Así actúa el algoritmo antiapagones que reduce el riesgo de colapso de la red

Por lo que se conoce hasta ahora, el apagón del pasado 28 de abril estuvo relacionado con los problemas de sobretensión generados por una integración irregular de las renovables en la red. Ahora, un equipo de la Universidad de Almería y la de Santiago de Compostela ha presentado un algoritmo antiapagones, que mejora la integración de las energías renovables en la red eléctrica.

Los investigadores Francisco Gil Montoya y Jorge Ventura, del departamento de Ingeniería de la UAL, y Xabier Prado y Jorge Mira, del área de Electromagnetismo de la USC, pertenecientes los dos al Instituto de Materiales de la institución compostelana (iMATUS), presentan los detalles de este nuevo algoritmo en un artículo de la revista Sustainable Energy, Grids and Networks. El algoritmo ha sido validado con datos reales de instalaciones industriales, demostrando su aplicabilidad práctica.

Cómo actúa el algoritmo antiapagones

El nuevo algoritmo antiapagones resuelve el problema de las distorsiones armónicas causadas por cargas no lineales, como las de los sistemas —llamados inversores — que transforman la corriente continua que genera, por ejemplo, un panel solar fotovoltaico o ciertos sistemas eólicos, en corriente alterna. Este es un proceso imprescindible para que esa energía sea aprovechable. Dichos inversores fotovoltaicos y eólicos introducen el mismo tipo de distorsiones que el algoritmo permite compensar de forma óptima.

El problema se aborda desde una perspectiva de programación lineal, una técnica matemática sólida y que proporciona rapidez de cálculo, haciéndolo computacionalmente eficiente. Así, se llega a un algoritmo novedoso que permite compensar de modo óptimo la corriente reactiva.

A diferencia de los métodos tradicionales, explican, “el método proporciona valores de compensación fiables para diferentes escenarios de operación, en los cuales la calidad de la potencia y eficiencia de energía sean cruciales”. De hecho, calcula la cantidad óptima de corriente reactiva a compensar en cada punto de la red, garantizando una solución globalmente óptima. Además, se reduce el tiempo de cálculo, “un factor clave para aplicaciones en redes eléctricas en tiempo real, y puede integrarse en sistemas de control ya existentes en redes inteligentes”, señalan.

Mejora de la calidad del sistema eléctrico

Esta investigación, actualmente en proceso de patente, contribuye a mejorar la calidad del sistema eléctrico, reduce los costes para distribuidores y operadores y facilita la integración de generación distribuida, como la de las energías renovables. Tal y como destacan desde el equipo investigador, “supone un paso hacia redes más eficientes y preparadas para la integración masiva de generación distribuida”. Además, este avance contribuye a reducir costes de operación de la red, “lo que podría traducirse en ahorros en las tarifas eléctricas”, concluyen.