La Universidad de Granada transforma juguetes para que ningún niño se quede sin jugar

Un botón demasiado pequeño puede convertir un juguete en un objeto imposible de utilizar para muchos niños con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE). Para romper esa barrera, la Universidad de Granada (UGR) ha impulsado una iniciativa que demuestra cómo la tecnología puede convertirse en una herramienta de inclusión: adaptar juguetes electrónicos mediante impresión 3D y pequeñas modificaciones electrónicas para que puedan ser utilizados por más menores.

El proyecto no solo mejora la accesibilidad de estos juguetes, sino que también contribuye al desarrollo cognitivo de los niños, favoreciendo el aprendizaje de la relación causa-efecto y permitiéndoles participar en el juego en igualdad de condiciones.

Impresión 3D para hacer los juguetes más accesibles

La iniciativa se ha desarrollado en la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Informática y de Telecomunicación (ETSIIT), donde estudiantes y profesorado han aprendido a fabricar pulsadores personalizados mediante impresión 3D y a modificar los circuitos internos de juguetes electrónicos utilizando técnicas básicas de soldadura.

El objetivo es sustituir los pequeños botones originales por interruptores de mayor tamaño o adaptados a las capacidades motrices de cada niño, facilitando así su utilización.

El taller forma parte del Proyecto de Innovación Docente TAMAI, financiado por el Plan Propio de la Universidad de Granada, y ha contado con la colaboración de la Fundación Purísima Concepción, entidad especializada en educación especial.

Cuando la tecnología elimina barreras

Más allá del componente técnico, la propuesta pone el foco en un problema cotidiano que suele pasar desapercibido: muchos juguetes electrónicos no están diseñados pensando en niños con dificultades motoras o de coordinación.

Gracias a estas adaptaciones, los menores pueden accionar los juguetes de forma autónoma, participar en actividades educativas y desarrollar habilidades cognitivas mediante el juego, una herramienta fundamental durante la infancia.

Una formación con impacto social

El taller estuvo organizado por los profesores del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos Juan José Escobar y María José Rodríguez, mientras que Juan Gabriel Jiménez Campos y María Olmos Gil, profesionales de la Fundación Purísima Concepción, fueron los encargados de impartir la formación.

Los participantes trabajaron durante todo el proceso de adaptación, desde el diseño e impresión de los pulsadores hasta la modificación electrónica de los juguetes. Además, toda la metodología ha quedado documentada para que pueda replicarse fácilmente en otros centros educativos, asociaciones o entidades sociales interesadas en fabricar sus propios juguetes adaptados.

La elevada demanda para participar en esta actividad confirma el creciente interés por una forma de innovación que va mucho más allá del aula: utilizar la ingeniería y la impresión 3D para mejorar la vida de las personas.