Investigadores de la Universidad de Burgos han encontrado una solución para reciclar palas de los 15.000 aerogeneradores que se retirarán en material para pavimentos. Buscan replicar el modelo que usaron en un asfalto sostenible, para el que emplearon residuos de hornos de la industria siderúrgica.

Más de la mitad de los 30.000 aerogeneradores instalados en España serán sustituidos antes de 2030. Esta renovación del parque eólico conllevará la producción de unas 60.000 toneladas de residuos difícilmente reciclables: restos de hormigón y de fibras que actualmente no tienen salida y que representan un problema serio desde el punto de vista ambiental.
Para dar salida a todo este material, el grupo SUCONS de la Universidad de Burgos ideó un nuevo tipo de hormigón en cuya formulación se incluyeron estos materiales procedentes de las palas de los molinos de viento.
Restos de palas de molino en un pavimento sostenible
El grupo SUCONS ha puesto en marcha DemoVETA: Pavimento Verde con Triturado de pala de Aerogenerador, una prueba de concepto con este nuevo material, que le ha permitido utilizar el hormigón sostenible en la pavimentación de una zona de 200 metros cuadrados, en la Escuela Politécnica Superior de Burgos, ubicada en el campus Milanera, en la que utilizaron hormigón convencional, con una proporción de 1,5 y 3,5 por ciento de fibras obtenidas de las palas de los molinos.
El nuevo hormigón desarrollado por el equipo de Los investigadores de la Universidad de Burgos representa una ventaja desde el punto de vista ambiental, porque ofrece una salida interesante para las fibras que componen las aspas de los molinos y para las que actualmente no existe una salida sostenible. Además, se ha logrado que el material pueda tener un comportamiento similar o incluso mejor al hormigón tradicional y su fabricación resulta económicamente viable.

Cómo se tratan las palas de aerogeneradores para usarlas como materia prima de hormigones
Las fibras de las palas de aerogeneradores se obtienen a partir de un proceso de corte selectivo y machaqueo mecánico. A diferencia de otros sistemas, el ideado por el grupo SUCONS es más sencillo, al prescindir de una separación previa de los diferentes componentes, lo que implica una reducción de los costes de producción. Así se eliminan procesos de solvólisis o pirólisis, que tienen una gran demanda de energía.
La optimización llevada a cabo por el grupo SUCONS, ha permitido la creación de un procedimiento con una baja dificultad técnica y un coste económico bajo, factible de poder ser utilizado en múltiples aplicaciones de ingeniería civil, tal y como se ha demostrado en DemoVETA.
Conglomerados sostenibles hechos con residuos
El material realizado con restos de palas de aerogeneradores no es el primer conglomerado sostenible que desarrolla este equipo de Burgos. Anteriormente diseñaron un asfalto de nueva generación, para el que emplearon cenizas de la industria siderúrgica, obtenidas de hornos de cuchara.
Hace cuatro años, este asfalto se empleó para pavimentar un tramo del campus Milanera. Ahora, estos investigadores han publicado un estudio en el que se recoge un análisis pormenorizado de la respuesta de este pavimento poroso durante los tres años que lleva en uso. Entre las conclusiones principales, este nuevo material presenta un comportamiento similar al de asfaltos convencionales y presenta una respuesta excelente ante condiciones de lluvia.

Estudio de un asfalto hecho con cenizas de altos hornos
En su estudio, publicado en la revista Case Studies in Construction Materials, del prestigioso grupo internacional Elsevier, los investigadores del grupo SUCONS resaltan el éxito de esta prueba de concepto, que ha permitido trasladar a escala real los ensayos realizados en laboratorio. El pavimiento fue fabricado en una planta convencional y aplicado con la misma maquinaria que se emplea en la construcción de cualquier carretera. Y destacan que este nuevo material tiene una buena puesta en obra.
Durante los tres años analizados, el asfalto soportó un tráfico de vehículos ligeros, que son los habituales en el campus; estuvo expuesto a unas temperaturas que se movieron entre los -8 y los 39 grados centígrados; y aguantó unas precipitaciones moderadas, de 1.370 milímetros. Se trata de unas condiciones similares a las que debe soportar cualquier pavimento de un entorno similar.
Tras estos tres años de uso, se ha comprobado la viabilidad técnica de emplear este tipo de asfalto, según explica la investigadora del grupo SUCONS y autora principal del estudio, Marta Skaf. Del mismo modo, se ha constatado una durabilidad y un comportamiento mecánico de este pavimento excelentes, con un aguante adecuado del tráfico, así como de las condiciones climáticas duras que se dan en Burgos, con bastante humedad y frío.

Un asfalto interesante para condiciones de lluvia
La seguridad vial que ofrece este material es cuestión aparte. El grupo SUCONS ha confirmado que este asfalto sostenible presenta una adherencia «buena, superior incluso a pavimentos convencionales», sobre todo cuando se presenta la lluvia. Por sus cualidades, este nuevo asfalto se presenta como una alternativa más limpia para su uso en zonas urbanas, aparcamientos, así como en regiones con lluvias frecuentes y lugares que necesitan un drenaje más intenso.
Los experimentos y pruebas de concepto realizados por este grupo de la Universidad de Burgos demuestran que se está ante una nueva generación de hormigones, más sostenibles y diseñados bajo la óptica de la economía circular, con los que dar salida a unos residuos difícilmente gestionables y con un impacto ambiental elevado.













