Una planta carnívora puede tener la molécula para tratar la celiaquía

Una nueva molécula experimental ha demostrado ser capaz de degradar el gluten en condiciones extremas de acidez estomacal y reducir los efectos de la celiaquía en modelos animales, lo que abre una posible vía para futuros tratamientos complementarios de esta enfermedad autoinmunitaria.

El avance, fruto de una investigación del CSIC y la Universidad de Barcelona, permite neutralizar los fragmentos tóxicos del gluten antes de que lleguen al intestino delgado, donde desencadenan la respuesta inmunitaria característica de la enfermedad.

Actúa en el entorno más ácido del estómago

El principal avance del estudio es que esta molécula mantiene su actividad en condiciones de pH 2, similares a las del estómago humano. En ese entorno es capaz de degradar los péptidos inmunogénicos del gluten (GIP), responsables de activar la respuesta autoinmune en personas con celiaquía.

Entre ellos destaca el conocido como “33-mero”, uno de los principales desencadenantes de la inflamación intestinal. Cuando estos fragmentos llegan al intestino delgado, se unen a receptores del sistema inmunitario y provocan la reacción inflamatoria característica de la enfermedad.

De una enzima natural a una molécula optimizada

El hallazgo parte de investigaciones previas del Grupo de Proteólisis del Instituto de Biología Molecular de Barcelona (CSIC-IBMB), que identificó la enzima natural neprosina, presente en la planta carnívora Nepenthes x ventrata, capaz de cortar fragmentos del gluten.

A partir de este trabajo, el equipo ha diseñado una variante optimizada bautizada como “celiacasa”, con mayor eficacia en el entorno gástrico y capacidad de actuar en combinación con la pepsina del sistema digestivo humano.

“Reduce inflamación, atrofia intestinal y respuesta inmune”

Las pruebas en modelos animales desarrollados por la Universidad de Chicago, considerados los más precisos para reproducir la celiaquía, muestran resultados prometedores.

El investigador Francisco J. Pérez Cano (INSA-UB) explica que el tratamiento logró mejoras claras en los parámetros de la enfermedad:

“Se redujo la atrofia intestinal, la inflamación, la respuesta de anticuerpos y la alteración de la composición de la microbiota (disbiosis). Además, se restauraron los marcadores inmunorregulatorios a niveles normales, así como las rutas metabólicas microbianas”.

Estos resultados indican que la molécula actúa antes de que los fragmentos del gluten alcancen el intestino, lo que refuerza su potencial como estrategia preventiva.

“Activa en el estómago, inactiva después”

El investigador F. Xavier Gomis-Rüth (CSIC-IBMB) destaca una de las ventajas clave del desarrollo:

“Hay otras proteasas, denominadas genéricamente ‘glutenasas’, que degradan el gluten y sus pequeños fragmentos, pero no son plenamente activas en condiciones de pH 2, el del estómago, sino a pH 7, el del duodeno, cuando el alimento ya ha abandonado el estómago. Eso obliga a incrementar las dosis hasta niveles que no las hacen viables como terapias”.

Añade además que esta nueva molécula tiene una propiedad diferencial:

“Cuando ha hecho su función, ya no interesa que siga activa, para que no interfiera con ninguna otra proteína del organismo”.

Resultados en ratón: menos daño intestinal y mejor respuesta inmunitaria

En pruebas realizadas en ratones con un modelo experimental desarrollado por la Universidad de Chicago, la administración de la molécula en dosis bajas redujo la atrofia intestinal, la inflamación y la respuesta de anticuerpos en animales expuestos a gluten, incluso en cantidades elevadas.

También se observaron mejoras en la microbiota intestinal y una normalización de los marcadores inmunitarios.

Una posible terapia complementaria aún en desarrollo

A diferencia de otras enzimas existentes, que solo actúan en condiciones menos ácidas, esta molécula mantiene su eficacia en el estómago y deja de ser activa en el intestino, evitando interferencias con otras proteínas.

El equipo ha protegido el desarrollo mediante patente y trabaja ya en la creación de una posible empresa derivada (spin-off) para avanzar hacia fases más cercanas a la aplicación clínica.