¿Cuánto tiempo pasan los jóvenes delante del móvil? Se desvela con un proyecto de ciencia ciudadana

El móvil se ha convertido forma parte de la vida de jóvenes y adolescentes, a los que les resulta complicado entender su día a día sin conectarse a las redes sociales, compartir fotos y hablar con sus amigos a través de diferentes canales. La utilización de estos dispositivos es tan habitual que incluso se han descrito problemas de salud física y emocional, derivados de la exposición excesiva a las pantallas.

Un proyecto de ciencia ciudadana, liderado por investigadores de las universidades de Sevilla, Jaén y Cádiz, y en el que han participado 500 jóvenes andaluces de entre 18 y 30 años, ha analizado el impacto del tiempo de pantalla en el bienestar físico y mental de los usuarios, al tiempo que ha tratado de buscar estrategias para fomentar hábitos más saludables.

Cuántas horas pasan los jóvenes delante de las pantallas

El proyecto de ciencia ciudadana ‘Desconéctate para conectar: fomentando un estilo de vida activo y saludable entre los jóvenes andaluces’ ha revelado que los estudiantes de secundaria, bachillerato y universidad emplean una media de 193 minutos al día (3 horas y 13 minutos) entre semana, cifra que asciende a 285 minutos diarios (4 horas y 45 minutos) sábados y domingos. Este uso se concentra principalmente en aplicaciones de mensajería y redes sociales como WhatsApp, Instagram y TikTok.

El estudio busca analizar la relación entre el tiempo de pantalla y variables como la actividad física, el bienestar emocional y los hábitos de sueño. «El tiempo de uso del móvil está por encima de las recomendaciones internacionales, que aconsejan no superar las dos horas diarias. Es crucial abordar esta problemática desde una perspectiva científica y participativa», señala Borja Sañudo.

Implicaciones en la salud

Los expertos explican que en estudios previos como el publicado en Environmental Research and Public Health y realizados durante el confinamiento de la COVID-19 se concluye que el aumento del tiempo de pantalla, incluido el uso de móviles, tenía consecuencias negativas en la salud mental. Esto incrementa el riesgo de padecer estados anímicos desfavorables como la ansiedad, la depresión y el estrés, además de afectar a la calidad del sueño y fomentar comportamientos sedentarios. 

Estos efectos pueden repercutir negativamente en el bienestar general de los jóvenes, influyendo tanto en su salud emocional como en su capacidad para interactuar de manera saludable con su entorno social. Los resultados preliminares obtenidos con la participación de los jóvenes de todas las provincias andaluzas confirman patrones de uso tecnológico similares a los del confinamiento.

“Tenemos que encontrar un equilibrio que evite el uso excesivo de las tecnologías, promueva una mayor actividad física y un manejo adecuado del estado de ánimo”, explica el investigador de la Universidad de Sevilla y coordinador del proyecto, Borja Sañudo.

Además, estos hallazgos indican la necesidad de implementar estrategias y campañas de salud pública que incentiven a los jóvenes a limitar el tiempo en sus dispositivos y promover un estilo de vida más activo y saludable.

Cómo se desarrolló la investigación sobre el uso del móvil

Para obtener estos resultados, la investigación se realizó en tres fases. Primero, los jóvenes participantes registraron su tiempo de pantalla y actividad física mediante una aplicación diseñada por el equipo científico. Posteriormente, se formaron grupos de discusión conformados por estudiantes, docentes, familias y expertos que han evaluado posibles estrategias para reducir el uso excesivo de dispositivos. 

Actualmente, el estudio se encuentra en su tercera y última fase, que continuará con la aplicación de intervenciones diseñadas para evaluar su impacto real en los hábitos de los jóvenes con el objetivo de elaborar recomendaciones que puedan servir de guía para padres, educadores y los propios participantes para gestionar de manera más consciente y equilibrada el tiempo de pantalla. El proyecto también aspira a generar conciencia sobre la importancia de las pausas tecnológicas y las alternativas de ocio fuera de las pantallas, con el fin de garantizar un desarrollo más saludable y equilibrado en los jóvenes andaluces.

Al cierre del proyecto, se prevé la elaboración de un informe con resultados definitivos y propuestas de intervención que se presentarán el 28 de abril de 2025 durante la I Jornada de Ciencia Ciudadana. Así, los investigadores insisten en la importancia de promover un equilibrio digital saludable para evitar consecuencias negativas en el bienestar físico y emocional de la juventud.

Ciencia ciudadana para promover hábitos saludables

El proyecto ‘Desconéctate para Conectar’ forma parte del programa ‘Andalucía + Ciencia Ciudadana’, impulsado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación y coordinado por Fundación Descubre y la Universidad Pablo de Olavide. Su objetivo es implicar a la comunidad en la búsqueda de soluciones a desafíos sociales a través de metodologías participativas.