Un estudio ha identificado nuevas causas genéticas de la deficiencia de antitrombina, una enfermedad rara que incrementa de forma significativa el riesgo de trombosis. La investigación, liderada por Javier Corral desde la Universidad de Murcia (UMU), el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB) y el Hospital General Morales Meseguer, demuestra el papel clave de las mutaciones de novo, es decir, aquellas que no se heredan de los progenitores.

La deficiencia de antritrombina es una enfermedad genética causada por alteraciones en el gen SERPINC1, lo que afecta a la coagulación sanguínea y favorece la aparición de trombos. Los resultados del estudio, publicados en Haematologica, aportan una nueva visión sobre el origen de esta patología y sus formas más graves.
Mutaciones no heredadas en la deficiencia de antitrombina
El trabajo analiza una de las mayores cohortes internacionales de pacientes con deficiencia de antitrombina, con un total de 433 casos no relacionados. Los resultados muestran que el 5,2% de los pacientes con información familiar disponible presentan mutaciones de novo, lo que indica que la enfermedad puede aparecer sin antecedentes familiares.
“Este hallazgo sugiere que la frecuencia real de este tipo de alteraciones podría estar infraestimada, especialmente en ausencia de estudios genéticos sistemáticos”, comenta Corral.
Este resultado cambia la forma de entender la genética de la enfermedad, ya que hasta ahora se asumía que la mayoría de los casos eran heredados. La presencia de mutaciones no heredadas sugiere que muchos pacientes podrían no estar siendo diagnosticados correctamente.
Las formas más graves aparecen sin antecedentes familiares
El estudio demuestra además que todas las mutaciones de novo identificadas están asociadas a las formas más graves de la deficiencia de antitrombina. Estos casos presentan una aparición temprana de eventos trombóticos, incluso en edad pediátrica, y una elevada recurrencia.
Este patrón refuerza la idea de que existe un sesgo diagnóstico, ya que los casos más leves pueden pasar desapercibidos al no presentar síntomas evidentes ni antecedentes familiares. Como consecuencia, la enfermedad podría estar infradiagnosticada en una parte de la población.
Gran diversidad de mutaciones en el gen SERPINC1
Otro de los hallazgos relevantes es la elevada heterogeneidad genética detectada en el gen SERPINC1. Las variantes identificadas incluyen desde cambios puntuales en el ADN hasta pequeñas inserciones o deleciones que generan proteínas truncadas, así como grandes deleciones capaces de eliminar parcial o totalmente el gen.
Este tipo de alteraciones podría estar favorecido por la presencia de elementos repetitivos en el gen, lo que facilita la aparición de reorganizaciones estructurales y aumenta la complejidad genética de la enfermedad.
Implicaciones para el diagnóstico de esta enfermedad rara
Los resultados del estudio tienen importantes implicaciones para el diagnóstico de la deficiencia de antitrombina, ya que demuestran que la ausencia de antecedentes familiares no descarta un origen genético.
“Los resultados tienen importantes implicaciones diagnósticas, ya que evidencian que la ausencia de antecedentes familiares no excluye un origen genético en la deficiencia de antitrombina y refuerzan la necesidad de incorporar el análisis molecular en la evaluación de estos pacientes”, concluye el equipo de investigación.
Este avance refuerza la importancia de incorporar pruebas genéticas en la práctica clínica para mejorar la detección precoz y el tratamiento de una enfermedad rara estrechamente vinculada al riesgo de trombosis.













