La investigación sobre envejecimiento saludable y medicina regenerativa acaba de dar un nuevo paso con el anuncio del inicio de un ensayo clínico contra la enfermedad de Alzheimer en 240 pacientes. El avance se ha dado a conocer durante la sesión científica extraordinaria “Gerociencia: medicina regenerativa y longevidad”, celebrada en la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), donde también se han presentado resultados pioneros sobre reprogramación celular parcial y rejuvenecimiento de tejidos.

Uno de los hitos más relevantes anunciados durante la jornada ha sido la aprobación de nuevos biomarcadores periféricos de Alzheimer, capaces de detectar mediante una analítica de sangre si el deterioro cognitivo está asociado a esta enfermedad neurodegenerativa.
José Viña, director de la nueva Cátedra de Gerociencia impulsada por la UCAM, explicó que “esta semana se han aprobado biomarcadores periféricos de Alzheimer que nos permiten conocer —mediante una analítica de sangre— si el deterioro cognitivo se debe o no a esta enfermedad”.
El investigador subrayó que el objetivo de estas investigaciones no es prolongar indefinidamente la vida, sino avanzar hacia un envejecimiento saludable y prevenir el deterioro funcional asociado a la edad. “No ya llegar a los 200 años, sino centrar los esfuerzos en el envejecimiento saludable”, afirmó.
La reprogramación celular parcial centra los avances en medicina regenerativa
La ponencia central de la sesión fue ofrecida por Juan Carlos Izpisúa, investigador vinculado a Altos Labs, quien presentó nuevos avances internacionales sobre reprogramación celular parcial, una de las líneas más prometedoras de la medicina regenerativa.
Izpisúa explicó que sus investigaciones han identificado que la pérdida de identidad celular desempeña un papel clave en el envejecimiento y en la progresión de numerosas enfermedades humanas. El equipo científico ha detectado un fenómeno denominado ‘mesenchymal drift’, relacionado con procesos de inflamación y fibrosis observados en múltiples patologías.
Según detalló el investigador, “nuestra intención no es llevar las células adultas a su estadio embrionario, sino ajustar la identidad de las que han perdido su especialización”.
La técnica se basa en la aplicación controlada de los llamados factores de Yamanaka, utilizados para restaurar parcialmente la funcionalidad celular sin borrar completamente su identidad. Izpisúa señaló que “aplicando de manera controlada los factores de Yamanaka podemos restablecer la identidad celular”.
El científico añadió que “si desarrollamos tecnologías que logren detener ese ‘mesenchymal drift’, quizás podríamos mejorar la progresión inicial y el posible tratamiento de las enfermedades”.

Resultados prometedores en órganos deteriorados y enfermedad renal
Durante la sesión también se reveló que ya se está desarrollando una prueba de concepto en el Hospital Clínic de Barcelona utilizando modelos animales de enfermedad renal y órganos donados para trasplantes que habían sido descartados por su deterioro.
El objetivo de esta investigación es recuperar la funcionalidad de esos órganos mediante técnicas de reprogramación celular parcial. Según explicó Izpisúa, los primeros resultados obtenidos son “muy prometedores”.
Estos avances sitúan a la medicina regenerativa como una de las áreas con mayor potencial para combatir enfermedades degenerativas asociadas al envejecimiento y mejorar la calidad de vida en personas mayores.
La Cátedra de Gerociencia impulsará nuevas investigaciones sobre longevidad
La jornada sirvió además para presentar oficialmente la nueva Cátedra de Gerociencia UCAM, dotada con más de un millón de euros y concebida para impulsar investigaciones sobre envejecimiento, longevidad y enfermedades crónicas asociadas a la edad.
La iniciativa busca integrar distintas líneas científicas relacionadas con la biología del envejecimiento, la regeneración de tejidos y la prevención de enfermedades neurodegenerativas.
María Dolores García, presidenta de la UCAM, destacó que “para la UCAM, esta Cátedra es mucho más que un proyecto académico y científico: es un compromiso con nuestros mayores, las familias, los pacientes y toda la sociedad”.
La presidenta de la universidad defendió además “una investigación interdisciplinar, abierta a la colaboración y comprometida con el bien común que vaya unida a la reflexión ética y al respeto de la dignidad humana”.
Nuevas estrategias científicas para retrasar el deterioro asociado a la edad
La Cátedra de Gerociencia pretende también formar investigadores y acelerar la transferencia de conocimiento biomédico hacia aplicaciones clínicas reales. Entre sus objetivos figura el desarrollo de estrategias preventivas y personalizadas para preservar la autonomía, la funcionalidad y la vitalidad durante el envejecimiento.
En este contexto, la aplicación clínica de la reprogramación celular parcial abre nuevas posibilidades para la reparación de tejidos y para retrasar procesos degenerativos relacionados con enfermedades neurodegenerativas, inflamatorias y renales.
Los avances presentados durante la sesión científica evidencian cómo la combinación de gerociencia, biología celular y medicina regenerativa está redefiniendo el abordaje científico del envejecimiento y de patologías como el Alzheimer.













