El descubrimiento de un receptor en las células del cerebro abre nuevas vías para tratar el alzhéimer

Los receptores de adenosina son una proteínas que tradicionalmente se han situado en la superficie de las células. Ahora se acaba de demostrar que también se localizan en las mitocondrias, las ‘centrales energéticas’ de las células. Este hallazgo abre vías nuevas para tratar enfermedades como el alzhéimer o el cáncer.

El descubrimiento de estas proteínas también en las mitocondrias ha sido resultado de una investigación del Grupo de Neuroquímica de Ciudad Real (GNCR) de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), en colaboración con la Universidad de Ferrara (Italia), y se ha publicado en International Journal of Biological Sciences.

Nuevas vías para tratar el alzhéimer y el cáncer

Este descubrimiento cambia la manera de entender cómo las células regulan su producción de energía y cómo responden al estrés celular, dos procesos íntimamente relacionados con enfermedades como el Alzhéimer o el cáncer, abriendo así nuevas vías para el estudio y el tratamiento de éstas.

El equipo investigador, liderado por la catedrática de la UCLM, Mairena Martín López, ha identificado varios subtipos de receptores de adenosina en la membrana externa de las mitocondrias del cerebro, otros tejidos de ratón, en diversas líneas celulares e incluso en tejido cerebral humano. Para ello, utilizaron técnicas de fraccionamiento celular y microscopía electrónica, técnicas que permiten aislar y visualizar estructuras internas con gran precisión.

Influyen en la producción de ATP

El grupo ha comprobado que estos receptores mitocondriales están activos y acoplados a sus rutas de señalización, por lo que son capaces de modificar mensajeros internos y el rendimiento de la respiración mitocondrial. La activación selectiva de cada subtipo influyó en parámetros clave como la producción de ATP, la ‘moneda energética’ de las células; la eficiencia del proceso respiratorio mitocondrial, y la capacidad de respuesta ante cambios en las demandas energéticas.

En células vivas, la estimulación prolongada de los receptores también modificó la forma y organización de las redes mitocondriales, alterando su tamaño, ramificación y disposición dentro de la célula, un proceso clave en el envejecimiento, patologías neurodegenerativas o el cáncer.  

El trabajo ofrece un nuevo marco conceptual para estudiar la bioenergética celular y su relación con patologías neurodegenerativas, y sugiere que estos receptores de adenosina considerados exclusivos de la superficie celular podrían desempeñar también funciones relevantes en compartimentos internos. Esto abre el camino al desarrollo de fármacos selectivos capaces de dirigirse específicamente a los receptores mitocondriales, con el fin de restaurar la función energética en enfermedades donde las mitocondrias están dañadas.