La inteligencia artificial ya ofrece soluciones para mejorar los procesos de trabajo en los medios de comunicación. Un ejemplo es RENR (Recursos en la Red), una plataforma de traducción inteligente de contenidos editoriales que utiliza modelos de IA para agilizar la edición multilingüe y facilitar el trabajo de periodistas y editores. La herramienta ha sido desarrollada en colaboración con el Centro de Inteligencia Digital de la provincia de Alicante (CENID), dentro del ecosistema de modelos públicos de inteligencia artificial ALIA.

La solución está diseñada específicamente para responder a las necesidades del sector periodístico y editorial. A diferencia de los traductores automáticos de uso general, RENR se integra directamente en los sistemas de gestión de contenidos (CMS) de los medios de comunicación, lo que permite incorporar la traducción al flujo habitual de publicación de noticias y otros contenidos.
Modelos de IA especializados para mejorar la traducción editorial
El funcionamiento de RENR se apoya en la familia de modelos de traducción automática AITANA, desarrollada en el marco de la iniciativa ALIA. Entre ellos figura Aitana-TA-2B-S, un modelo especializado que ha sido afinado a partir de tecnologías avanzadas como Salamandra para conseguir traducciones más precisas a nivel de frase.
Esta especialización resulta especialmente útil en entornos de bilingüismo, como la traducción entre castellano y valenciano, donde es importante conservar el sentido, la coherencia y los matices lingüísticos de los textos originales.
La integración de esta tecnología en las redacciones permite reducir el tiempo dedicado a las tareas de traducción y facilita que los contenidos puedan llegar a audiencias que utilizan distintas lenguas. De este modo, la inteligencia artificial se incorpora a una necesidad cotidiana de los medios: producir y distribuir información en varios idiomas con mayor agilidad.
Supervisión humana para garantizar la calidad de los contenidos
Uno de los aspectos diferenciadores de RENR es su filosofía de trabajo. Este planteamiento sitúa al profesional en el centro del proceso y establece que la inteligencia artificial actúa como asistente, no como sustituta del periodista o del editor.
El sistema genera una propuesta de traducción que posteriormente debe ser revisada, validada y refinada por una persona antes de su publicación. Así, la automatización permite ganar productividad, mientras que el control humano garantiza la adecuación lingüística y editorial del resultado.
RENR se presentó oficialmente en el Foro ALIA, un encuentro dedicado a mostrar aplicaciones reales de la inteligencia artificial pública. La plataforma ejemplifica cómo los modelos desarrollados dentro de este ecosistema pueden trasladarse a entornos empresariales y resolver necesidades concretas.
Su aplicación en medios de comunicación muestra el potencial de esta tecnología para transformar los procesos de edición multilingüe y facilitar la adaptación de los contenidos a diferentes públicos.













