Transformar el sector pesquero del Mediterráneo, objetivo de un proyecto europeo liderado por la UA

El cambio climático acecha y el modelo de pesca actual está en peligro. El nuevo escenario requiere transformaciones profundas en la explotación de los recursos marinos. De definirlas se encargarán los más de 70 socios internacionales que participan en el proyecto europeo Sea4Future, coordinado por la Universidad de Alicante (UA). Los principales focos de actuación son la recuperación de reservas pesqueras y la reducción del impacto medioambiental de la pesca en las especies y en los hábitats marinos.

Con una duración de cuatro años y financiado con 8 millones de euros por la Unión Europea (UE), participan en esta alianza más de una veintena de universidades y centros de España, Francia, Portugal, Italia, Grecia, Turquía, Egipto, Alemania, Países Bajos y Reino Unido, vinculados al sector de la pesca en aguas del mar Mediterráneo.

La sala polivalente del Museo de la UA (MUA) acoge la primera reunión del consorcio, a la que se han sumado investigadores procedentes de centros de Islandia y Dinamarca. El vicerrector de Investigación de la UA, Juan Mora, y el investigador de la UA y coordinador del proyecto, César Bordehore, han sido los encargados de dar la bienvenida a los más de 70 participantes en este encuentro.  Han intervenido en línea la secretaria general de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Eva Ortega, y la secretaria general de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Isabel Artime.

Transformar el sector pesquero y reducir su impacto

Sea4Future es un proyecto multidisciplinar en el que los pescadores son uno de los actores centrales gracias a la colaboración de la FNCP y de diferentes cofradías locales del Mediterráneo. Entre otras acciones, el consorcio plantea medidas basadas en la ciencia para recuperar de la manera más rápida posible las poblaciones de peces y mejorar así el rendimiento pesquero y acelerar la transición hacia prácticas pesqueras profesionales y recreativas más sostenibles.

Para alcanzar los objetivos, incluyen mejorar la selectividad de las artes de pesca y las prácticas para reducir las capturas accidentales de especies como tortugas o tiburones, así como utilizar innovaciones tecnológicas y prácticas para prevenir las capturas y reducir el impacto de la pesca en la biodiversidad.

Por otro lado, esta alianza reconoce el papel fundamental de las áreas marinas protegidas (AMP) y las zonas de pesca restringida (ZPR) para conseguir la recuperación de las poblaciones de peces. Al integrar estas áreas con prácticas de modelización matemática avanzadas, el proyecto pretende impulsar la eficacia de estas zonas protegidas y diseñar conjuntamente otras nuevas.

Encuentro en la UA para el lanzamiento del proyecto Sea4Future.

Soluciones científicas y adaptadas al contexto cultural

“Vamos a colaborar con las comunidades locales en el diseño conjunto de soluciones basadas en el conocimiento científico y adecuadas al punto de vista cultural y contextual de la población. Queremos ajustarnos a objetivos tan importantes como la conservación para garantizar que el Mediterráneo siga siendo una fuente vital de alimentos y actividad económica para las futuras generaciones”, explica César Bordehore, coordinador del consorcio por parte de la UA.

Por último, Sea4Future abordará el resto de la cadena de valor de los productos del mar mediante la evaluación comparativa de los sistemas de certificación existentes y la auditoría de las pesquerías no sostenibles. “Pretendemos aumentar la visibilidad de los productos del mar sostenibles con acciones dirigidas directamente al consumidor y a los pescadores”, apunta el investigador.

Uno de los principales objetivos de la Política Pesquera Común (PPC) de la UE es garantizar que las actividades pesqueras sean sostenibles desde el punto de vista medioambiental a largo plazo. De hecho, Sea4Future es uno de los tres proyectos Horizonte Europa que forman parte de la acción «Proteger y restaurar los ecosistemas marinos para una pesca sostenible y resiliente», que, junto con MarineGuardian y Eco-Catch, abarcan la totalidad de las aguas europeas: el Ártico, el Báltico, el Atlántico y el mar Mediterráneo.