Un grupo de investigación de la Universidad de Murcia (UMU) ha realizado un seguimiento de la población de águila perdicera de su comunidad autónoma mediante métodos no invasivos a lo largo de 19 años (2002-2021). El estudio ha permitido determinar que ha crecido el número de individuos de esta especie en edad de reproducirse, una buena noticia para la conservación del águila perdicera en la Región de Murcia.

Durante el seguimiento de las conductas reproductivas y de supervivencia de estas aves, se ha observado que ha disminuido la edad de la primera reproducción a lo largo del tiempo.
Supervivencia bastante alta
La supervivencia aparente fue bastante alta, aunque varió según el sexo y la edad de los individuos. Se observó que, a medida que aumentaba la edad, la supervivencia mejoraba, y que las hembras sobrevivían más que los machos. Además, los resultados mostraron que permanecer varios años seguidos en el mismo territorio tiene una relación positiva con la probabilidad de supervivencia.
Otro descubrimiento fruto del trabajo del equipo de la UMU reveló que los individuos inmaduros que se reproducen por primera vez tienen una supervivencia similar a los adultos con más experiencia. Esto sugiere que la edad de la primera reproducción está controlada por una restricción reproductiva, es decir, las águilas perdiceras solo comienzan a reproducirse cuando es poco probable que el intento afecte negativamente su supervivencia futura.
“Este hallazgo acerca de la dinámica poblacional y demográfica de la especie es clave para su viabilidad” determina María Victoria Jiménez Franco, investigadora de Ecología e Hidrología y miembro del grupo de investigación.
Un seguimiento con métodos no invasivos
El estudio sobre el águila perdicera ha sido realizado el Grupo de Ecosistemas Mediterráneos de la Facultad de Biología de la UMU, para evaluar la supervivencia de los adultos en la Región de Murcia, utilizando un método no invasivo de captura-recaptura fotográfica.
Las estimaciones correctas de la supervivencia de aves adultas son esenciales para comprender la dinámica poblacional y lograr medidas eficientes para la gestión de especies longevas amenazadas, como es el caso de las rapaces. Estas requieren la identificación individual de los individuos para monitorear su destino a lo largo del tiempo.

Uso de fotografías para seguir a la población de águila perdicera
El empleo de fotografías permite identificar los individuos y detectar la sustitución de reemplazos individuales en la población estudiada, sin interferir en su comportamiento durante el periodo reproductor. Tal y como comentan los autores, este método novedoso abre todo un nuevo abanico de posibilidades a la hora de recabar estimaciones robustas de supervivencia en especies de larga vida frente a otras técnicas más utilizadas para el análisis de este parámetro demográfico, como el anillamiento o la implantación de dispositivos GPS.
La alternativa planteada y publicada con éxito en Journal of Avian Biology, consiste en la unión de dos técnicas fotográficas complementarias en campo. Una está basada en la instalación de cámaras de foto-trampeo, es decir, dispositivos que están diseñados para tomar imágenes de los animales de manera automática. En este caso, estas cámaras se instalaron en posaderos de la especie para poder capturarla con eficacia.
La segunda técnica aplicada fue la obtención de imágenes con digiscoping, que se refiere a acoplar una cámara a un telescopio con el fin de conseguir fotografías a gran distancia.
El uso de ambas técnicas y el posterior análisis del conjunto de datos mediante modelos estadísticos han permitido a los investigadores obtener estimaciones fiables de supervivencia aparente y reclutamiento territorial en la población murciana de águila perdicera, la cual se encuentra catalogada “En Peligro de Extinción” en la Región de Murcia.













