¿Cómo integrar la inteligencia artificial en las aulas sin convertirla únicamente en una herramienta para hacer trabajos? ¿Qué papel pueden desempeñar las redes sociales, los museos o el patrimonio cultural en el aprendizaje? Estas son algunas de las preguntas que plantea el Curso de Verano de la Universidad de Almería (UAL) Nuevos escenarios para la educación: IA, narrativas visuales y patrimonio, que se celebra hasta el miércoles bajo la dirección de Alejandro Galindo, profesor del Área de Didáctica de la Expresión Plástica.

El seminario propone repensar la educación en un contexto marcado por la transformación digital y las nuevas formas de aprender. Frente a un modelo centrado exclusivamente en el aula, el curso apuesta por incorporar la ciudad, el paisaje, los entornos digitales, las salidas de campo o los espacios patrimoniales como escenarios educativos capaces de fomentar una participación más activa del alumnado.
A lo largo de las sesiones, los participantes conocerán experiencias reales y metodologías innovadoras que pueden trasladarse a diferentes etapas educativas. El programa combina el análisis crítico con casos prácticos y reúne a especialistas del ámbito universitario, la educación no formal y la divulgación digital con el objetivo de ofrecer herramientas para diseñar experiencias de aprendizaje más creativas y adaptadas a los desafíos sociales y tecnológicos actuales.
La inteligencia artificial, más allá de copiar trabajos
La primera ponencia ha corrido a cargo de Javier Gil, profesor de la UNED y especialista en educación mediática, producción digital y metodologías activas, que centró su intervención en la relación entre patrimonio, redes sociales e inteligencia artificial.
Para Gil, resulta especialmente significativo que este tipo de formación se desarrolle durante el verano, ya que muchos docentes aprovechan este periodo para actualizar conocimientos, compartir experiencias y crear redes de colaboración que después repercuten en las aulas.
Durante su intervención defendió que la inteligencia artificial debe dejar de verse únicamente desde una perspectiva asociada al fraude académico. A su juicio, el debate no puede limitarse al uso de herramientas para hacer trabajos o copiar en los exámenes, sino que debe centrarse en cómo integrar esta tecnología como un objeto de aprendizaje y como un recurso didáctico útil en cualquier etapa educativa.
En este sentido, comparó la llegada de la IA con otros grandes cambios tecnológicos que en su momento despertaron recelos. Recordó que, cuando apareció la escritura, ya existían voces que advertían de sus posibles efectos negativos sobre la memoria, una reflexión que considera extrapolable al momento actual.
Redes sociales para acercar el patrimonio a los estudiantes
Uno de los ejes del curso es analizar cómo las redes sociales pueden convertirse en una herramienta educativa para divulgar y proteger el patrimonio cultural.
Precisamente esa fue la temática de la conferencia de Gil, titulada Patrimonio vivo: Storytelling familiar para una educación a través de las redes, en la que mostró proyectos desarrollados por su grupo de investigación para conectar educación, comunicación y patrimonio mediante formatos digitales.
El investigador considera que España dispone de un enorme patrimonio histórico y cultural que todavía ofrece un gran margen para desarrollar proyectos educativos innovadores. En ese contexto, defiende que la inteligencia artificial y las redes sociales pueden contribuir a generar una mayor sensibilización sobre la conservación del patrimonio desde edades tempranas, pero también entre la población adulta.
Inspirar nuevas formas de enseñar
Más que ofrecer recetas cerradas, el objetivo de su participación ha sido compartir experiencias que ya han demostrado buenos resultados en distintos centros educativos para que otros docentes puedan adaptarlas a sus propias aulas.
Según explicó, existe un interés creciente del profesorado por conocer nuevas metodologías que permitan actualizar los procesos de enseñanza y responder a los cambios que está experimentando la educación como consecuencia de la digitalización.
En esa línea, destacó el papel que desempeña la Universidad de Almería en el impulso de la innovación docente y valoró especialmente que este tipo de iniciativas formen parte de los Cursos de Verano, ya que favorecen el intercambio de experiencias entre profesionales y ayudan a trasladar la investigación educativa a las aulas de Infantil, Primaria, Secundaria y Universidad.
Con propuestas como este seminario, la UAL abre el debate sobre cómo adaptar la educación a un escenario en el que la inteligencia artificial, la cultura digital, el patrimonio y las metodologías activas están redefiniendo la manera de enseñar y aprender.













