Artículo de Francisca Suárez Estrella, coordinadora del Grado en Biotecnología, Trinidad Angosto, vicedecana de Biotecnología, Estudiantes, Igualdad y Planes de Estudio, y Juan José Moreno Balcázar, decano de la Facultad de Ciencias Experimentales de la Universidad de Almería.
La Biotecnología se puede definir, en términos sencillos, como el uso de organismos vivos, células, o componentes moleculares para el desarrollo de productos, procesos o servicios que aporten soluciones en diferentes campos como la salud, la agricultura, la industria, el medio ambiente y la energía. Integra conocimientos de biología, genética, bioquímica, microbiología e ingeniería, y se apoya en herramientas modernas como la ingeniería genética, la biología molecular, la biología sintética y la bioinformática, con el fin de crear conocimientos, bienes o servicios útiles al hombre.
Esta definición, adoptada por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y alineada con el Convenio sobre la Diversidad Biológica de la ONU, refleja el carácter profundamente interdisciplinar de esta área.

Hoy en día, la Biotecnología está presente en ámbitos tan variados como la alimentación, la salud, el medio ambiente o la industria. Es una de las herramientas más potentes para impulsar el avance de la medicina, la economía circular y la transformación industrial. Gracias a los conocimientos de los biotecnólogos, se pueden optimizar procesos, diseñar sistemas más eficientes y producir a gran escala sustancias de interés.
Algunos ejemplos muy conocidos de biotecnología básica son la producción de alimentos fermentados, como la cerveza o los lácteos, o la fabricación de medicamentos como la insulina, las vacunas y los antibióticos. Pero la biotecnología también permite el reciclaje y la valorización de materiales que, a priori, podrían considerarse residuos, limpiar entornos contaminados, o desarrollar nuevos métodos de diagnóstico, vacunas de nueva generación y controles de seguridad alimentaria.
La Biotecnología en España
En España, el sector biotecnológico también está creciendo con fuerza. Según la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO), las empresas del sector han incrementado notablemente su actividad, especialmente desde la pandemia de COVID-19, cuando la inversión en investigación y fabricación de vacunas y fármacos alcanzó cifras sin precedentes. En 2022, la biotecnología representó el 0,6% del PIB nacional y fue uno de los sectores con mayor inversión en I+D.
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades también destaca la importancia de la Biotecnología para la mejora de la producción agrícola, ganadera y forestal, así como para el desarrollo de nuevas fuentes de proteínas y soluciones sostenibles.
Por otra parte, comunidades autónomas como Andalucía siguen esta misma línea. En la última década, el sector biotecnológico andaluz ha crecido por encima de la media nacional y ocupa la tercera posición en inversión en I+D y empleo. Las universidades y centros de investigación andaluces desempeñan, por tanto, un papel fundamental en este ecosistema, lo que pone de manifiesto la necesidad de formar profesionales cualificados.
En Europa, la formación en biotecnología ocupa un lugar destacado. El informe Consecuencias, oportunidades y desafíos de la biotecnología moderna para Europa (Consequences, opportunities and challenges of modern Biotechnology for Europe) ya señalaba en 2007 el papel clave de esta disciplina para lograr un desarrollo sostenible.

La UE integra la biotecnología en todas las áreas del programa Horizonte Europa (2021-2027) y la considera esencial en su Agenda Estratégica 2024-2029, con el objetivo de convertirse en líder mundial de la innovación biotecnológica. Ya en el siglo XX, la llamada “revolución verde” supuso un enorme avance gracias a la mejora genética de las plantas. Hoy el reto es aún mayor: producir más alimentos de forma sostenible en un clima cambiante. Esto requiere transformar los sistemas agrícolas y ganaderos tradicionales y apostar por prácticas más regenerativas, capaces de “producir más con menos”. Sin innovación biotecnológica, no será posible garantizar la seguridad alimentaria ni combatir el cambio climático.
Es por tanto lógico, en función de lo expuesto, que los estudios de Biotecnología en España se encuentren entre los más demandados, con notas de corte altas y excelentes tasas de inserción laboral, especialmente en el sector industrial y productivo. El Grado en Biotecnología de la Universidad de Almería es un claro ejemplo de ello, demostrando ser una perfecta apuesta estratégica tanto para la institución como para la provincia.

El Grado de Biotecnología en la Universidad de Almería
Antes de su implantación en 2015, la Facultad de Ciencias Experimentales ya ofertaba las titulaciones clásicas de Ciencias Químicas, Ciencias Ambientales y Matemáticas. La implantación del Grado en Biotecnología supuso una apuesta institucional por la investigación y la agroalimentación, que nació ya respaldada por el Máster en Biotecnología Industrial y Agroalimentaria, actualmente segundo de España en el Ranquin El Mundo.
Desde entonces, el grado ha ido creciendo en demanda, llegando a situarse entre las notas de corte más altas de la UAL, integrándose además en un entorno científico cada vez más reconocido, con la UAL posicionada internacionalmente según el Ranquin de Shangai. La vida del grado ha estado marcada por la participación de sus estudiantes en proyectos, congresos y actividades divulgativas, con un fuerte vínculo con el tejido agroindustrial de la provincia, lo que ha favorecido las salidas profesionales en investigación, industria agroalimentaria y ambiental, bioprocesos, diagnóstico molecular o emprendimiento.
Actualmente, a nivel social, se aprecia un creciente reconocimiento del Grado gracias a las actividades científico-divulgativas desarrolladas anualmente como es el caso de “La noche de los investigadores”, “Pint of Science”, o “La Semana de la Ciencia”, así como las numerosas actividades que se llevan a cabo con institutos, empresas y centros del sector Biotecnológico (“Ferias de las Ideas”, “Visita tu Universidad” o “La mujer y la niña en la Ciencia”).
De forma específica, actividades como “Los Viernes Científicos”, “Las Columnas científicas del IDEAL y del Diario de Almería” o las “Jornadas de San Alberto”, todas organizadas bajo el paraguas de la Facultad de Ciencias Experimentales, promueven la visibilidad local del Grado desde una perspectiva científica.

Conexiones del Grado en Biotecnología de la UAL en España y a nivel internacional
El Grado en Biotecnología de la Universidad de Almería cuenta además con una sólida red de conexiones a nivel internacional. Éste se sitúa en torno a un conjunto de campus internacionales de excelencia que amplían su alcance formativo, investigador y profesional. A través del CEIA3, la UAL integra la biotecnología en el eje agroalimentario, con una fuerte orientación hacia la mejora vegetal, la microbiología agrícola y la innovación en alimentos sostenibles.
Con CEIMAR, el grado se proyecta hacia la biotecnología marina, la acuicultura y la economía azul, incorporando el estudio de microalgas, calidad del agua y sostenibilidad del medio marino. El campus CEI-Cambio amplía esta visión hacia la adaptación al cambio climático, la biotecnología ambiental, la economía circular y la salud de los ecosistemas, elementos clave en los que los biotecnólogos participan mediante la aplicación de sus conocimientos en bioenergía, biorremediación o control de riesgos ambientales.
Además, el CIESOL complementa esta red como plataforma de investigación en energía solar y tratamiento de aguas, aportando una dimensión aplicada a la biotecnología ambiental y la sostenibilidad.
Finalmente, UNIgreen, la Universidad Europea Verde liderada por la UAL, conecta el grado con redes europeas de movilidad, investigación y formación avanzada en biotecnología sostenible, agricultura inteligente y bioeconomía, reforzando su dimensión internacional.

Integración del Grado en Biotecnología en la estrategia Una Sola Salud
Todas estas conexiones hacen que el Grado en Biotecnología de la UAL esté naturalmente alineado con el enfoque Una Sola Salud (One Health), formando profesionales capaces de abordar los desafíos globales donde se cruzan la salud humana, animal y ambiental, especialmente en un territorio agroalimentario y marino como Almería.
El trabajo del biotecnólogo en seguridad alimentaria, diagnóstico molecular, control de patógenos, sostenibilidad agrícola, salud del suelo, biorremediación, ecosistemas marinos y adaptación climática constituye, precisamente, la base científica del paradigma Una Sola Salud. Así, el grado no solo forma especialistas en biotecnología, sino profesionales capaces de afrontar los grandes retos actuales de la humanidad, salud, alimentación, clima y medio ambiente, desde una perspectiva integrada y multidisciplinar.

Salidas laborales del Grado en Biotecnología
El graduado en Biotecnología por la UAL tiene salidas profesionales en un abanico muy amplio de sectores gracias a su formación transversal en biología molecular, microbiología, genética, bioquímica y bioprocesos. Tiene potencial para trabajar en la industria agroalimentaria (control de calidad, desarrollo de nuevos productos, mejora vegetal, biofertilizantes, control biológico), en empresas biotecnológicas e industriales (producción de enzimas, fermentaciones, bioprocesos, bioplásticos), en biotecnología ambiental (biorremediación, tratamiento de aguas, economía circular, bioenergía), así como en laboratorios de diagnóstico y biomedicina (técnicas moleculares, análisis clínicos, detección de patógenos).
La estrecha conexión entre el Grado en Biotecnología y el tejido empresarial del entorno se refleja en los programas de prácticas, las Empresas de Base Tecnológica surgidas en la región y proyectos como Talento D-UAL, que permite a los estudiantes completar hasta un año de formación en empresas, mejorando su preparación y empleabilidad.
Desde una perspectiva más académica, los egresados del Grado en Biotecnología de la UAL tienen como salida principal el Máster en Biotecnología Industrial y Agroalimentaria de esta misma Universidad, también ofertado desde la Facultad de Ciencias Experimentales. Este Máster, uno de los más valorados a nivel nacional en el sector agroalimentario, ofrece especialidades en bioagronomía, bioprocesos y biotecnología industrial, además de la posibilidad de obtener una doble titulación internacional en colaboración con el centro SUP’Biotech de París.
Además, los estudiantes del Grado en Biotecnología también pueden acceder al Máster en Bioeconomía Circular y Sostenibilidad de la UAL, así como a otros másteres afines de otras universidades, más especializados en bioquímica, microbiología, bioprocesos, biomedicina o medio ambiente.
Globalmente, el grado ofrece al egresado conocimientos y posibilidades que abarcan desde la especialización tecnológica e industrial hasta la investigación avanzada y la proyección internacional.

Celebración de los diez años del Grado de Biotecnología de la UAL
Recientemente, ha tenido lugar la celebración de los “10 Años del Grado en Biotecnología en la UAL”, en una jornada organizada por la Facultad de Ciencias Experimentales y el Vicerrectorado de Estudiantes, y dirigida especialmente a estudiantes, egresados y docentes del Grado en Biotecnología. El objetivo principal de esta jornada se centró en compartir las experiencias de algunos los egresados de las primeras promociones del Grado, así como también, escuchar las opiniones de empresas y centros de investigación del sector Biotecnológico.
El acto de bienvenida estuvo presidido por la Vicerrectora de Estudiantes, Encarnación Carmona Samper, quien valoró la “calidad de la coordinación del grado desde el momento de su implantación en 2015”, y por el Decano de la Facultad de Ciencias Experimentales, Juan José Moreno Balcázar, quien puso especial hincapié en la “relevancia de nuestro Grado tanto a nivel nacional como internacional”.
Por su parte, la Vicedecana de Biotecnología, Trinidad Angosto Trillo, transformó la trayectoria de la Biotecnología en la UAL en un recorrido histórico desde lo que fueron sus inicios hasta la época actual, poniendo en valor a todas las personas que de alguna u otra manera han ayudado a su creación y desarrollo, así como de los avances conseguidos, que nos han llevado a que en este curso estemos viviendo el tránsito hacia un nuevo Plan de Estudios.
Durante su intervención, estudiantes y docentes del Grado, pudieron percibir la complejidad de lo que supuso la “creación del Grado en Biotecnología desde su germen” hasta que en 2015 se matricularan los primeros alumnos del Grado.

La intervención de Adrián Macías de la Rosa, egresado de la primera promoción de Biotecnólogos de la UAL, como representante de la Asociación de Biotecnólogos de Andalucía (AsBan), puso en valor la importancia de “divulgar la Biotecnología” en todos los ámbitos sociales, así como de la “transferencia del conocimiento desde el sector académico al empresarial”.
Además, de la mano de la actual coordinadora del Grado en Biotecnología, Francisca Suárez Estrella, algunos egresados de las primeras promociones “encandilaron a los asistentes al acto” con sus experiencias personales, dando visibilidad a sus respectivas trayectorias académicas y profesionales, dentro de la sección «8 voces, 8 trayectorias: el futuro del Biotecnólogo». Haciendo uso de términos tan importantes como “formación continua”, “perseverancia”, “constancia”, “sacrificio”, o “gestión de la frustración, del éxito y del fracaso” captaron la atención de las futuras promociones de Biotecnólogos de la UAL.

Durante la última parte de la Jornada, las vivencias de nuestros egresados se complementaron con la experiencia de 6 expertos en diversos ámbitos de la Biotecnología, en una Mesa de Debate titulada “UALBiofactory: el Biotecnólogo nace o se hace?”. Durante la Mesa, los expertos destacaron la importancia de la “formación y la vocación”, de la “aptitud y actitud del Biotecnólogo” de cara al mercado laboral, de la “búsqueda de objetivos claros” y de la “pasión” por el trabajo. Todos ellos coincidieron en que, el Grado en Biotecnología de la UAL, no solo representa actualmente uno de los motores científicos y económicos, tanto a escala local como nacional e internacional, sino que además será clave para afrontar los grandes desafíos del futuro. La formación universitaria en este campo, se convierte así en un pilar fundamental para preparar a los futuros profesionales que liderarán tales retos.














