Restos de demolición: el tratamiento para eliminar contaminantes de aguas de la industria textil

Investigadores de la Universidades de Málaga (UMA) estudian una solución circular para eliminar tintes presentes en aguas procedentes de la industria textil. Emplean restos de demolición y construcción, en una solución eficaz y de bajo coste.

La UE se ha marcado como objetivo la reutilización del 70 por ciento del material de demolición.

Los vertidos de la industria textil representan un peligro desde el punto de vista ambiental, debido a la presencia de contaminantes sintéticos, especialmente el ácido azul 113, un elemento altamente tóxico, persistente y difícil de degradar. Actualmente, las aguas resultantes de la producción de tejidos se tratan con microorganismos o con carbón activado. Sin embargo, los resultados no son óptimos.

Restos de demolición para eliminar contaminantes de la industria textil

El Grupo de Ingeniería y Gestión Ambiental de la UMA plantea una solución alternativa, tan eficaz como la más avanzada de las empleadas actualmente, pero mucho más barata, ya que emplea residuos, en un proceso de economía circular. Concretamente, estudian un método para tratar estas aguas con materiales obtenidos de escombros y la industria de la demolición, arenas muy finas, que presentan una capacidad muy interesante para atrapar los restos de tintes presentes en los vertidos de la industria textil.

El grupo malagueño ha ensayado este nuevo método en una miniplanta de laboratorio y ha obtenido unos resultados excelentes, comparables a los del sistema comercial más avanzado, pero con la ventaja de ser un proceso de muy bajo coste.

Un método de descontaminación nacido de la restauración de una playa

El investigador del Grupo de Ingeniería y Gestión Ambiental, José Miguel Rodríguez Maroto, explica que la raíz de esta investigación se encuentra en el proyecto Brick-Beach, en el que emplearon materiales residuales de la construcción y la demolición tratados en la regeneración de la playa de la Mezquitilla, en la localidad malagueña de Vélez Málaga.

Para la restauración de la playa necesitaban un material con un tamaño superior a dos milímetros, porque se correspondía con las características de la arena natural de la playa y no enturbiaba el agua. Entonces, el grupo de investigación buscó una salida a todo el material de tamaño inferior al empleado en la playa, y se les ocurrió utilizarlo para la descontaminación de aguas. «No tenía sentido desperdiciar ese material que ya había sido tratado y que podría tener una utilidad», afirma el investigador de la UMA.

Como explica Rodríguez Maroto, decidieron probar los «finos» de demolición con el ácido azul porque se trata de un contaminante referente, con un comportamiento similar al de otras muchas sustancias tóxicas.

Planta de tratamiento de restos de demolición y construcción.

Cómo actúan los restos de demolición contra los restos de tintes de la industria textil

La descontaminación de las aguas de la industria textil se produce mediante un método de adsorción, por el que la partícula contaminante queda atrapada en la superficie del material, en un proceso similar al que se da con el carbón activado, el adsorbente más utilizado en este tipo de tratamientos.

Los finos de demolición empleados en el tratamiento de aguas contaminadas tienen un tratamiento especial, aparte del lavado especial recibido con el conjunto de materiales destinados a la regeneración de las playas. Se trata de partículas de cemento, arena y hormigón ligero que, en un principio, tienen un tamaño menor a dos milímetros. Posteriormente, se someten a un triturado y tamizado, para quedarse finalmente con un material de entre 0,038 y 0,125 milímetros.

Además, el material fue sometido a una serie de análisis para determinar si era apto para el fin ideado inicialmente, con la idea de determinar si estos materiales podían desprender otros contaminantes, como metales pesados o compuestos orgánicos. Así, el Grupo de Ingeniería y Gestión Ambiental realizó estudios para determinar los principales elementos químicos presentes en los finos, estudiaron la porosidad de su estructura y se evaluaron los cambios químicos producidos tras el proceso de adsorción.

Granos de arena listos para actuar como adsorbentes.

Experimentos a escala de laboratorio

Los experimentos con las aguas contaminantes se han realizado a escala de laboratorio, ya que se trata de una investigación en una fase muy temprana. Los resultados, explica Rodríguez Maroto, animan a ser optimistas, ya que los restos de construcción y demolición demostraron una capacidad adsorbente equiparable a la de materiales de un coste mucho mayor.

Las cifras hablan por sí mismas, ya que solamente bastan 20 kilos de material adsorbente para tratar un metro cúbico (1.000 litros) de agua.

Ventajas de este método para tratar aguas contaminadas de la industria textil

«Respecto a los adsorbentes clásicos, la ventaja fundamental de este adsorbente reside en el precio. Estamos utilizando material que, en principio, tiene pocas salidas. Además, la propia Unión Europea anima a reciclar, al menos el 70 por ciento, de los residuos de demolición y construcción», explica el investigador de la UMA.

Una vez que el material ha cumplido con su función de adsorbente y ha atrapado el tinte en su superficie, se convierte en un residuo. Para gestionarlo existen dos opciones. O bien se dejan los contaminantes sobre el material, que es la opción más barata y la que menor impacto ambiental genera, porque se concentra el contaminante en un espacio más pequeño, y llevarlo a vertedero, como se hace como con cualquier otro adsorbente; o se podría regenerar el adsorbente y que el contaminante pase a la fase líquida, sin embargo, es un opción económicamente costosa, que en este caso no interesa.

Hasta el momento, solamente se ha estudiado el comportamiento de los restos de demolición con el tinte azul, pero es de esperar que funcione con otras sustancias contaminantes como metales pesados, algo que se estudiará próximamente. Por el momento, el grupo de la UMA trabaja en la mejora de sus capacidades de adsorción y en idear un sistema a escala mayor, que pueda aplicarse en plantas de tratamiento de aguas.