El agroturismo continúa siendo uno de los segmentos con mayor margen de crecimiento dentro del turismo rural en Almería, aunque su desarrollo sigue lastrado por la estacionalidad, la escasa visibilidad y la falta de nuevos proyectos. Así lo ha señalado el inspector de Turismo de la Junta de Andalucía, Antonio Juan López, quien considera que una mejor planificación y una gestión profesionalizada son claves para convertir estas iniciativas en negocios rentables durante todo el año.

El experto ha analizado la situación del sector durante el curso de verano ‘Agroturismo con raíces y futuro: sembrando experiencias’, que se celebra en Roquetas de Mar bajo la dirección de José Luis Ruiz Leal y que reúne a profesionales e interesados en explorar nuevas oportunidades para el desarrollo del turismo ligado a la actividad agrícola y ganadera.
Planificar mejor para hacer rentable el agroturismo
Durante su conferencia, titulada ‘Planificación y gestión de proyectos de agroturismo’, López ha explicado las principales herramientas para diseñar proyectos viables desde el punto de vista económico y administrativo.
Según ha señalado, el agroturismo combina actividades agrícolas o ganaderas con servicios turísticos, por lo que requiere integrar ámbitos muy diferentes de gestión para garantizar su sostenibilidad.
«Lo ha hecho a través de las herramientas de planificación, en el caso que a mí me compete de la Junta de Andalucía, haciendo un análisis de la situación del agroturismo y de estos proyectos que tienen unas sinergias muy interesantes desde el punto de vista de la gestión, porque son proyectos que llevan de forma unida temas agro, de ganadería y de gestión de alojamientos. He dado las claves para gestionar un proyecto que sea económicamente rentable».
La falta de planificación sigue siendo uno de los principales problemas
El inspector de Turismo ha defendido la necesidad de que los emprendedores elaboren un plan de negocio antes de iniciar cualquier proyecto turístico, especialmente en un sector tan especializado como el agroturismo.
«La planificación en el sector turístico es muy escasa: se tira mucho de las experiencia de unos, de la intuición y, sin embargo, como inspector de turismo me doy cuenta de que hay que planificar muy bien qué vas a hacer para evitar cometer errores y hacer un proyecto que no te de muchos calentamientos de cabeza ni muchos problemas burocráticos. El conocimiento de la normativa y hacer una buena planificación facilita mucho la vida».
Un segmento con mucha estacionalidad y baja rentabilidad
Aunque el turismo de litoral y urbano mantiene un fuerte crecimiento en la provincia, el agroturismo continúa siendo un segmento minoritario dentro del turismo rural, con un elevado grado de estacionalidad y una rentabilidad limitada.
«El turismo de litoral y de ciudad tiene un auge muy importante, después de la pandemia ha crecido mucho. Sin embargo, el tema del turismo rural, y el agroturismo que es un micro segmento dentro del turismo rural que ofrece actividades agrícolas o ganaderas dentro del entorno rural, es muy desconocido y está muy segmentado y tiene una estacionalidad muy alta. Tiene unas tasas de rentabilidad muy bajas. El objetivo es dar herramientas a los promotores para aumentar la rentabilidad y ofrecer productos que sean atractivos durante todo el año y no sólo los fines de semana o una estación del año determinada. El problema del agroturismo es que está muy segmentado y estacionalizado».
En este contexto, López considera que la diversificación de la oferta y una planificación adecuada pueden contribuir a reducir la dependencia de determinadas épocas del año y mejorar la viabilidad económica de estas iniciativas.
Almería necesita nuevos proyectos para impulsar el agroturismo
El inspector también ha advertido de que el sector atraviesa una etapa de escasa renovación, a pesar del potencial que ofrece una provincia con un importante peso de la agricultura y un creciente interés por las experiencias vinculadas al medio rural.
«Cuando el turismo rural se inició estaba muy vinculado a desarrollar este tipo de turismo, sin embargo, aunque en Almería tenemos personas con una amplia trayectoria en el sector, no hay una aparición de productos nuevos que hayan ido surgiendo en los últimos tiempos y es muy triste. Está estancado y poco visible y esa escasa visibilidad hace que no haya intención de muchas personas de dedicarse a este segmento del turismo rural y dar el salto y plantearse apostar por el agroturismo».
Para los participantes en el curso, uno de los principales retos pasa por desarrollar propuestas innovadoras capaces de integrar la actividad agrícola, el patrimonio rural y las experiencias turísticas en productos que atraigan visitantes durante todo el año.













