Los gazatíes siguen creyendo en la llegada de la paz: lo comprueban investigadores de la UNED

La situación de la población de Gaza es extrema. A la ofensiva bélica por parte de Israel, que según los últimos recuentos ha causado 60.000 víctimas mortales, se le suma un bloqueo inédito, que está matando de hambre a la población. Esto ha llevado a que la comunidad internacional iniciara movimientos, como la intención de Francia de reconocer el estado Palestino. La verdadera víctima de esta sinrazón es la población civil que, pese a todo, no pierde la esperanza de vivir en paz.

Así lo demuestra una investigación liderada por Laura Rodríguez-Gómez y Ángel Gómez, ambos investigadores de la UNED, y publicada en la revista Foreign Affairs, que analiza cómo perciben los gazatíes el presente y el futuro del conflicto con Israel tras meses de guerra total.

El estudio de los investigadores de la UNED, junto al antropólogo Scott Atran (Universidad de Oxford y Artis International), ofrece una mirada poco habitual: la de quienes sufren el conflicto desde dentro. A través de una encuesta realizada a principios de 2025 a 500 gazatíes, el estudio revela no solo el impacto psicológico y político de la guerra, sino también signos de resiliencia y una voluntad de paz que sobrevive a pesar de la destrucción.

Encuesta entre la población de Gaza para conocer su percepción sobre la llegada de la paz

Publicado bajo el título de ‘Lo que quieren los gazatíes’ (What Gazans want, el trabajo se basa en una encuesta llevada a cabo con el apoyo de un equipo de investigadores locales con una década de experiencia trabajando con el grupo. “Tienen protocolos y medidas de seguridad que les permiten recoger la información en lugares seguros, muchas veces en refugios, y durante ventanas temporales en las que se espera un alto el fuego”, explica Ángel Gómez, catedrático de Psicología Social y de las Organizaciones en la UNED.

A nivel metodológico, el estudio implementó herramientas tecnológicas que garantizaron tanto la seguridad como la calidad de los datos: “las entrevistas se hicieron con tablets mediante una plataforma de recogida de datos interactiva. Esto redujo su duración, facilitó la comprensión a través de imágenes y garantizó que los datos se almacenaran de forma segura y anónima”, añade. En este sentido, “es fundamental destacar el papel de la investigadora Laura Rodríguez-Gómez, quien monitorizó diariamente la recogida de datos y fue clave para salvaguardar la rigurosidad del proceso”, añade Gómez.

Deseos de paz

Entre los hallazgos más sorprendentes, destaca que, pese al trauma y la violencia sufrida, un porcentaje relevante de los encuestados aún cree que la paz es posible. “A pesar de que viven en un conflicto donde corre peligro su vida, y muchos han perdido a seres queridos, todavía hay un deseo de paz y existe la creencia de que podría llegar a ser posible, al menos para un porcentaje no desdeñable de las personas entrevistadas”, subraya Gómez.

La investigación también muestra que la guerra ha endurecido ciertas posiciones políticas, como el rechazo a una solución binacional y la escasa aceptación de alternativas políticas a Hamas —pese al descenso en su apoyo popular—, pero deja margen para la esperanza si se reconocen los valores identitarios de la población palestina.

Más allá de la venganza

A la luz de los resultados obtenidos, y preguntado por la posibilidad de un camino hacia la paz a corto o medio plazoÁngel Gómez concluye que “es imposible pronosticar qué va a pasar. Pero la mayoría de las conclusiones se centran en lo que pasa entre los Gobiernos y no en lo que piensan los ciudadanos. Ante un conflicto de este calibre, las personas que sufren las consecuencias pueden optar por dos opciones: La primera es, de alguna manera, restaurar el daño tratando de agredir o ‘vengarse’ por lo pasado, pero la segunda es intentar que esto no vuelva a pasar y luchar por conseguir la paz con ‘el enemigo’. No una paz general, como fin universalista, sino la paz con quien se mantiene un conflicto largo y duradero en el tiempo, de los denominados intratables”.

Este trabajo forma parte de una serie de estudios comparativos realizados en Oriente Medio, África del Norte y Europa y pretende comprender el papel de los valores, la identidad y las creencias en conflictos prolongados, abriendo vías para pensar estrategias de paz más allá de las soluciones puramente diplomáticas o militares.