¿Cómo vivían y enfermaban los habitantes del Jaén islámico? Un nuevo estudio lo aclara

El análisis de miles de restos óseos hallados en las necrópolis islámicas de Marroquíes Bajos, en Jaén, está permitiendo reconstruir cómo era la población andalusí que habitó la ciudad durante la Edad Media: su esperanza de vida, mortalidad infantil, enfermedades, alimentación, condiciones laborales e incluso posibles episodios de violencia y carencias nutricionales.

Los resultados de esta investigación también permitirán determinar el origen de parte de esta población y distinguir entre habitantes autóctonos hispanovisigodos convertidos progresivamente al islam, conocidos como muladíes, y grupos de nueva población musulmana de origen árabe o bereber asentados en la ciudad.

Este hallazgo resulta clave para comprender cómo se produjo el proceso de islamización, convivencia y mestizaje en el territorio durante uno de los periodos más relevantes de la historia de Jaén.

Qué revelan los huesos sobre la población andalusí de Jaén

El estudio osteoarqueológico analiza las siete necrópolis de época islámica (maqabir) localizadas en la Zona Arqueológica de Marroquíes Bajos, considerada una de las áreas sepulcrales andalusíes más extensas e importantes de la península ibérica.

Hasta ahora, las excavaciones arqueológicas realizadas entre 2000 y 2018 habían documentado miles de tumbas, pero faltaba una investigación global que cruzara toda la información bioarqueológica para obtener una radiografía completa de la sociedad medieval.

“Los huesos nos hablan, por esta razón, a través de este estudio Osteoarqueológico estamos identificando determinados perfiles demográficos, entre ellos, determinar la esperanza de vida, las tasas de mortalidad infantil o la proporción de sexos. Además, el análisis de patologías óseas y marcadores de estrés ocupacionales nos están permitiendo conocer de qué enfermaban, cómo trabajaban y qué nivel de violencia o carencias nutricionales soportaban”, explican los investigadores Juan Carlos Castillo Armenteros y M.ª Ángeles Mora Barrionuevo.

Gracias a este análisis, los especialistas pueden identificar indicadores de desgaste físico asociados al trabajo, patologías degenerativas, procesos infecciosos y señales de estrés fisiológico.

Claves sobre islamización y mestizaje en al-Ándalus

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su capacidad para aportar información sobre la composición social y demográfica del Jaén islámico, la antigua Madīnat Ŷayyān.

Los resultados permitirán diferenciar qué individuos pertenecían a población local convertida al islam y cuáles formaban parte de comunidades llegadas posteriormente a la península.

Esta información ayudará a comprender mejor cómo se articuló la transformación social, religiosa y cultural de la ciudad durante la Edad Media, así como los procesos de convivencia entre distintas comunidades.

Dieta, enfermedades y movilidad en la Edad Media

En fases posteriores, la investigación incorporará técnicas avanzadas como estudios de isótopos estables y análisis de microestratigrafía dental.

Estas herramientas permitirán conocer con mayor precisión la dieta de esta población, diferenciando el consumo de proteínas animales y cereales, así como detectar episodios de desnutrición, enfermedades sufridas durante la infancia y situaciones de estrés fisiológico.

El análisis del esmalte dental también permitirá estudiar posibles patrones de movilidad o migración durante la Edad Media.

Un proyecto pionero sobre las necrópolis islámicas de Marroquíes Bajos

La investigación está impulsada por el Departamento de Patrimonio Histórico de la Universidad de Jaén, a través de su Área de Historia Medieval.

El trabajo lo desarrollan la investigadora predoctoral y especialista en antropología física y forense M.ª Ángeles Mora Barrionuevo y el catedrático de Historia Medieval Juan Carlos Castillo Armenteros, con la colaboración de la doctora María Paz de Miguel, especialista en Osteoarqueología y Paleopatología de la Universidad de Alicante.

El proyecto supone un avance decisivo en el conocimiento histórico del Jaén andalusí y contribuirá a reforzar la puesta en valor del patrimonio cultural de Marroquíes Bajos.

Los resultados se publicarán en revistas científicas de impacto durante los próximos meses y permitirán integrar a las personas que habitaron la ciudad en el relato arqueológico e histórico ofrecido a la sociedad.