Los graduados de la Universidad de Granada (UGR) gozan de unos niveles de empleo superiores, pero hay algunas que se salen de la norma y tienen un nivel inserción laboral muy por encima del resto. En la institución granadina hay hasta cinco grados universitarios que se acercan al pleno empleo; los egresados de una de ellas gozan de una inserción del cien por cien.

Así se desprende del Estudio de Opinión de las Personas Egresadas de la promoción 2022. El informe analiza la trayectoria de más de 3.300 titulados de grado, máster y doctorado, y confirma una tendencia ascendente de la inserción laboral a medida que aumenta el nivel de especialización, junto con un elevado nivel de satisfacción general y una reputación positiva del colectivo de egresados.
El estudio revela una tasa de ocupación del 69,2% en los estudios de grado, un 77,7% en los estudios de máster y un 93% en los estudios de doctorado.
Las cinco carreras de la UGR que se acercan al pleno empleo
En el listado de los grados de la UGR hay cinco con unos niveles de inserción laboral espectaculares, por encima del 90 por ciento. El mejor de todos es Informática, que se posiciona como el único grado de la UGR con el cien por cien de inserción laboral al terminar. A este título, que se sitúa por razones lógicas entre los de la nota de corte más elevada, le siguen Logopedia (96%), Medicina (95,1%), Óptica y Optometría (95%) y Edificación (93,5%).
Con algo menos de éxito, pero también por encima del 90 por ciento de inserción laboral Ciencia y Tecnología de los Alimentos (92,9%), Ingeniería Electrónica Industrial (91,7%), Enfermería en Ceuta (91,4%) y Arquitectura (90,9%). Este último título se recupera de la caída experimentada tras la crisis del ladrillo.
Los grados con menos empleo de la UGR
La universidad granadina también tiene sus patitos feos en lo que a empleo respecta. El estudio de opinión muestra que las carreras con menos empleabilidad son Arqueología (33,3%), Bellas Artes (48,5%), Filología Hispánica (51,5%) y Psicología (54,7%).
Los datos sobre las carreras con menos empleo son matizables. Uno de los autores del estudio, Teodoro Luque, explicó que en estas carreras es habitual que el alumnado se centre en la preparación de oposiciones, por lo que todavía no se ha incorporado al mercado laboral.
A más formación, mayor nivel de empleo
El estudio sobre empleabilidad muestra que a medida de que se incrementa el nivel formativo, también crece el porcentaje de empleo. En el caso de los estudios de grado, el 80,3% de los graduados ha tenido alguna experiencia laboral desde la finalización de sus estudios, y el 69,2% se encuentra actualmente ocupado.
Entre las personas egresadas de máster, el 86,19% trabajó tras finalizar sus estudios, y la ocupación actual se sitúa en el 77,69%. Destaca, además, la rapidez de acceso al mercado laboral, ya que el 62,3% obtuvo su primer empleo en menos de seis meses. En términos de estabilidad, el 65,27% dispone de contrato indefinido.
Por su parte, quienes finalizaron estudios de doctorado presentan los indicadores más elevados, con una tasa de ocupación actual del 92,97%. El 53,73% desarrolla su actividad en la enseñanza universitaria, seguido por el sector de servicios sanitarios. Asimismo, cerca del 75% acumula ya más de un año de antigüedad en su puesto de trabajo actual.
Otro aspecto analizado es la retribución neta mensual. Los resultados indican que la media estimada aumenta progresivamente desde los 1.751 € en grado, hasta los 1.897 € en máster y los 2.160 € en doctorado. No obstante, el estudio identifica una brecha salarial de género persistente a favor de los hombres, del 12,5% en grado y del 16% en máster.
Una asignatura pendiente para la universidad
El estudio también pone de relieve algunas debilidades vinculadas a la experiencia universitaria. La principal se refiere a la preparación para la inserción laboral, que constituye el aspecto peor valorado tanto en grado como en máster. Se aprecia que la formación práctica mantiene un amplio margen de mejora para alinearse con las exigencias del mercado de trabajo, y se detecta en ocasiones una cierta distancia entre la teoría académica y su aplicación profesional. A ello se añade la percepción de que la formación en idiomas resulta insuficiente para las demandas actuales del empleo, especialmente en el posgrado. Del mismo modo, la adquisición de competencias digitales y la creatividad obtienen valoraciones moderadas.
Finalmente, la valoración institucional por parte de los egresados es claramente positiva y se refuerza conforme aumenta el nivel de formación. La reputación de la Universidad de Granada alcanza una media de 4,01 en grado y asciende hasta 4,29 en doctorado. En consecuencia, el 71% de las personas egresadas de grado y máster afirma que volvería a elegir la UGR para continuar su formación.
Este estudio, coordinado por los profesores Teodoro Luque y Salvador del Barrio, constituye una herramienta estratégica para la mejora continua de las titulaciones y para el fortalecimiento de las políticas institucionales de empleabilidad e internacionalización.













