El desierto de Atacama, en Chile, sigue dando sorpresas. Un equipo de investigación de la Universidad de Murcia (UMU) ha descubierto una nueva especie de musgo, bautizado como Pseudocrossidium atacamense, que presenta unas capacidades únicas para desarrollarse en un ambiente tan hostil y extremo como la región costera de este espacio desértico. Además, destaca por capturar agua de la niebla y transferirla al suelo.

Este hallazgo amplía el conocimiento sobre la biodiversidad de los musgos, en una de las regiones más yermas del planeta. Precisamente, esta característica hace que sea un terreno muy poco estudiado en lo que respecta a su flora briofítica.
Tras un exhaustivo trabajo de campo durante varios años, el equipo ha analizado más de 2.200 especímenes del género Pseudocrossidium de todos los lugares del planeta. La sorpresa ha llegado al realizar estudios morfológicos detallados y análisis filogenéticos de ADN nuclear de todas las especies conocidas hasta ahora. Estos estudios confirman que este musgo corresponde a una especie desconocida hasta ahora para la ciencia.
“Contribuimos con este descubrimiento al conocimiento de los musgos en ecosistemas de niebla costera de Sudamérica, que son auténticos refugios de biodiversidad en ambientes extremos”, resalta María Jesús Cano.
Un musgo esencial para la vida en el desierto de Atacama
Esta nueva especie cumple una función fundamental para la vida en el desierto de Atacama. Este musgo y otras plantas no vasculares actúan como mediadores críticos del ciclo del agua, es decir, captan el agua de la propia niebla y lo liberan lentamente al suelo.
Pseudocrossidium atacamense apenas supera los 2 mm de altura. Se distingue por una combinación de rasgos no conocidos previamente: sus hojas pequeñas y superpuestas, con los márgenes ligeramente recurvados y sus peculiares papilas ramificadas. Tal y como expresan los autores, entre sus características tiene estructuras especializadas para la reproducción clonal, es decir, sin intervención de reproducción sexual, lo que le permite colonizar rápidamente su entorno. Su presencia en zonas con influencia de niebla sugiere adaptaciones únicas a condiciones de humedad intermitente, lo que puede tener implicaciones en estudios de resiliencia vegetal y cambio climático global.
El grupo de investigación Biología, Ecología y Evolución de Briófitos y Espermatófitos de la UMU está especializado en el estudio de los musgos, con especial atención a la familia Pottiaceae en Sudamérica.
No es la primera vez que este grupo localiza nuevas especies. En los últimos años, solo en Sudamérica, este equipo ha descrito 32 nuevas especies de 13 géneros diferentes. Una de las más destacables es Guerramontesia microdonta, descubierta en Argentina y Bolivia. Su singular morfología hizo necesaria la descripción de un nuevo género, ya que no se pudo clasificar en ninguno de los ya conocidos. Su nombre conmemora al profesor emérito Juan Guerra Montes, que inicio los estudios de briología en la Universidad de Murcia.













