La Universidad de Málaga (UMA) ha identificado el potencial de la punicalina, un compuesto natural presente en la granada, como agente con efectos antitumorales frente al cáncer de mama triple negativo, uno de los subtipos más agresivos y con menos opciones terapéuticas.

La investigación, publicada en la revista International Journal of Molecular Sciences, demuestra que esta molécula no solo actúa sobre las células tumorales, sino también sobre el entorno en el que se desarrollan, conocido como microambiente tumoral, clave en la progresión del cáncer.
Un avance relevante ante la falta de tratamientos específicos
El cáncer de mama es el más diagnosticado en mujeres en todo el mundo, y dentro de sus variantes, el triple negativo presenta especiales dificultades. Tal y como explican los investigadores de la UMA Mª Carmen Banqueri Pegalajar, Miguel Ángel Medina Torres y Manuel Bernal Muñoz, este subtipo se caracteriza por la ausencia de receptores de estrógenos, progesterona y HER2, lo que limita las terapias dirigidas.
Como consecuencia, las pacientes suelen depender principalmente de la quimioterapia, lo que refuerza la necesidad urgente de encontrar nuevas estrategias terapéuticas y compuestos con actividad antitumoral.
El papel clave del microambiente tumoral en la investigación
El estudio pone el foco en el microambiente tumoral, un elemento esencial en el desarrollo del cáncer. Los tumores no están formados únicamente por células malignas, sino que interactúan con otras células del entorno, influyendo en procesos como el crecimiento, la angiogénesis o la metástasis.
En este sentido, la investigadora Mª Carmen Banqueri Pegalajar subraya que “resulta fundamental analizar los posibles efectos de los compuestos antitumorales no solo sobre las células tumorales, sino también sobre otros tipos celulares que forman parte del microambiente tumoral, incluyendo células sanas”.
La creciente importancia de los compuestos naturales en biomedicina
En los últimos años, los compuestos naturales han ganado protagonismo en la investigación científica por sus propiedades antioxidantes y su capacidad para intervenir en procesos celulares relacionados con enfermedades como el cáncer.
Según Banqueri Pegalajar, “representan una fuente importante de moléculas bioactivas que pueden servir como base para el desarrollo de nuevos fármacos”, lo que sitúa a la punicalina como un candidato prometedor dentro de este campo.
Efectos de la punicalina sobre las células tumorales
Los ensayos realizados han permitido analizar cómo la punicalina influye en procesos clave de la progresión tumoral. Entre los principales resultados, destaca una reducción significativa de la viabilidad de las células de cáncer de mama triple negativo, que mostraron una notable sensibilidad al tratamiento.
Además, el compuesto fue capaz de modular mecanismos como el estrés oxidativo y la autofagia, fundamentales en la supervivencia de las células cancerígenas. También se observó una disminución de la migración celular, un proceso clave en la invasión tumoral.
La investigadora detalla que “la punicalina reduce la capacidad migratoria de las células tumorales, lo que podría contribuir a limitar su potencial invasivo”, y añade que “se observó una disminución en la capacidad de formar estructuras vasculares, un proceso fundamental para el crecimiento tumoral”.

Potencial terapéutico y próximos pasos en la investigación
Los resultados refuerzan la importancia de estudiar los compuestos antitumorales desde una perspectiva global, teniendo en cuenta las interacciones celulares dentro del tumor.
Aunque todavía son necesarios estudios en modelos más complejos antes de su aplicación clínica, Banqueri Pegalajar destaca que estos hallazgos “aportan nuevas evidencias sobre el potencial de este tipo de compuestos para modular procesos clave implicados en el desarrollo y progresión del cáncer”.
Un grupo de investigación centrado en nuevas terapias contra el cáncer
El trabajo ha sido desarrollado por el grupo ‘Bases Moleculares de los Sistemas Biológicos Complejos’, vinculado a la UMA y al Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA Plataforma BIONAND), centrado en el estudio del cáncer, la angiogénesis y la búsqueda de nuevos compuestos bioactivos.
La investigación ha sido liderada por Mª Carmen Banqueri Pegalajar, bajo la dirección de Miguel Ángel Medina Torres y Manuel Bernal Muñoz, en una línea científica orientada a identificar nuevas estrategias terapéuticas basadas en compuestos naturales.













