
Artículo de
Juantxo Remón
Presidente en funciones de la Federación Española de Diabetes (FEDE)

En España, más de cinco millones de personas viven con diabetes. Esta cifra — el 10,3% de la población adulta— no solo refleja la magnitud de una de las patologías crónicas más prevalentes, sino también el desafío que afronta nuestro sistema sanitario para ofrecer una atención equitativa, continua y centrada en el paciente. Su manejo exige un enfoque clínico estructurado y sostenido en el tiempo, que combine seguimiento médico, educación terapéutica y vías asistenciales ágiles capaces de evitar complicaciones graves.
En este contexto, el proyecto de los Hospitales de Día de Diabetes (HDD), en colaboración con Menarini, se consolidan como una herramienta asistencial de alta eficacia para mejorar la atención y el control de la patología. Se trata de un modelo implantado en hospitales españoles, integrado en los servicios de endocrinología y que no requiere la creación de nuevas infraestructuras ni la incorporación de recursos externos. Su función principal es ofrecer atención inmediata y especializada ante situaciones de descompensación—o riesgo de que esta se produzca—, proporcionando una respuesta clínica eficaz sin necesidad de hospitalización.
Hospitales de Día de Diabetes
Los HDD permiten abordar de forma coordinada las diferentes dimensiones del tratamiento gracias al trabajo de equipos multidisciplinares formados por endocrinólogos, enfermeras educadoras en diabetes, dietistas y psicólogos especializados, entre otros profesionales. Este enfoque integral facilita ajustes terapéuticos más precisos, refuerza la educación y mejora la adherencia al tratamiento. Además, los pacientes reciben formación práctica para el manejo diario de su patología, lo que se traduce en un mejor control metabólico y en una reducción de complicaciones a medio y largo plazo.
Los resultados son claros. Allí donde los Hospitales de Día de Diabetes están en funcionamiento, se observa una disminución significativa de las visitas a urgencias y de los ingresos hospitalarios derivados por descompensaciones. En comunidades como Andalucía o Cataluña, donde este modelo está implementado en hospitales de tercer nivel, los ingresos se han reducido de forma notable, lo que evidencia el impacto positivo de esta organización asistencial. Los HDD no solo mejoran los resultados clínicos, sino que también optimizan el uso de los recursos disponibles y contribuyen a la reducción de costes sanitarios, permitiendo un mejor abordaje de la diabetes con un uso más eficiente del sistema.
Un total de 32 hospitales de día de diabetes en España
Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer. Según el documento Hospital de Día de Diabetes. Propuesta de valor, elaborado por la Sociedad Española de Diabetes (SED) y la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), con el aval de la Federación Española de Diabetes (FEDE), en la actualidad solo 32 hospitales en España disponen de este dispositivo asistencial. Esto implica que el 60 % de las personas con diabetes no tiene acceso a este recurso. La consecuencia es una notable desigualdad territorial, con comunidades autónomas donde los HDD están plenamente consolidados —como Cataluña o Andalucía— y otras donde su presencia es escasa o irregular.
Esta situación pone de relieve la necesidad de integrar de forma homogénea los Hospitales de Día de Diabetes en la red sanitaria pública. Su puesta en marcha no exige crear estructuras nuevas, sino aprovechar los recursos ya existentes en los servicios de endocrinología y dotarlos de un funcionamiento más orientado a la resolución rápida de problemas clínicos. Además, su modelo es fácilmente compatible con las herramientas de salud digital y telemedicina, lo que mejora el seguimiento y la comunicación con los pacientes sin incrementar los costes.
La evidencia científica respalda esta propuesta. Los HDD facilitan la coordinación entre niveles asistenciales, refuerzan la continuidad del seguimiento clínico y permiten tomar decisiones terapéuticas de manera más ágil. También aportan beneficios relevantes desde el punto de vista de la gestión sanitaria: reducen los tiempos de espera, optimizan la utilización de camas hospitalarias y mejoran la planificación de los recursos humanos. En definitiva, incrementan la eficiencia del sistema y elevan los indicadores de calidad asistencial.
La relevancia de los Hospitales de Día de Diabetes ha sido reconocida por las principales sociedades científicas del país y también por representantes del ámbito legislativo. De hecho, varios expertos han comparecido recientemente ante la Comisión de Sanidad del Senado para destacar su eficacia y proponer su extensión a todo el Sistema Nacional de Salud. La ampliación de estos dispositivos no es una cuestión de innovación organizativa, sino de implementar de forma sistemática un modelo asistencial ya probado y de alta rentabilidad clínica y económica.
En un escenario donde las patologías crónicas representan una parte creciente de la demanda asistencial, reforzar estructuras que previenen complicaciones y evitan ingresos hospitalarios no solo mejora la salud de los pacientes, sino que también fortalece la eficiencia del conjunto del sistema. Los Hospitales de Día de Diabetes son, sin duda, una herramienta clave para avanzar en esa dirección.













