Cada verano, un municipio de poco más de 1.500 habitantes situado en el norte de Almería se convierte en punto de encuentro para intérpretes, investigadores y amantes de la música antigua. Lo que comenzó hace un cuarto de siglo como una apuesta cultural se ha consolidado como uno de los festivales de música renacentista y barroca más prestigiosos de España.

El Festival de Música Renacentista y Barroca de Vélez Blanco ha inaugurado este viernes su XXV edición, una celebración que se prolongará hasta el 25 de julio con conciertos, actividades académicas y un programa especial con el que conmemora sus veinticinco años de historia.
Organizado conjuntamente por la Universidad de Almería, la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) y el Ayuntamiento de Vélez Blanco, el festival vuelve a convertir el patrimonio histórico del municipio en el escenario de una cita que ha sabido combinar música, investigación, formación y desarrollo territorial.
Un festival que ha cambiado la historia cultural de Vélez Blanco
La inauguración reunió a representantes de las instituciones y entidades que han acompañado al certamen desde sus inicios y sirvió para rendir homenaje a algunas de las personas que han sido decisivas en su crecimiento.
El festival distinguió al historiador e hispanista francés Bernard Vincent, a Carlos Carrión Navarro, alcalde de Vélez Blanco cuando nació el proyecto; al profesor de piano Leopoldo Pérez Torrecillas, uno de los responsables de la primera etapa del certamen, y a Fernando Martínez López, director durante más de quince años y una de las figuras fundamentales en su consolidación.
Con estos reconocimientos, la organización quiso poner en valor el trabajo de quienes han contribuido a convertir este encuentro en una referencia nacional e internacional para la interpretación, el estudio y la difusión de la música renacentista y barroca.

La cultura como motor de desarrollo
Más allá de la programación musical, todas las intervenciones coincidieron en una misma idea: la cultura puede transformar un territorio.
La alcaldesa de Vélez Blanco, Ana María López, aseguró que el festival «ha marcado un antes y un después» para el municipio y destacó que «ha convertido a nuestro municipio, que tanto adoramos y queremos, en un referente».
La directora del festival, Cándida Martínez López, defendió que «la cultura es uno de los bienes más valiosos de una sociedad» y reivindicó que «un pequeño pueblo puede convertirse, desde el rigor, la inteligencia, la creatividad y la cooperación, en un lugar de referencia».
Desde Cajamar, Diego Aznar recordó que «la música ha servido para unir arte, formación, investigación y patrimonio» y destacó su capacidad para fortalecer la identidad colectiva.
La diputada provincial de Cultura, Almudena Morales Asensio, subrayó que el certamen constituye «una parte esencial de nuestra identidad almeriense» y demuestra que «desde un municipio del interior se puede construir un proyecto cultural con prestigio, personalidad y una clara dimensión internacional».

En representación de la Universidad Internacional de Andalucía, la vicerrectora Carmen Pozo Muñoz destacó que el reconocimiento a los homenajeados demuestra que «las cosas hermosas, las que de verdad dejan huella y duran en el tiempo, no son fruto nunca de la casualidad, sino del esfuerzo y del compromiso», al tiempo que reivindicó el conocimiento como «una experiencia viva y compartida».
Por su parte, el rector de la Universidad de Almería, José J. Céspedes, calificó el recorrido del festival como «un éxito absoluto» y destacó que pocas iniciativas culturales consiguen «una unanimidad social e institucional absoluta sobre su excelencia».
Uno de los homenajeados, Fernando Martínez López, recordó el espíritu con el que nació el proyecto: «Compromiso con la cultura, música, educación y transferencia del conocimiento a zonas rurales», además de la voluntad de «poner a Vélez Blanco en la agenda nacional e internacional», un objetivo que considera plenamente conseguido veinticinco años después.
Una apertura con un espectáculo premiado
La celebración comenzó también con el primer concierto de esta edición. El Íliber Ensemble, dirigido por Darío Tamayo, junto al contratenor Manuel Ruiz, presentó Héroe desvelado, un programa distinguido con el Premio Sello FestClásica 2026 y que este año recorrerá algunos de los principales festivales españoles.
Con obras de Muffat, Händel, Hasse, Brescianello, Vivaldi, Legrenzi y Alessandro Scarlatti, el espectáculo ofreció un recorrido por las distintas facetas del héroe barroco, combinando fuerza y fragilidad en un concierto que confirmó el excelente momento artístico de sus intérpretes y abrió una edición especialmente simbólica para el festival.













