precoz del alzhéimer

La detección precoz del alzhéimer se ha convertido en uno de los retos de la medicina actual. Diversos estudios han demostrado que cuando antes se actúe más posibilidades existen de frenar el avance del deterioro cognitivo, sin embargo, no es fácil detectar los primeros síntomas de la enfermedad. El grupo de investigación ASIA, de la Universidad de Jaén, aplicará inteligencia artificial para la detección temprana del alzhéimer, gracias a una ayuda concedida por la Fundación ASISA.

El equipo de la Universidad de Jaén, liderado por Macarena Espinilla, trabaja en el proyecto AIgentiCARE, centrado en la aplicación de la inteligencia artificial para favorecer la detección precoz del deterioro clínico y cognitivo y prevenir eventos adversos en personas mayores atendidas en entornos sociosanitarios.

La concesión se dio a conocer en el acto celebrado en el Palacio de los Duques de Santoña, en Madrid, donde Fundación ASISA reconoció diez iniciativas en su primera convocatoria de apoyo a la investigación y a proyectos sociales. En este sentido, AIgentiCARE es uno de los cinco proyectos seleccionados en la categoría de investigación en salud.

Cómo es el sistema de IA para la detección precoz del alzhéimer

En concreto, el proyecto desarrollará y validará, en un entorno asistencial real, un asistente virtual inteligente para profesionales del cuidado, capaz de procesar la información que se registra diariamente sobre las personas usuarias y transformarla en resúmenes clínicos automatizados, alertas priorizadas y recomendaciones proactivas que faciliten la toma de decisiones. 

El objetivo es avanzar desde una atención principalmente reactiva hacia un modelo más preventivo, personalizado y capaz de anticiparse a situaciones de riesgo.

“Queremos que la inteligencia artificial ayude al profesional, a encontrar lo verdaderamente relevante entre toda la información que se genera cada día. No se trata de generar más datos o más alarmas, sino de interpretar la información disponible, detectar cambios y facilitar que se pueda actuar antes”, explica Macarena Espinilla, investigadora principal del proyecto.

Modelos de lenguaje y sistemas inteligentes para una medicina personalizada

AIgentiCARE supone un nuevo avance dentro de una de las líneas de investigación que el grupo ASIA viene desarrollando en los últimos años: la utilización de inteligencia artificial, modelos de lenguaje y sistemas inteligentes para transformar datos relacionados con la salud en información comprensible y útil.

El proyecto combinará reglas y modelos para identificar y priorizar posibles incidencias con técnicas de generación de lenguaje natural que permitirán elaborar resúmenes sobre la evolución de cada persona. El paso diferencial será avanzar hacia agentes de inteligencia artificial capaces de integrar información de distintas fuentes, contextualizarla y ofrecer al profesional una visión sintetizada de lo que está ocurriendo. 

Qué avances permiten los modelos de lenguaje en la detección de enfermedades neurodegenerativas

“Los modelos de lenguaje nos permiten avanzar desde sistemas que simplemente muestran datos hacia asistentes virtuales capaces de interpretar información y comunicarla de forma comprensible. La inteligencia artificial no pretende sustituir el juicio profesional ni el cuidado humano, sino apoyar la toma de decisiones y liberar tiempo para que los profesionales puedan dedicarlo a la atención directa de las personas”, señala Espinilla.

La propuesta pretende también reducir la sobrecarga informativa y la denominada fatiga por alarmas, priorizando y contextualizando la información relevante en lugar de añadir nuevos avisos al trabajo cotidiano de los profesionales. 

Con este reconocimiento de Fundación ASISA, el grupo de ASIA continúa consolidando en la Universidad de Jaén una línea de investigación que combina inteligencia artificial, salud digital, modelos de lenguaje y agentes inteligentes, orientada a desarrollar tecnologías capaces de interpretar información, anticipar riesgos y contribuir a una atención más preventiva, personalizada y centrada en las personas.