Así será QuARC, el centro que marcará el desarrollo de las tecnologías cuánticas en España

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha anunciado la creación del QuARC-CSIC (Quantum Advanced Research Center), un nuevo centro dedicado a impulsar la investigación en tecnologías cuánticas en España. La iniciativa busca consolidar el liderazgo científico del organismo en un ámbito clave para el futuro tecnológico, con aplicaciones que van desde la computación hasta la seguridad de las comunicaciones.

El anuncio se ha realizado durante la presentación de la Estrategia de Ciencia y Tecnologías Cuánticas, donde se ha puesto de relieve el creciente peso de este sector a nivel global, especialmente en Europa, Estados Unidos y China.

Un centro cuántico para reforzar el papel de España en la nueva revolución tecnológica

El nuevo centro cuántico del CSIC nace con el objetivo de coordinar y potenciar las capacidades ya existentes dentro del organismo, además de atraer talento, abrir nuevas líneas de investigación y favorecer la transferencia de conocimiento hacia la industria.

La presidenta del CSIC, Eloísa del Pino, subrayó durante el acto que el desarrollo de la cuántica está avanzando rápidamente en todo el mundo y que España debe adaptarse a este escenario. En sus palabras, es necesario “un nuevo modelo organizativo que permita articular una estrategia a largo plazo y fortalecer la competitividad del CSIC y del ecosistema cuántico español”.

En este sentido, destacó que el QuARC-CSIC supone “una oportunidad estratégica para consolidar una estructura estable y de referencia estatal dedicada exclusivamente a este ámbito”.

Madrid concentrará el talento del CSIC en tecnologías cuánticas

El QuARC-CSIC contará con una sede en Madrid, ubicada en las antiguas instalaciones del Instituto Cajal, lo que permitirá concentrar a buena parte del ecosistema científico del CSIC especializado en cuántica. En concreto, el centro integrará grupos de investigación en áreas como física, matemáticas, informática, ingeniería y química.

Esta concentración facilitará la colaboración entre equipos y la generación de nuevas soluciones tecnológicas, apoyándose en los 13 grupos de investigación de 10 institutos del CSIC que ya trabajan en este campo en la Comunidad de Madrid.

El CSIC se prepara para la tercera revolución cuántica

Uno de los objetivos estratégicos del nuevo centro es posicionar a España ante la llamada tercera revolución cuántica, una etapa en la que estas tecnologías dejarán de estar limitadas a entornos experimentales para integrarse en la vida cotidiana y en sectores industriales clave.

Desde el CSIC destacan que este proceso tendrá un impacto directo en ámbitos como la criptografía, la optimización de procesos complejos, el desarrollo de nuevos materiales o la mejora de la precisión en las mediciones.

Un ecosistema cuántico con impacto internacional

La creación del QuARC-CSIC se apoya en una base científica ya consolidada. A través de la Plataforma Temática Interdisciplinar en Tecnologías Cuánticas (PTI QTEP-CSIC), el organismo coordina actualmente 36 grupos de investigación de 21 institutos repartidos por toda España.

El vicepresidente de Investigación Científica y Técnica del CSIC, José María Martell, destacó la amplitud de este ecosistema, que abarca desde algoritmos de inspiración cuántica hasta el desarrollo de fuentes de fotones entrelazados, elementos esenciales en este campo.

Este trabajo ha permitido al CSIC liderar avances en computación, comunicación y sensado cuántico, además de participar en proyectos europeos estratégicos y promover la transferencia tecnológica mediante spin-offs.

La física cuántica, protagonista en la nueva revista del CSIC

Durante el acto también se presentó una nueva edición de la revista CSIC Investiga, centrada en la física cuántica, una disciplina que estudia la materia a escala microscópica y que está en la base de una de las mayores revoluciones tecnológicas actuales.

Esta publicación recoge avances en áreas que van desde el desarrollo de procesadores cuánticos hasta aplicaciones en criptografía, metrología o nuevos materiales, reforzando el papel del CSIC como uno de los actores clave en la investigación científica en España.