¿Quién decide qué investigaciones llegan a publicarse en las revistas científicas? Un estudio liderado por una investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) revela que quienes ocupan esos puestos de decisión siguen siendo, mayoritariamente, hombres. En concreto, dos de cada tres miembros de los consejos editoriales de las revistas científicas son hombres, una desigualdad que se suma a una fuerte concentración del poder editorial en universidades de Estados Unidos y Europa occidental.

La investigación, publicada en Journal of the Association for Information Science and Technology, ha analizado la composición de los consejos editoriales de más de 10.000 revistas científicas, reuniendo información sobre más de 811.000 cargos editoriales, uno de los estudios más amplios realizados hasta la fecha sobre quién controla los procesos de publicación científica.
Los consejos editoriales, el filtro que decide qué ciencia se publica
Los consejos editoriales desempeñan un papel clave en el sistema científico. Son los encargados de evaluar los manuscritos, seleccionar revisores, tomar decisiones editoriales y determinar qué investigaciones acaban publicándose.
«El trabajo pone de manifiesto la relevancia de analizar los comités editoriales, ya que éstos deciden qué trabajos se publican y, por tanto, influyen en la orientación y legitimación del conocimiento científico», explica Evangelina Becerra, investigadora del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC) y una de las autoras del estudio.
«Este estudio permite observar, a una escala hasta ahora poco habitual, cómo se distribuye la autoridad dentro del sistema de publicación científica«, añade.
El poder editorial sigue concentrado en hombres, universidades y países occidentales
El análisis muestra una distribución muy desigual de la autoridad editorial.
Entre los casos en los que fue posible identificar el sexo de los integrantes, el 66,8 % de los puestos editoriales está ocupado por hombres, mientras que la representación geográfica se concentra principalmente en Estados Unidos, que reúne el 28 % de los editores, seguido por Reino Unido, Italia y Alemania.
La concentración también se observa en el tipo de instituciones. Más del 90 % de los miembros de los consejos editoriales pertenece a universidades, mientras que organismos públicos, hospitales, empresas o entidades sin ánimo de lucro tienen una presencia muy reducida.
Según los autores, esta concentración es incluso superior a la que se observa entre quienes firman los artículos científicos, lo que confirma que la autoridad editorial continúa estrechamente vinculada al ámbito universitario.
Una estructura muy jerarquizada
El estudio también pone de manifiesto que los consejos editoriales funcionan mediante una organización claramente jerárquica.
Para comparar las diferentes denominaciones utilizadas por las editoriales científicas, los investigadores desarrollaron una ontología común con nueve categorías de responsabilidad editorial.
Los cargos más frecuentes corresponden a los editores de revisión (38,5 %), los miembros generales de los consejos editoriales (37,6 %) y los editores asociados (21 %). En cambio, los editores jefe, que ocupan la máxima responsabilidad editorial, representan únicamente el 0,9 % del total.
Hacia una publicación científica más transparente y diversa
Más allá de describir quién ocupa estos puestos, el trabajo pretende aportar herramientas para mejorar el funcionamiento del sistema editorial científico.
«Disponer de datos comparables sobre su composición es un paso necesario para avanzar hacia modelos editoriales más transparentes, diversos y representativos de la comunidad científica internacional«, subraya Becerra.
Los investigadores consideran que esta base de datos permitirá evaluar con mayor precisión la transparencia de los procesos de selección, fomentar una mayor diversidad en los consejos editoriales y realizar un seguimiento de la equidad dentro del sistema de publicación científica.













