La inteligencia artificial sigue encontrando nuevas aplicaciones para mejorar la calidad de vida de las personas. Un equipo de investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) y la Universidad de Zaragoza trabaja en el desarrollo de una nueva generación de objetos inteligentes para la salud capaces de detectar situaciones de estrés, analizar patrones de movilidad, monitorizar el bienestar emocional e incluso facilitar que las personas sordas experimenten la música a través del tacto.

El proyecto está coordinado por el Instituto de Investigación en Ingeniería Mecatrónica y Sistemas Ciberfísicos de la Universidad de Málaga (IMECH.UMA) y busca crear tecnologías de asistencia destinadas especialmente a personas mayores, usuarios con necesidades especiales y habitantes de zonas rurales con acceso limitado a servicios especializados.
“Nuestra meta es desarrollar tecnologías que respondan a necesidades reales de la sociedad y, al mismo tiempo, generar conocimiento que impulse futuras innovaciones en el ámbito de la salud y la asistencia”, explica Fernando Vidal, investigador principal del proyecto junto a Andrés Trujillo.
El reto de crear un bastón inteligente capaz de detectar el estrés
Una de las líneas más innovadoras de la investigación se centra en el desarrollo de un bastón inteligente equipado con sensores avanzados e inteligencia artificial.
Su objetivo será identificar situaciones de estrés mientras la persona camina, una capacidad que podría resultar especialmente útil en el seguimiento de pacientes vulnerables o con determinadas patologías.
El desafío tecnológico es considerable. Los movimientos naturales producidos durante la marcha generan interferencias que dificultan la interpretación de las señales fisiológicas.
Para resolver este problema, los investigadores desarrollarán nuevos algoritmos capaces de filtrar esas alteraciones y ofrecer información fiable en condiciones reales de uso.
“Las tecnologías de asistencia tienen un enorme potencial para ayudar a mantener la autonomía y mejorar la calidad de vida, especialmente en entornos rurales o dispersos, donde la atención presencial no siempre es sencilla”, señala Fernando Vidal.
Una alfombra inteligente para detectar problemas de movilidad
Otra de las tecnologías que desarrollará el proyecto será una alfombra inteligente equipada con sensores táctiles avanzados.
Este sistema permitirá analizar la forma de caminar de una persona, un parámetro que los especialistas consideran un importante indicador del estado de salud.
Alteraciones en la marcha pueden estar relacionadas con numerosas patologías, así como con procesos de deterioro funcional asociados al envejecimiento.
La información obtenida podría facilitar la detección temprana de cambios físicos relevantes y contribuir a mejorar el seguimiento de personas mayores.
Una silla capaz de analizar el bienestar emocional
Los investigadores también trabajan en una silla sensorizada diseñada para registrar patrones de postura y movimiento. A través de estos datos, el sistema podría identificar indicadores relacionados con el bienestar emocional y la salud mental.
Esta tecnología tendría potencial aplicación en espacios educativos, entornos laborales y programas de seguimiento de la salud, proporcionando información complementaria sobre el estado emocional de los usuarios.
Cómo hacer que las personas sordas puedan sentir la música
El proyecto incluye además una línea específica dedicada a la accesibilidad. Los equipos desarrollarán wearables inteligentes, dispositivos electrónicos que se llevan incorporados al cuerpo o a la ropa, para permitir que las personas sordas perciban la música mediante estímulos táctiles.
La investigación se apoya en trabajos previos realizados en la Universidad de Málaga sobre ilusiones táctiles y busca trasladar estos avances científicos a dispositivos portátiles que puedan utilizarse en la vida cotidiana.
Inteligencia artificial, sensores y salud digital
Todos los desarrollos combinan tecnologías avanzadas como sensores inteligentes, electrónica de precisión e inteligencia artificial para interpretar grandes cantidades de información generada por los usuarios.
Además de sus aplicaciones prácticas, el proyecto contribuirá al avance científico en ámbitos como:
- sensores táctiles inteligentes;
- análisis de señales fisiológicas;
- algoritmos de clasificación mediante inteligencia artificial;
- reducción de interferencias en wearables;
- percepción táctil humana.
Una alianza entre Málaga y Zaragoza para impulsar la tecnología asistencial
La colaboración entre la Universidad de Málaga y la Universidad de Zaragoza reúne capacidades complementarias.
Mientras que el equipo zaragozano cuenta con una amplia experiencia en sensores táctiles de gran superficie, los investigadores del IMECH.UMA aportan conocimientos especializados en caracterización de sensores, integración electrónica y desarrollo de sistemas inteligentes.
El equipo malagueño está integrado por Fernando Vidal Verdú, Andrés Trujillo León, Rafael Villalba Bravo, Rafael Navas González, Julián Castellanos Ramos, Óscar Oballe Peinado, José Antonio Sánchez Durán, Byron Paúl Remache Vinueza y María Carmen Saucedo Figueredo.
Con estos desarrollos, los investigadores aspiran a que la inteligencia artificial deje de ser una tecnología invisible para convertirse en una herramienta cotidiana capaz de mejorar la autonomía, la salud y el bienestar de las personas en su día a día.













